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Publicado el 30 Abril, 2020 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Mito o realidad? La música ayuda a trabajar mejor,

música para trabajar

Los expertos llevan décadas intentando demostrar si esa afirmación es real o no. En principio, poner música para trabajar no debería molestar a nadie y, sin embargo, mucha gente es incapaz de concentrarse con canciones de fondo.

Hay muchas teorías que han corroborado que escuchar a compositores como Mozart o Beethoven tiene un gran impacto sobre el cerebro. Así nació el ‘efecto Mozart’, que apoyaba que las personas que escuchaban durante diez minutos al compositor desempeñaban mejor sus tareas diarias. Sin embargo, esta teoría no está demostrada científicamente.

La teoría ‘de la activación’ fue desarrollada durante los ’60. Esta manifestaba que los trabajadores necesitaban cierta estimulación mental para poder realizar con éxito tareas aburridas.

Con todo esto, queda reflejado el constante deseo de los expertos por demostrar que la música sí tiene efectos positivos sobre las personas mientras estas desempeñan ciertas actividades. Aunque, por el momento, no se ha podido demostrar científicamente.

Aun así, muchos científicos apoyan que escuchar música mientras se realizan algunas tareas, sobre todo manuales, es como darle una inyección de cafeína al cerebro. Un estudio de 2001, probó que el tono y el ritmo de las composiciones provocan una respuesta mental distinta.

Evidenciaron que las piezas de Mozart mejoraban el rendimiento de un grupo de estudiantes, mientras que ‘Adagio’ de Albinioni disminuía su concentración.

Sin prueba científica, pero sí empresarial, aparece en escena MAV Music, una consultora especializada en playlist para restaurantes, casinos y hoteles. Sus listas de reproducción son personalizadas, pues como asegura Alex Hill, uno de los responsables de la consultora: “Hay que tener en cuenta aspectos demográficos, como la edad, para seleccionar cuál es el mejor hilo musical para los trabajadores durante los distintos momentos del día.”

No sabemos si la música puede ayudarnos a trabajar mejor, pero lo que sí queda claro es que cada uno somos un mundo y cuando se entra en el universo de la productividad la diferencia entre las personas es todavía mayor.


Redacción Digital

 
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