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Publicado el 19 Septiembre, 2016 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

Muy bellas, pero… solo ellas saben lo que sufren(+Video)

Nacer mujer en India en casi un infierno a pesar de la ola de feminismo en el mundo

 

‘Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia,
una injusticia del hombre hacia la mujer’.
 Mahatma Gandhi

Costumbre ancestral de las mujeres indias.

Costumbre ancestral de las mujeres indias.

La India sin lugar a dudas es uno de los países que más costumbres representativas posee, las cuales en su inmensa mayoría están sustentadas por un valor religioso: el hinduismo, budismo o el islamismo. Este país mantiene costumbres milenarias como su propia existencia, lo cual es un acontecimiento observar como un país tan antiguo mantiene costumbres que ya deberían haber desaparecido con el paso de los siglos y el desarrollo.

Pese a la creciente ola de feminismo, muchos países del mundo aún carecen de condiciones justas para sus mujeres, como los ubicados en la mayor parte de África, Oriente Medio o países asiáticos como la India, nación en la que el simple hecho de quedar embarazada de una niña es concebido en ocasiones como un símbolo de mala fortuna. ¿Motivo? La dote, una transacción económica que acompaña a la niña cuando esta crece y debe casarse con un hombre que la proteja.

Muchas familias ven el nacimiento de una hija como sinónimo de esa gran fortuna a entregar, sin contar los muchos otros prejuicios en torno al sexo femenino en el que la nación hindú fue considerada como peor país del G20 para ser mujer. La entrega de la dote y la esposa como prueba del casamiento no queda ahí, ya que la esposa tendrá que formar parte de la familia de su esposo y convivir con parte de ella, incluida su madre.

La boda es una transacción económica que acompaña a la niña cuando esta crece

La boda es una transacción económica que acompaña a la niña cuando esta crece

En India se conocen miles de casos de nueras que, tras negarse a entregar más dinero a la familia de su esposo, fueron quemadas y agredidas por sus propias suegras, algunas incluso llegando a suicidarse. La ONU pone número a esta tragedia: “los feticidios, infanticidios y feminicidios han hecho que hoy falten en la India 50 millones de niñas”.

Lo cierto es que pese a los esfuerzos de sus autoridades más esclarecidas y las fuerzas progresistas, la India continúa siendo un país injusto con sus mujeres para las que los secuestros, episodios de maltrato físico y, especialmente, las violaciones continúan estando a la orden del día.

Como ejemplo, en la ciudad de Guwahati, en el estado de Assam, una joven estudiante fue rodeada y violada recientemente por un grupo de 18 hombres mientras otros, desde lejos, fotografiaban el evento sin molestarse en llamar a la policía. Si hablamos de zonas rurales las cifras son aún más escandalosas.

La mujer en la India no suele salir de casa, relegada a ser una mera sirvienta

La mujer en la India no suele salir de casa, relegada a ser una mera sirvienta

En India alrededor de un 40% de las niñas indias son casadas antes de los 18 años como una manera desesperada por parte de sus padres de librarse de la carga económica que supone. Otras familias venden a sus hijas vírgenes a hombre adultos a cambio de compensaciones económicas, tal y como demuestran casos como la madre que, en 2013, vendió la virginidad de su hija de 13 años por 12 mil dólares.

Las estadísticas muestran las atrocidades a las que puede estar expuesta la mujer india: más de 56 mil muertes por maternidad al año, 12 millones de niñas abortadas durante los últimos 30 años, más de 24 mil violaciones registradas al año y una tasa de violencia doméstica que ha llegado a registrar un 37% de la población femenina del país.

A pesar de que en zonas urbanas o grandes ciudades el papel de la mujer ha sucumbido a una cierta evolución, al menos en lo que se refiere a las castas más altas, la figura femenina en la India continúa siendo objeto de la tradición y los prejuicios. La mujer en la India no suele salir de casa, relegada a ser una mera sirvienta. Trabaja transportando grandes cantidades de comida y agua sobre la cabeza, fomenta prácticas ancestrales como el sati y es constantemente obligada a sucumbir a tradiciones impuestas por una sociedad demasiado conservadora.

La vida para la mujer india puede ser un verdadero infierno aún en el siglo XXI

La vida para la mujer india puede ser un verdadero infierno aún en el siglo XXI

La vida para la mujer india puede ser un verdadero infierno aún en el siglo XXI, obedeciendo a viejas costumbres, a un velo de colores que oculta las injusticias que, especialmente en las zonas más pobres del país, no solo se cobran la felicidad de mujeres adultas, sino también la de niñas que aún no han llegado a este mundo.

Las mujeres en la India se enfrentan a una doble discriminación: “la de pertenecer a un grupo social sin un lugar propio dentro de la sociedad india y la de ser mujer en un país en el que las mujeres no son dueñas de su propio destino”.

(Fuente: IMujer.com y eukleria.wordpress.com)

 

 

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Redacción Digital

 
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