1
Publicado el 3 Septiembre, 2020 por Maryam Camejo en Opinión
 
 

¿Quiénes buscan una intervención militar inmediata en Venezuela?

Mariam Camejo-Foto de autoraPor MARYAM CAMEJO

Todo indica que un intento de intervención militar está más cerca que nunca. Venezuela enfrenta una escalada de agresiones con el objetivo de motivar un cambio político que termine con el chavismo. El presidente Nicolás Maduro ha denunciado planes de magnicidio fraguados contra su persona; y el embajador de la República Bolivariana ante la ONU, Samuel Moncada, ha afirmado que el Centro para Estudios Estratégicos Internacionales organizó en 2019 una reunión secreta para discutir un ataque militar conjunto de los Estados Unidos y Colombia, agenda que cuenta con la participación de miembros de la oposición al Gobierno de Caracas.

La situación actual del país sudamericano, signada por el efecto de las sanciones estadounidenses, y agravada por la Covid-19, resulta el escenario “perfecto”. En las mentes calenturientas del imperio y de su adlátere latinoamericano, serviría de justificación para una invasión por “razones humanitarias” antes de las próximas elecciones norteamericanas. Sucede que Donald Trump se juega su futuro en la Casa Blanca con miles de contagiados del nuevo coronavirus, protestas tras la muerte del afroamericano George Floyd y críticas constantes a su gestión no solo del Partido Demócrata, sino, inclusive, de miembros del Partido Republicano. Agredir a Venezuela parece ser la estrategia “ideal” para desviar la atención y ganar simpatías.

Este curso de acciones no es inédito. Ya en 2018 Barack Obama había advertido sobre la “sorpresa de octubre”, término con el cual se designa un evento imprevisto que puede cambiar las tendencias electorales de cara a los comicios. En aquel momento Obama y el entonces alcalde de Chicago, Rahm Emmanuel, declararon que Donald Trump, al verse acorralado, podría “ordenar una acción militar en Venezuela para obtener beneficios políticos”.

Como es evidente, Venezuela está siendo asediada, y la desaparición de Carlos Lanz lo confirma. Exguerrillero, Lanz es uno de los teóricos más importantes sobre la guerra no convencional y la estrategia de proxy war o guerra subsidiaria. Se esfumó de la puerta de su casa hace más de 10 días. “La desaparición forzada, el rapto político, el secuestro por grupos imperialistas, es un método que, además de buscar precisos objetivos particulares, también pretende golpear la conciencia de las personas allegadas a la víctima”, sentencia Iñakil Gil de San Vicente para Rebelión.

El politólogo explica que lo más grave es que las desapariciones forzadas, incluso una sola de ellas cuando tiene un alto valor referencial, como la de Carlos Lanz, buscan suspender el tiempo, eternizar el presente de dolor y terror social, asesinando la esperanza y matando el futuro. “Se necesita más de una generación para que se supere el destrozo psicológico causado por las ausencias, destrozo que desestructura las dinámicas colectivas e individuales de superación del terror y control del miedo generado por la extrema violencia material y moral de las desapariciones”.

Una vez más Venezuela enfrenta una etapa de recrudecimiento de la arremetida norteamericana, que hasta el momento no ha podido desarticular al liderazgo de Maduro, quien al decretar el indulto presidencial a 110 dirigentes opositores abre nuevas brechas en el frente enemigo y avanza hacia las elecciones parlamentarias.

Tal como afirma el periodista Mauricio Montes para Sputnik: “una derrota en el ‘Vietnam caribeño’ sería la muerte definitiva para el imperio que más sufrimiento ha traído a la historia reciente de la humanidad”.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo