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Publicado el 4 Abril, 2020 por Sahily Tabares en Salud
 
 

Sonrisas y voces ¿escondidas?

En Cuba, el nasobuco es un medio de protección indispensable, pero nunca distanciará a las personas que con altruismo libran una batalla solidaria contra el COVID-19
Sonrisas y voces ¿escondidas?

El nasobuco no impide la comunicación entre los profesionales que luchan por la salud del pueblo en Cuba y otros países del mundo.

Por SAHILY TABARES

Foto: LLASET LLERENA

La cultura se manifiesta en la aptitud para establecer relaciones entre fenómenos característicos de distintas áreas de la realidad. La memoria histórica se preserva en documentos, libros, publicaciones diversas. Existe, sin embargo, otra vía, intangible, que forma del imaginario popular. En ella, se entremezclan actitudes, vivencias, gestos, los cuales se preservan a diario en Cuba, donde se libra una batalla consciente, altruista, contra el COVID-19.

Esa relación que mantiene cada uno de los expertos de las ciencias médicas con el pueblo tiene sólidas bases en las tradiciones históricas, culturales, sociales, cultivadas por generaciones en la Mayor de las Antillas.

De ningún modo, el nasobuco es un impedimento para comunicar ideas, pensamientos, mensajes, esperanzas, que llegan en voces de médicos, enfermeros, microbiólogos; técnicos, intensivistas; en fin, no podemos abarcar la amplia gama de expertos que comparten información y saberes con el propósito de cuidar la salud de todos.

No lo olvidemos, la capacidad para desarrollar la actitud estética y su aspecto coherente se forman al nivel de la interacción social. Solo sobre la base de la asimilación de esta experiencia en el proceso de la actividad práctica del individuo y sus relaciones con otros humanos se forman los sentimientos y las necesidades humanas y consolidan los ideales.

Sonrisas y voces ¿escondidas?

Entre paciente y médico se establecen nexos fuertes a partir de los saberes y el apoyo humanista.

El sistema de valores culturales establecidos en la nación cubana existe objetivamente con respecto a la conciencia individual y tiene carácter normativo.

Cada una de las actitudes humanas, el oído, el gusto, el tacto, la contemplación, todos los órganos de su individualidad, existen como órganos sociales y son, en su actitud objetiva, la apropiación de la realidad.

Prodigar sonrisas y voces es una práctica de los cubanos y las cubanas que hoy, en condiciones especiales, de manera responsable, sensible, se acercan al otro, sin obviar las prácticas de distanciamiento social establecidas. Todos velamos por todos.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares