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Publicado el 19 Septiembre, 2020 por Marieta Cabrera en Nacionales
 
 

Una organización sin precedente en el mundo

Durante 15 años, sus integrantes han prestado asistencia médica en los más complejos escenarios. Hoy, asumen el reto que impone la COVID-19 y salvan vidas en más de treinta países
Contingente Henry Reeve, 15 aniversario.

Integrantes del contingente que combatieron la COVID-19 en Italia, tras su regreso a la Patria. (Foto: RADIOCUBANA).

Por MARIETA CABRERA

Pakistán fue la primera misión grande del Contingente Henry Reeve.  El 8 de octubre de 2005 ocurrió el terremoto que sacudió a ese país y seis días después comenzaron a salir hacia esa nación, tan desconocida como distante, la avanzada de los profesionales cubanos de la salud que brindarían su ayuda solidaria al pueblo pakistaní.

La doctora Yvonne Rodríguez García, especialista en Medicina General Integral, formó parte de aquel primer grupo. En una ocasión, contó a esta redactora que las brigadas iniciales estaban constituidas por equipos quirúrgicos dotados de los recursos para brindar asistencia médica. “Luego, empezaron a llegar médicos generales integrales porque después de un desastre natural vienen las epidemias, y había que intervenir rápidamente con acciones de prevención y promoción de salud para evitar la pérdida de más vidas humanas. Y, en un tercer momento, arribaron los especialistas en rehabilitación para atender las secuelas que tenían los pacientes”.

Más de dos mil 600 cooperantes cubanos trabajaron entonces en el país asiático. “Permanecimos allí siete meses y atendimos el 73 por ciento de los damnificados por el terremoto (más de un millón 700 mil pakistaníes). Caminábamos kilómetros por la nieve para poder asistir a los pacientes. Unas veces trabajamos con un invierno feroz; otras, con un calor intenso. Fue complicado pero muy hermoso”.

Contingente Henry Reeve, 15 aniversario.

Durante siete meses, profesionales cubanos de la salud atendieron a la población de Pakistán afectada por el terremoto que sacudió al país en octubre de 2005. (foto: JUVENAL BALÁN NEYRA).

Además de la motivación que significaba ejercer la profesión en un lugar con idioma e idiosincrasia diferentes, para la doctora Yvonne Rodríguez, quien había cumplido misión en Honduras, la experiencia en Pakistán fue especial porque se trató de “la última tarea grande, voluminosa, que Fidel condujo con sus propias manos. Él despidió cada vuelo de colaboradores que viajó hasta ese país y los recibió después a todos cuando regresaron a Cuba. En un encuentro con él, en el que participamos los 76 que retornamos en el último avión,  nos dijo: ‘ustedes no se imaginan lo que han hecho; ustedes han hecho historia’”.

Simiente multiplicada

El 19 de septiembre de 2005, semanas antes de partir hacia Pakistán, la doctora Yvonne Rodríguez García estaba entre los mil 586 profesionales de la salud reunidos en el estadio de la Ciudad Deportiva, en La Habana. Asistían al acto de graduación nacional de estudiantes de medicina y de constitución del Contingente Internacional Especializado en el Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias Henry Reeve, presidido por el  líder de la Revolución, Fidel Castro.

La simiente de esta agrupación era la fuerza médica reunida en el estadio habanero, la cual se había organizado, a finales de agosto de 2005, con la intención de socorrer a las víctimas que provocó el huracán Katrina, tras su paso devastador por la ciudad de Nueva Orleans, en el sur de Estados Unidos.

Sin embargo, el gobierno de la nación norteña nunca respondió al ofrecimiento que le hiciera la mayor de las Antillas, ni siquiera la mencionó entre las naciones que mostraron su solidaridad frente a la tragedia.

Contingente Henry Reeve, 15 aniversario.

En Haití, los miembros del contingente Henry Reeve han cumplido varias misiones. (Foto: JUVENAL BALÁN NEYRA).

Al referirse a esta conducta, Fidel expresó aquel 19 de septiembre: “Duele pensarlo, pero tal vez algunas de aquellas personas desesperadas, sitiadas por las aguas y al borde de la muerte, pudieron salvarse.  Dura lección para los que el falso orgullo y erróneos conceptos los condujeron a no responder siquiera tardíamente a nuestro ofrecimiento, que no sería la primera vez en circunstancias similares”. Y agregó más adelante: “Nosotros no ofrecíamos dinero; ofrecíamos salvar vidas, y nuestro ofrecimiento está en pie para hoy o para mañana, como es y será norma de Cuba con cualquier pueblo del mundo”.

Desde entonces, el Contingente Henry Reeve, una organización que no tiene precedente en el mundo, como dijera Fidel,  ha cumplido numerosas misiones en los más diversos escenarios.  Hasta el 10 de agosto último, más de nueve mil de sus integrantes habían brindado asistencia médica en 46 naciones y cinco territorios no autónomos, en los que atendieron a unos cuatro millones de personas y salvaron la vida a más de 89 mil.

Resalta entre dichas misiones la de los médicos y enfermeros que, en 2014, atendieron a pacientes afectados por el virus del Ébola en países de África Occidental y, más recientemente, la de quienes han asistido y asisten a personas con la COVID-19.

Ante la actual emergencia sanitaria global, un total de 52 brigadas del contingente, compuestas por 3 875 profesionales, han laborado en 39 países (en la actualidad, hay activas 43 brigadas y 2 523 cooperantes, en 33 naciones), en los que han atendido un total de 550 966 personas, y han salvado la vida a 12 488 de ellas.

Hermosas historias de solidaridad y hermandad protagonizaron estos profesionales cubanos de la salud en Italia, en las regiones de Lombardía y Piamonte, cuando el país europeo era duramente golpeado por la pandemia. Allí trabajaron junto a los médicos locales, compartieron conocimientos, y conquistaron con su dedicación, inteligencia y humildad el respeto y la gratitud de sus colegas italianos y de los habitantes de esos lugares.

Pero no solo de ellos. Cada vez son más las personas que declaran su admiración por la labor humanitaria de los médicos cubanos. Lo demuestra la creciente cifra de organizaciones, intelectuales, parlamentarios, periodistas, autoridades locales y ciudadanos de todas las latitudes que respaldan la iniciativa de que se otorgue el premio Nobel de la Paz 2021 al Contingente Henry Reeve.

Contingente Henry Reeve, 15 aniversario.Y es que aun cuando los rostros de los hombres y las mujeres que integran esa agrupación no aparecen en los grandes medios de comunicación del orbe, su impronta permanece en la memoria de quienes agradecen tanta generosidad.

Así lo reconoció el expresidente de Ecuador, Rafael Correa: “Algún día le contaremos a nuestros hijos que, tras décadas de películas y propaganda, a la hora de la verdad, cuando la humanidad necesitó ayuda en un momento en que las grandes potencias se escondieron, empezaron a llegar médicos cubanos sin pedir nada a cambio”.

 

Premio a la virtud

El 26 de mayo de 2017, el Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve” recibió el premio Dr. LEE Jong-wook de la Organización Mundial de la Salud, en reconocimiento a su labor en la medicina asistencial en emergencias.

Por su parte, el 13 de agosto de 2020, el Congreso Nacional de Honduras aprobó otorgarle la alta condecoración Cruz de Comendador, por su aporte en beneficio de la salud del pueblo hondureño y en la lucha contra la COVID-19 en ese país.

 


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera