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Agua se va y músculo viene

¿Gimnasio premium? No, gracias Mientras algunos pueden darse el lujo de pagar cuotas mensuales para levantar pesas en salones con espejos y música electrónica, los

Miércoles sin gatos

Realmente no soy una amante de esos mamíferos adorados en el Egipto de los faraones. Sigo sin comprender a quienes se enternecen al ver a un minino acicalarse, o se derriten al admirar las manchas del pelaje y cómo se desplazan.

Me alquilo para vocear

Cuba es tierra fértil para los inventos en todas las áreas del quehacer humano. Y para la fe en el éxito de estos

Posando ante un cajón

Hoy constituyen rarezas, pero durante mi niñez y adolescencia, allá por los años 70, todavía era posible encontrar de manera habitual, en puntos céntricos de las ciudades cubanas, aquellas cámaras rectangulares montadas sobre trípodes de las cuales colgaba una manga o trozo de tela negra. Junto a ella, a menudo sentado en un banquito, aguardaba el artista, o mejor decir el artesano, porque por lo general las fotografías salidas de esos equipos distaban bastante de la calidad estética.

Regalo

Madrina de todos los muchachitos del barrio, quiso su útero enajenarla de globos y pañales. Los años, en cambio, le prodigaron tareas de matemáticas, confidencias adolescentes e incluso visitas a prisiones de una descendencia postiza, tan agradecida como una propia. 

Aprensión  

“Juro por Dios que era un gato lo que se cruzó en mi camino. Ahora tendré mala suerte, y algo malo, muy malo”, musitaba mientras

Arte efímero

Por estos días los habaneros asistimos a una cruzada con el objetivo de limpiar la ciudad. En mi caso, junto con el regocijo debido a

Mis seis deudas con Pedro Medina

Me creí con tiempo, y no fue así. Hoy confieso silencios que no debí guardar ante un grande: el receptor ecuánime que marcó mi juventud

Crónica de una muerte absurda

Audífonos al oído, manos en el manubrio, alta velocidad, el impacto, una señora tendida en la vía, la fuga, ojos que te vieron ir y… una cruz más en el camposanto

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