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Publicado el 1 Abril, 2020 por Redacción Digital en Salud
 
 

Las NK: "células asesinas naturales"

Enfermedad de Parkinson ¿Podrían detener su avance algunos glóbulos blancos de la sangre ?

Las células NK no solo actúan como eficientes soldados que atacan a un intruso, sino que pueden resultar decisivas para regular y contener la inflamación del tejido cerebral y la aglomeración proteica, rasgos característicos de la enfermedad de Parkinson y de otros trastornos neurodegenerativos
neuronas

A la izquierda, neuronas sanas de cerebro de ratón. A la derecha, neuronas dañadas por grumos proteicos típicos de la enfermedad de Parkinson. (Imágenes: UGA)

Las células NK, conocidas también como “células asesinas naturales”, son glóbulos blancos que pueden matar tumores sin que el cuerpo les “diga” que lo hagan. Las células NK proporcionan la primera línea de defensa contra una invasión u otra alteración grave y están equipadas con receptores activadores que pueden detectar el estrés celular e identificar las células que han sido alteradas por culpa de una infección.

Unos investigadores del Centro de Biociencia Regenerativa (dependiente de la Universidad de Georgia en la ciudad estadounidense de Athens) y sus colegas han descubierto que los glóbulos blancos “asesinos naturales” podrían ofrecer protección contra la cascada de cambios celulares que conducen a la enfermedad de Parkinson y ayudar a detener su avance.

En este momento no hay ninguna terapia disponible para detener la progresión de la enfermedad de Parkinson, tal como señala Jae-Kyung “Jamise” Lee, profesora en la citada universidad y miembro del equipo de investigación, por lo que el nuevo estudio podría abrir un camino pionero hacia una posible estrategia para detener la enfermedad.

Lee y sus colegas han constatado que las células NK no solo actúan como eficientes soldados que atacan a un intruso, sino que pueden resultar decisivas para regular y contener la inflamación del tejido cerebral y la aglomeración proteica, rasgos característicos de la enfermedad de Parkinson y de otros trastornos neurodegenerativos. En esta investigación, también se comprobó que una disminución significativa de la población de células NK en un modelo de ratón intensificaba notablemente la enfermedad. Esto ha llevado al descubrimiento de que, sin las células NK, el sistema nervioso es mucho más vulnerable a condiciones hostiles como las descritas.

“Creemos que las células NK ejercen un efecto protector mediante su capacidad de reducir la inflamación en el cerebro y despejarlo de proteínas que se pliegan mal y crean aglomeraciones tóxicas”, resume Lee.

Lee advierte que el nuevo estudio se hizo esencialmente en modelos animales, por lo que todavía no está claro que de estos hallazgos pueda surgir una terapia eficaz. (Fuente: NCYT Amazings)


Redacción Digital

 
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