Crónica de una muerte absurda

Audífonos al oído, manos en el manubrio, alta velocidad, el impacto, una señora tendida en la vía, la fuga, ojos que te vieron ir y… una cruz más en el camposanto

Con meteórica precisión

Los espirituanos ejercitan este domingo lo que en cualquier momento del año tendrán que hacer si la situación lo exige

Batazo de cuatro esquinas en el estadio de Morón

Para los moronenses es “cosa normal”. Para el visitante, raya en lo “asombroso”. El estadio de béisbol Paquito Espinosa es –ni más ni menos– una especie de tacita de oro ubicada allá, en un cálido remanso de la ciudad, donde, a decir de Isidoro Valero Hernández, hombre orquesta allí, “usted puede recibir un premio si encuentra una colilla de cigarro o un papel tirados en el suelo”

Crónica de una muerte absurda

Audífonos al oído, manos en el manubrio, alta velocidad, el impacto, una señora tendida en la vía, la fuga, ojos que te vieron ir y… una cruz más en el camposanto

Con meteórica precisión

Los espirituanos ejercitan este domingo lo que en cualquier momento del año tendrán que hacer si la situación lo exige

Batazo de cuatro esquinas en el estadio de Morón

Para los moronenses es “cosa normal”. Para el visitante, raya en lo “asombroso”. El estadio de béisbol Paquito Espinosa es –ni más ni menos– una especie de tacita de oro ubicada allá, en un cálido remanso de la ciudad, donde, a decir de Isidoro Valero Hernández, hombre orquesta allí, “usted puede recibir un premio si encuentra una colilla de cigarro o un papel tirados en el suelo”