2
Publicado el 3 Agosto, 2020 por María Victoria Valdés Rodda en Opinión
 
 

COVID-19: Se necesitan más pasos de gigantes

María Victoria Valdés RoddaPor MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

La situación sanitaria generada por la COVID-19 no es mucho mejor que hace cuatro meses. Por el contrario, según Tedros Adhanom Ghebreysus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “no volveremos a la ‘vieja normalidad’”, porque al cierre de esta edición en casi 40 países se reportaban nuevos récords diarios de contagio. El 26 de julio en los Estados Unidos se estimaban más de cuatro millones de enfermos y una mortalidad cercana a los 150 000.

La pandemia tiene además un costo adicional, que se traduce en una crisis económica sin precedentes, la cual hará enormes estragos en nuestra región. Un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte sobre un fenómeno tan terrorífico como la muerte misma. El organismo de la ONU prevé que el número de personas en situación de pobreza se incrementará en 45 millones en 2020, con lo que el total en esa condición pasaría de 185 millones en 2019 a 230 millones en 2020, el 37.3 por ciento de la población del subcontinente.

La alerta debería promover agendas inclusivas y solidarias. Y ya se sabe que es posible hacerlo: Cuba, China, Venezuela son dignos de imitar, pero también Europa, que, contra todo pronóstico, logró ponerse de acuerdo en un abultado paquete de medidas para paliar las consecuencias de un patógeno que golpea a todos, aunque no por igual. Con esa guía el segundo continente más afectado por la enfermedad apostó por la vida.

A través de los medios de prensa, entre ellos TeleSur, se conoció que, con un valor de 750 000 millones de euros, el fondo de recuperación estará financiado por una emisión sin precedentes de deuda conjunta por la Comisión Europea, el cual tendrá una duración de tres años y se distribuirá en forma de subsidios (390 000 millones de euros) y préstamos (360 000 millones).

El proceso de negociación fue muy arduo y no todos los implicados están satisfechos al ciento por ciento; no obstante, supone una luz al final del túnel. De ese criterio es Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, quien afirmó que se trata de un acuerdo histórico “del cual debemos estar todos orgullosos”. Mientras, el mandatario francés, Emmanuel Macron, mostró en su cuenta de Twitter su satisfacción. Igualmente, la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, quien se pronunció con un escueto pero convincente “es un pacto responsable”.

No faltan voces disidentes, en lo fundamental en España. Estas reparan en que solo se prevén 5 000 millones para el principal plan científico de Europa (Horizon Europe). También denuncian que no están estipulados gastos en el Consejo Europeo de Investigación.

Y no les falta razón, ya que la carrera por la vacuna contra el SARS-CoV-2 representa un imperativo, y, si el presupuesto para estudios es limitado, el desembolso financiero pudiera quedarse en actividades lucrativas, de espaldas a la realidad de las mayorías. De cualquier manera, como dijera Pedro Sánchez, jefe del Gobierno español, “el esfuerzo ha sido extenuante, pero el resultado es exitoso, ha merecido la pena. Europa está dando un paso de gigante”.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda