1
Publicado el 5 Septiembre, 2020 por Maryam Camejo en Opinión
 
 

EEUU-UE: Una pausa en la escalada de tensiones

Mariam Camejo-Foto de autoraPor MARYAM CAMEJO

Desde que Donald Trump asumió la presidencia de EE.UU., Bruselas se ha visto en aprietos. Sí, la guerra comercial no solo ha tocado a China, sino también a la Unión Europea. Además, la Casa Blanca apoyó la salida del Reino Unido del bloque y pretende intervenir y decidir sobre asuntos internos de este. Se suman al escenario recientes críticas a Alemania, pues Washington considera magra la cuota de ese país a la OTAN y por los lazos de Berlín con Moscú. “Están gastando miles de millones de dólares para comprar energía rusa y luego se supone que debemos defenderlos de Rusia”, ha afirmado el magnate-mandatario.

En un giro desmedido en política exterior, la administración norteamericana se ha enfrascado en detener el avance comercial con China y Europa, y sus respectivos efectos en el terreno geopolítico mundial, sus lugares en la división del poder a nivel global. Hasta el momento, Francia ha resultado uno de los países más afectados por los aranceles, razón por la cual aumentó su presión sobre Bruselas para que actúe si el Tío Sam no da marcha atrás.Y aunque la última noticia es que Estados Unidos mantendrá intactas las tasas, sin nuevas subidas por ahora, la presencia de estas sigue golpeando la economía de la UE.

Por su parte, la Comisión Europea ha aprovechado la supuesta pausa en la escalada de tensiones para pedir a Washington que aparque las diferencias e “intensifique los esfuerzos para hallar una salida negociada”. Según el diario El País, fuentes comunitarias advierten de que en plena pandemia, con el PIB hundiéndose a ambos lados del océano, no hay margen para el intercambio de golpes. “La ralentización económica actual y, especialmente, su impacto en el sector aéreo y aeronáutico, concede una urgencia especial a la resolución de esta disputa”.

En el caso francés, el sector vinícola ha sentido fuertemente el impacto de las políticas estadounidenses, agravadas ahora por la pandemia de la Covid-19. Organizaciones de exportadores galos refieren una caída de los envíos del 35 por ciento y pérdidas de 415 millones de euros al año; 200 millones en el campo español en siete meses. Además, EUA ha gravado con 15 por ciento la importación de bienes del sector de la aviación civil y con 25 el resto de los productos, entre estos quesos, jaleas, vinos, licores y aceitunas.

La novedad de que la UE y EE.UU. han anunciado un acuerdo para retirar y reducir los aranceles que se imponen mutuamente en una cesta de productos quizá podría ser una pausa sostenida en la escalada, hasta que cambie el escenario, si Donald Trump pierde las elecciones de noviembre. Sin embargo, el trato no tendrá un impacto económico significativo, dado que solo afecta un puñado de mercancías, cuyos intercambios mueven cada año 271 millones de dólares (alrededor de 230 millones de euros). El arreglo no atañe a los 7 500 millones de dólares anuales en gravámenes que EE.UU. impuso en octubre.

¿Pretende Trump un acercamiento con el bloque de cara a los comicios? Tal vez, pero sus acciones anteriores nos dicen que podría cambiar su postura antes de estos y volver a impulsar la escalada. De ser así, algo es seguro: Francia volverá a ejercer presión para tomar acciones en respuesta.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo