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Publicado el 2 Octubre, 2020 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

EDITORIAL

No olvidaremos jamás

Terrorismo contra Cuba

Las heridas provocadas por las acciones terroristas contra el pueblo cubano aún sangran. Inevitablemente viene a la memoria el 6 de octubre de 1976, cuando explotó en pleno vuelo un avión de Cubana de Aviación que salía de Barbados hacia La Habana con 73 personas a bordo, en su mayoría jóvenes.

Esa fecha, declarada como Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, recuerda que aún “la injusticia tiembla” y que son muchas las familias que no olvidan el dolor dejado por la muerte de sus seres queridos a manos de agentes pagados por la CIA.

Desde el propio triunfo de la Revolución comenzó la larga lista de actos terroristas contra la Isla, la cual incluye agresiones militares, económicas, biológicas y diplomáticas, y actos de sabotaje e intentos de asesinatos a nuestros líderes. Un total de 681 acciones terroristas contra Cuba han sido probadas y documentadas. Como consecuencia de estas perecieron 3 478 mujeres, hombres y niños, en tanto, 2 099 han quedado discapacitados.

En el seno de Estados Unidos se gestó la mayoría de esas acciones. La última se registró el pasado 30 de abril, cuando un ciudadano de origen cubano, Alexander Alazo Baró, realizó más de 30 disparos contra la embajada cubana en Washington, donde se encontraban 10 funcionarios. Ningún representante del Gobierno estadounidense ha respondido sobre este acto. A punto de cumplirse un mes del suceso, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez denunció en su cuenta en la red Twitter que el silencio de la administración imperial equivale a complicidad. “Detrás de Alazo Baró hay grupos y financiamientos al terrorismo no procesados, pese a denuncia de Cuba”, expresó.

De terrorismo está plagado también el cruel bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos sobre la mayor de las Antillas. Fue precisamente el 22 de octubre de 1962 que el presidente John F. Kennedy anunció públicamente la imposición del bloqueo naval a la Isla y puso a las fuerzas estadounidenses en estado de máxima alerta, comenzando así la llamada Crisis de Octubre. El mundo estuvo abocado a una guerra nuclear, pero el pueblo cubano, liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se mantuvo firme y no claudicó.

Durante más de 60 años, el bloqueo, la persecución financiera y agresión económica contra Cuba se han incrementado. Ni siquiera el difícil escenario provocado por la COVID-19 ha frenado la ambición del ave rapaz, que pretende imponer a los países del hemisferio la vieja Doctrina Monroe en pleno siglo XXI.

La crueldad del imperio se revela en cualquier esfera de la vida de los cubanos, pero duele aún más cuando de la salud se trata. Según revelaron medios de prensa, al intentar Cuba adquirir materias primas para la industria farmacéutica en el mes de marzo, la naviera contratada tuvo que retornar al puerto de origen con sus dos contenedores, que ya estaban en La Habana, pues le advirtieron que sería sancionada.

Ante las limitaciones impuestas para adquirir medicamentos, equipos de salud, materiales y suministros necesarios, el Gobierno cubano no ha cesado de buscar vías para dar respuesta oportuna durante la batalla contra la COVID-19. Muestra del talento creador de sus científicos, es el desarrollo de una vacuna contra el nuevo coronavirus, proyecto bautizado como Soberana 01, demostrando la emancipación lograda en este campo. Como guerrera mambisa, Cuba no solo resiste, sino que brinda solidaridad y apoyo a muchas naciones del mundo.

Y es que en el corazón de los cubanos está vivo el legado del 10 de octubre de 1868, que probó la voluntad de los insurrectos por la independencia de la patria. Fueron años de lucha, que solo concluirían el 1° de enero de 1959. Desde entonces, la nación ha hecho valer sus principios de soberanía y libertad, los que esgrimieron Céspedes, Agramonte, Gómez, Maceo y Martí y que fueron hechos realidad con la Revolución encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Se cimentó desde entonces un proyecto social que no olvida su historia ni a sus víctimas por el terrorismo.


Redacción Digital

 
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