0
Publicado el 15 Septiembre, 2020 por María Luisa García Moreno en Palabreando
 
 

Palabreando. El nombre de los meses

Por MARÍA LUISA GARCÍA MORENO

Nombres de los meses

Ilustración en Muy Interesante

Entramos en el último cuatrimestre del año. Resulta muy probable que usted se haya percatado de la similitud de los nombres de estos últimos meses con los números: diciembre, decem, “diez”, era el décimo mes del año en el calendario romano; noviembre, novem, “nueve”, el noveno; octubre, octo, “ocho”, el octavo y septiembre, septem, “siete”, el séptimo.

Marzo, primer mes de dicho calendario fue así nombrado en honor a Marte, dios de la guerra. Abril recibió el nombre de aprilis, de aperire, “abrir”, probablemente porque es la estación en la que empiezan a abrirse las flores. Mayo era el tercer mes y su nombre procede del de Maia, la diosa romana de la primavera y los cultivos. Con respecto a junio existen dudas: unos consideran que el nombre procede del de Juno, diosa del matrimonio, o del nombre de un clan romano, Junius, y otros consideran que el origen del nombre de este mes –y el de mayo– se halla en los términos latinos iuniores, “jóvenes” y maiores, “mayores”, pues están dedicados a la juventud y a la vejez respectivamente.

Julio era el quinto mes del año según este calendario y por eso fue llamado quintilis o quinto; pero como era el mes en que había nacido Julio César, luego de su asesinato se le dio nombre en su honor. De igual forma, agosto, que originalmente fue llamado sextilis, derivado de sextus, “sexto”, recibió su nombre actual en honor al primer emperador de Roma, Cayo Julio César Octavio Augusto.

Y hasta ahí, porque, en principio, los romanos tenían 10 meses con 304 días en un año que comenzaba en marzo. Enero y febrero fueron añadidos con posterioridad, en el siglo VII a. n. e. Una vez incluidos, enero era el undécimo mes del año y en el siglo I a. n. e., con el calendario juliano, pasó a ser considerado el primero. Está dedicado a Jano, el dios de las dos caras, a quien el día 1o, los romanos ofrecían sacrificios para que bendijera el nuevo año. El nombre de febrero procede de la palabra latina februa, con la que denominaban los festivales de purificación que celebraban durante este mes. Por ser el último en añadirse, resultó el más corto.

Aunque el latín es una lengua muerta, ha dejado una profunda huella en nosotros, latinos de este lado del océano Atlántico.

 


María Luisa García Moreno

 
María Luisa García Moreno