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Publicado el 21 Julio, 2017 por Lilian Knight Álvarez en Nacionales
 
 

DESARROLLO LOCAL

Sorteando los límites

Centros productivos en Camagüey que aportan materiales de construcción imprescindibles para mejorar la calidad de vida de las personas y la actividad económica de los municipios
Sorteando los límites.

La maya peerle es uno de los productos más demandados y gracias a la capacidad productiva del establecimiento se vende a otros territorios del país.

Por LILIAN KNIGHT ÁLVAREZ

Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Casualidad o cosas del destino, tal parece que Alexander Cable nació o fue nombrado para trabajar con alambre de acero. En su casa y bajo su dirección laboran 22 hombres encargados de producir alambrón torcido, anillas de acero, cerca peerle, puntillas y pintura emulsionada, para el abasto a la población en la ciudad de Camagüey.

Gracias a la vinculación con la Empresa Provincial de

Industrias Locales, la brigada logra excelentes resultados productivos y muestra hasta dónde se puede llegar en la elaboración de materiales con el apoyo del gobierno del territorio.

Estos productores privados, igual que otros en la provincia, reciben las materias primas de esa entidad, a la cual le venden los productos terminados, que luego son enviados a los puntos de venta del Ministerio de Comercio Interior (Mincin) o hacia obras sociales.

Los protagonistas

Sorteando los límites.

El alambre enrollado es un aporte fundamental, pues sustituye la cabilla en la edificación de viviendas para subsidiados y otras obras sociales.

“Lo único que tuve que hacer fue aplicar los conocimientos adquiridos y la inventiva para crear las máquinas artesanales que hay aquí”, expresa Alexander.

En el taller donde labora la brigada se oyen ruidos de artefactos construidos con trasmisores, el cigüeñal y otras piezas de tractor conseguidas por los trabajadores en la comunidad. Igualmente, se percibe un ambiente de camaradería entre hombres que conviven juntos más de ocho horas al día.

El joven Guillermo Rubieta Álvarez es uno de los encargados de la producción de puntillas. “Es una tarea de mucha precisión, de revisión y ajuste constante, a fin de que el alambre no se trabe”, refiere. Embarrado de aceite, manipula el dispositivo mecánico del que salen entre 50 y 70 libras de puntillas al día, que se venden a 22 pesos la libra.

El arreglo de los equipos que utilizan corre a cargo de los propios trabajadores, quienes en su mayoría han aprendido el oficio de mecánicos de manera autodidacta, tras años de observación y prueba.

Luis Alberto Estrada reside en la misma comunidad y se ocupa de la producción de alambre torcido para la sustitución de la cabilla, del cual se generan mensualmente en el taller unas 6 000 unidades, de nueve metros cada una.

“Aquí vienen camiones de todas partes y a veces si el cliente nos pide ajustar el producto, como ha ocurrido con el alambrón torcido, lo hacemos y así se le pueden dar otros usos como sostén de cercas o de estructuras de fibrocemento, metal o plástico”, agrega Alberto.

Sorteando los límites.

Hoy la brigada de Alexander Cable busca mayor satisfacción de la demanda de pintura, para lo cual se propone producir una cubeta de cuatro litros, más asequible a la población.

Otros bienes igualmente demandados son la cerca de alambre, de la que se fabrican 300 rollos mensuales, y las anillas empleadas en los cimientos, que alcanzan entre 10 000 y 20 000 unidades, en igual tiempo.

“Todos estos productos se hacen a partir de alambre producido por la industria de Nuevitas, que este año ha mantenido un surtido estable. Para la transportación tenemos contrato con la unidad empresarial de base de Transcontenedores en la provincia, con la que hasta ahora no ha habido dificultad”, puntualiza Alexander Cable.

Desde ese mismo centro se venden los productos a la población como parte de la estrategia trazada por el Mincin para racionalizar el acarreo de materiales. El alcance de esta minindustria hoy se extiende, más allá de lo local, a otras provincias como Holguín y Pinar del Río, que demandan materiales a base de alambre.

Mención especial merece la fabricación de pintura emulsionada, para la cual emplean carbonato, pintura de cal, sal, pigmentos, látex, materias primas recibidas del abasto nacional o de la Empresa Industrias Locales, que rectora el Poder Popular.

Según Alexander Cable, entregan 10 000 litros mensuales de pintura, que usualmente se vende en tanques de 208 litros, sin embargo, él mismo señala que a la población le es muy difícil comprar en esa medida. Como solución, gestionan una máquina para hacer cubetas plásticas de cuatro litros.

La capacidad productiva de la brigada crece cada día, además de todo lo anterior, también hacen taburetes y herramientas de madera con recortería de la industria.

Los trabajadores de este centro de elaboración se dividen en dos turnos diarios, de tres a 11 de la mañana y de 11 de la mañana a seis de la tarde. Desde el inicio implementaron el sistema de pago por resultados (cantidad y calidad de producción), por el cual cobran como promedio 3 000 pesos mensuales.

Sorteando los límites.

El trabajador por cuenta propia a domicilio, vinculado a empresas estatales de producción de materiales, es una forma de empleo que se valida como opción atractiva y eficiente.

Una mirada desde el gobierno y las instituciones estatales

Yusmany Gamboa, quien dirige Industrias Locales en el territorio, manifiesta que la colaboración entre la empresa estatal y la privada (cuentapropista) es posible y rentable, pues los pequeños centros productivos alivian la carga de la gran industria y suman esfuerzos en la producción de materiales.

Esta empresa estatal de subordinación local, además de las materias primas, suministra los medios de protección, gestiona la certificación de las producciones a través de la Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas (ENIA) y pacta los precios de los materiales producidos. Para este último proceso se suma el gasto de producción más el 35 por ciento.

Leonardo Soto Romero, vicepresidente del gobierno provincial de Camagüey que atiende la construcción, apunta que estos resultados son posibles gracias a la voluntad política de relacionar pequeños y grandes productores en aras de paliar el déficit de insumos.

“También ayuda la riqueza natural e industrial del territorio, la cual permite un abastecimiento relativamente estable de recursos primarios”, especifica.

Las empresas provinciales de Industrias Locales y de Materiales de la Construcción, ambas vinculadas al Poder Popular en la tierra de los tinajones, han logrado integrar esfuerzos para mejorar el fondo habitacional.

La participación de la Universidad del territorio ha fomentado el vínculo entre estudiantes y centros productivos, y ha contribuido junto a la ENIA en la certificación de muchas prácticas y artículos.

La colaboración entre entidades estatales y trabajadores privados genera no solo vínculo con la comunidad, sino también nuevos empleos.

La adopción de estrategias con respaldo del gobierno local, el abastecimiento regular de materiales y la disposición oportuna de transporte son requerimientos indispensables para la extensión de estas experiencias al resto del país.


Lilian Knight Álvarez

 
Lilian Knight Álvarez