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Publicado el 27 Octubre, 2019 por Irene Izquierdo en Nacionales
 
 

El tránsito y sus dardos

Recientemente, los medios de prensa del país divulgaron la siguiente información: “En la mayor de las Antillas ocurre un accidente cada 55 minutos, fallece una persona cada 15 horas y hay un lesionado cada una hora y 15 minutos, mientras la tasa de mortalidad es de poco más de seis por cada 100 mil habitantes”
El tránsito y sus dardos.

El mejor antídoto para ese mal llamado accidentes es la RESPONSABILIDAD de los usuarios de la vía, en especial, de los conductores de vehículos. (Foto: granma.cu).

Por IRENE IZQUIERDO

Lamenta el gremio de la prensa la pérdida de una colega. Joven, inteligente, simpática, madre de Samuelito, un pequeño que no sabe de ausencias violentas, por su edad y por haber vivido en el seno de un hogar lleno de amor. Mami no estará más para tomarlo de la mano y guiarlo como el príncipe de sus sueños. Darylis Reyes Sánchez ya no podrá ser el duende de la noche, para hacer que su niño se duerma con la melodía de un bello cuento infantil leído por ella.

Por  Darylis, el gremio llora. Pero… ¿Son  acaso estas las únicas lágrimas que se derraman en Cuba, como la nefasta consecuencia de los accidentes del tránsito? ¡Claro que no! Por esta causa hay duelo en muchos hogares durante todo el año.

Recientemente, los medios de prensa del país divulgaron la siguiente información: “En la mayor de las Antillas ocurre un accidente cada 55 minutos, fallece una persona cada 15 horas y hay un lesionado cada una hora y 15 minutos, mientras la tasa de mortalidad es de poco más de seis por cada 100 mil habitantes”.*

Pulula la indisciplina vial, tanto de choferes como de peatones; no se miden los riesgos cuando se ejecutan acciones temerarias en la vía, y se violan los artículos del Código de Seguridad Vial. Pero también hay deficiente estructura vial y de señalización, estas últimas –muchas veces-, por el hurto.

No se respeta el derecho de vía; vehículos no diseñados para esa función se dedican a la transportación masiva. Influyen, de igual forma, el envejecimiento del parque vehicular  y el inadecuado uso de los medios de protección.

¿Qué consideración hacia la vida de los seres humanos puede haber cuando tan inconscientemente se conduce un vehículo con desperfectos técnicos, o a exceso de velocidad? Es evidente que hay razones para el cuestionamiento. El mejor antídoto para este mal es la RESPONSABILIDAD de los usuarios de la vía, en especial, de los conductores de vehículos.

Cuando un chofer negligente sale a la calle los dardos de su indolencia pueden apuntar en cualquier dirección.

*Datos de CUBADEBATE


Irene Izquierdo

 
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