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Publicado el 26 Mayo, 2020 por ACN en Nacionales
 
 

¿Puro, qué busca?, ¿qué le hace falta?

¿Puro, qué busca?, ¿qué le hace falta?

Es cierto que se han tomado medidas contra los usureros, pero todavía los hay agazapados, por que, quienes viven con lo adquirido gracias al sudor de su frente se preguntan: ¿cuándo se pondrá fin a tantos desmanes?

Por MARÍA ELENA BALÁN SAINZ

Los revendedores o “luchadores”, como ellos prefieren titularse, pululan por estos días en que el país transita por la pandemia provocada por la COVID-19, y es frecuente escuchar frases como: ¿Puro qué busca? o ¿qué le hace falta?

Este tipo de individuos igual expende productos con precios distintos al del establecimiento, que hacen colas desde horas de la madrugada para luego vender el turno y tener ganancia fácil.

Y hasta se molestan si el increpado  les da una negativa a lo que le quiere vender, o se mantiene en la cola esperando su turno aunque tenga que estar un buen rato, porque los acosadores o “luchadores” se creen el presunto rol de beneficiadores al hacer sus propuestas.

Es un modus vivendi asumido por ellos, sienten que ese es su “trabajo”, tumbarle al prójimo cinco o diez fulas, como ellos mismos denominan a la moneda libremente convertible, o hasta timarlos en un cambio de dinero que en muchos casos ha resultado falsa.

En cuanto a los productos en oferta, siempre con precios a su favor, cabe desde picadillo, pollo, leche en polvo, gelatina, productos de aseo personal o del hogar que en estos momentos son difíciles de adquirir en la shopping porque se agota enseguida su expendio debido al acaparamiento, entre otras causas, pero también a que la demanda está muy por encima de la oferta.

Se dan casos, en ocasiones, en que las personas que deben velar porque esto no suceda están implicadas en ese trapicheo y son quienes avisan a sus “contactos” para que acudan en el momento exacto en aras de acaparar la mercancía, dígase de todo un poco.

Cuando esos elementos que forman la cadena, bien sean empleadas y hasta algún que otro funcionario, se entera de alguna verificación o investigación para detectar esos casos, les avisan a los otros eslabones (revendedores) para que ese día no aparezcan por el lugar.

Y así sigue la rutina, el día a día en que los “luchadores” no cogen lucha, ni tienen ningún interés en afianzarse en un puesto de trabajo, porque allí no hay “búsqueda”, tal como dicen en su lenguaje para denominar las cosas.
Pero quienes viven con lo adquirido gracias al sudor de su frente se preguntan:  ¿cuándo se pondrá fin a tantos desmanes?

Es cierto que por estos días se han tomado medidas como la presencia de miembros de la policía nacional para evitar desorden en las colas, igual hay cadenas de tiendas que han establecido la identificación con el carnet de identidad para que no repita la misma persona, pero no resulta fácil poner freno a quienes se aprovechan de la escasez para lucrar.

Opiniones sobre el tema hay muchas, como la que afirma que a los revendedores se les acaba ese modo de vivir cuando en las tiendas no se acaben los productos y el abastecimiento sea constante y mantenido.

Y argumentan que por qué no se realizan compras suficientes para mantener abastecidos los mercados, pero sabido es que las condiciones que impone el bloqueo más problemas de liquidez del país inciden en que los proveedores en el exterior no siempre puedan vender y la isla adquirir lo que necesita para hacer frente a la oferta y la demanda.

Además,  influye en estos momentos  el recrudecimiento de la política de Donald Trump hacia la Isla que ha  generado a su vez, afectaciones en los bancos que operan con el país las navieras.

Mientras  las ofertas sigan siendo menores que la demanda y en tanto se perfecciona el comercio electrónico, que se presenta como un paliativo si bien es igualmente limitado, habrá que seguir exigiendo disciplina en los lugares de venta, tener mano dura contra los revendedores por parte de las autoridades, y ofrecer mediante la libreta de abastecimiento todo aquel producto que pueda llegar a la población aunque NO sea subsidiado. (ACN).


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