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Publicado el 21 Octubre, 2016 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

Perfilando la hoja de ruta para la prevención y control de las arbovirosis

Representantes y ministros de Salud de una treintena de países se reúnen en La Habana para delinear acciones comunes
El doctor Sylvain Aldighieri expuso la situación actual de las enfermedades arbovirales en la región de las Américas.

El doctor Sylvain Aldighieri expuso la situación actual de las enfermedades arbovirales en la región de las Américas.

Por MARIETA CABRERA

Foto: CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA

“El dengue está cobrando todavía demasiadas vidas en la región de las Américas”, dijo el doctor Sylvain Aldighieri, director adjunto del nuevo programa de emergencia de salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al intervenir en la Reunión Regional para la Estrategia de Vigilancia y Control de las Arbovirosis que sesiona en La Habana los días 20 y 21 de octubre.

Hay más de 500 millones de habitantes de esta área geográfica que viven en zonas de riesgo de dengue, chikungunya y zika utilizando como variable el mosquito Aedes aegypti, precisó el doctor Aldighieri. Agregó que en todas las subregiones del continente circulan los cuatro serotipos del dengue, lo cual es más preocupante ahora luego de la introducción del zika.

Ante representantes y ministros de Salud de una treintena de países, reunidos en la capital cubana para delinear acciones comunes y definir la hoja de ruta de la estrategia de prevención y control de las arbovirosis, Sylvain Aldighieri subrayó que existe una base fuerte que es la estrategia de manejo integrado de dengue, pero se tiene que ampliar.

Al respecto, el doctor cubano Eric Martínez Torres, investigador titular del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), recordó los antecedentes de dicha estrategia y precisó que en 2009 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó las nuevas guías para la prevención y control del dengue.

“Al año siguiente la OPS las adecuó al contexto latinoamericano, y en 2015 tuvimos la segunda edición de las guías para el manejo del dengue” expresó el profesor. “El nuevo enfoque de manejo clínico del dengue, que pasa por la identificación de los signos de alarma previos al diagnóstico del dengue grave, ha sido la principal herramienta para mejorar los indicadores y la satisfacción de la población.

“Esto ha permitido reducir la letalidad; el número de casos graves ha disminuido prácticamente a la mitad, sin vacunas, solo con la capacitación del personal y la reorganización de los servicios”, remarcó.

En agosto de 2016 –recordó- tuvo lugar una reunión en Bucaramanga, Colombia, con el fin de lograr un consenso técnico para proponer una estrategia integrada en la que se aborde el control de vectores, el manejo de enfermos, la vigilancia epidemiológica y los componentes del laboratorio.

“El objetivo de esta reunión en La Habana es comenzar esa adecuación; cómo mejorar lo que un grupo de técnicos elaboró y cómo cada país lo va a adecuar a su contexto”, acotó el también miembro del grupo de expertos de dengue de la OMS y de la OPS.

Por su parte, la doctora María Guadalupe Guzmán, jefa del departamento de Virología del IPK, se refirió al papel del laboratorio como uno de los componentes de la mencionada estrategia, e insistió en la necesidad de fortalecer los procesos de gestión y promover la investigación en la red de laboratorios de arbovirus en las Américas (RELDA).

Al intervenir en la apertura del encuentro, la doctora Carissa Etienne, directora general de la OPS, destacó la importancia de que esta reunión se realice en Cuba, con un sistema de vigilancia epidemiológica de referencia para otras naciones.


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera