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Publicado el 29 Octubre, 2020 por Prensa Latina en Mundo
 
 

¿Podrán demócratas controlar el Senado de EE.UU.?

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(prensa-latina.cu)

Por Luis Beatón

El Partido Demócrata en Estados Unidos hace del control del Senado uno de sus principales desafíos el martes 3 de noviembre, según indica la estrategia de esa organización y diversos análisis.

Si la presidencia del país es importante no menos lo es el control del Senado compuesto por 100 representantes de los 50 estados y que ahora está dominado por el Partido Republicano (rojos) 53-47, y con 35 escaños puestos en subasta la lucha se reducirá probablemente a siete carreras clave, donde ambas fuerzas se juegan el control de la política estadounidense.

A inicios de 2020 pocos anticipaban una contienda tan cerrada por la llamada Cámara alta del Congreso, los republicanos imponían su política y no se avizoraba un escenario tan complejo para mantener la mayoría.

Ahora, tras un acentuado ritmo de errores en el desempeño del presidente Donald Trump, algunos republicanos expresan preocupación por su impacto en la capacidad del partido para mantener el dominio en esa instancia.

Citados por el diario The Hill, varios senadores manifestaron a finales de junio su preocupación por la marcha de la campaña del presidente y cómo eso incidía negativamente en las aspiraciones por mantener la ventaja en el foro. En esa situación influía el manejo de la pandemia de la Covid-19 y el retroceso en la economía, entre otros factores.

Por el voto de desempate

Para ser mayoría los azules demócratas deben ganar tres escaños si obtienen la Casa Blanca por el voto de desempate del vicepresidente, cuatro si el candidato presidencial Joe Biden no logra imponerse a su rival.

Como es regla no escrita, los políticos que irán a las urnas en noviembre tienen que defender las cosas que el presidente Trump diga y haga antes de llegar al sufragio, pero algunos republicanos hicieron público sus reproches al mandatario y como los afectaba en sus aspiraciones de mantener sus asientos.

El escenario es complicado y ambas agrupaciones enfrentan topes cerrados en estados estrechamente divididos donde los votantes suburbanos moderados, que se alejaron de Trump por su tendencia a sembrar la discordia, podrían ser clave. Estos incluyen a los senadores Cory Gardner de Colorado y Martha McSally de Arizona, a menudo vistos como los titulares más vulnerables de su partido.

Además enfrentan un duro desafío para mantener sus asientos los republicanos Thom Tillis de Carolina del Norte, Susan Collins de Maine, Joni Ernst de Iowa y Steve Daines de Montana.

En las tres carreras, los republicanos titulares parecen estar agobiados por la impopularidad de Trump, mientras que sus oponentes demócratas podrían beneficiarse de la alta participación de los votantes que desean un cambio de timonel en la Casa Blanca.

A eso se suman los dos senadores republicanos de Georgia, en especial Kelly Loeffler, quienes sufren una fuerte presión de sus contrarios azules pero, el que más apremiado es Doug Jones, de Alabama, considerado el titular más amenazado por los demócratas.

En este enfrentamiento, los del partido en el poder defenderán 23 escaños frente a los 12 de los demócratas.

Qué puede espera Jueza Amy Coney

Según algunos análisis, como uno reciente del diario británico The Guardian, esos enfrentamientos claves determinarán el poder en Washington. Eso es algo cercano a la verdad y se muestra con un simple ejemplo. Trump presionó en contra de la tradición para nombrar a la jueza Amy Coney Barrett al Tribunal Supremo y así tener un balance conservador 6-3.

Ese nombramiento aprobado por la mayoría republicana no ocurriría posterior a noviembre de ahí la importancia del Senado en temas puntuales.

Por ejemplo, Trump nunca dejó claro que reconocería los resultados de las elecciones en caso de una derrota y que el Supremo, ahora con una fuerte mayoría conservadora, sería el encargado de resolver ante denuncias de irregularidades. La elección de Barrett enciende aún más la última fase de la campaña presidencial.

Imagine que Biden derrota a Trump y los azules no son mayoría en el Senado. Eso representaría un valladar infranqueable para sacar adelante proyectos como la atención sanitaria, la inmigración, el cambio climático, las ayudas a los más necesitados, entre otros asuntos.

Según un resumen del sitio RealClearPolitics a menos de una semana de las votaciones, los demócratas tendrían asegurados 45 asientos, los republicanos 46 y nueve puestos estaban en disputa con una previsión de composición del nuevo Senado de 51 demócratas y 49 republicanos.


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