Con León, tiro a tiro, verso a verso
Si todo sale como el autor y los lectores merecen, a la vuelta de un corto tiempo las librerías o los estantes del más concurrido
Si todo sale como el autor y los lectores merecen, a la vuelta de un corto tiempo las librerías o los estantes del más concurrido
Fue mi abuelo Hermenegildo León mi primer maestro de Historia. No tuvo intención, lo hizo por su pertinaz obsesión de narrar leyendas, para lo cual tenía un don excepcional, sin haber llegado a un tercer grado. Muchos de sus cuentos tenían el barniz de su prolifera imaginación y desde un principio captaban la atención de los oyentes.

A propósito de lo efímero que fue la vida de los grandes cantantes hasta finalizar el siglo pasado, nos ha movido a evocar un grupo de excelsas cantatrices, quienes solo tuvieron para recordar a la posteridad, lo que fueron, que el pincel y el lápiz de pintores y dibujantes, y el cartel litográfico, y no todas merecieron ese favor, mientras las de hoy tienen, el disco fonográfico, para perpetuar el carácter y pureza de su voz y la fotografía para eternizar sus rasgos fisionómicos.

Deseaba yo tener una entrevista con la mujer de este nombre por haber oído hablar de ella, unas veces con admiración apasionada, otras con desdeñosa ironía. Su reciente llegada a La Habana la constituía un tema de actualidad. No pude averiguar su domicilio: pero se me había indicado que muchas tardes, a la hora del poniente se hallaba en el Malecón, y me hicieron la descripción sumaria de su persona para que pudiese reconocerla.

¿Cómo fueron las horas posteriores a la caída de José Antonio Echeverría? ¿Cuáles las circunstancias de su entierro? ¿Qué homenajes se le rindieron? Basado en el profundo estudio de un historiador cardenense y en el exclusivo archivo de nuestra casa editorial, le propongo revivir esos instantes terribles, ocurridos 65 años atrás
Sobre los hechos que ocurrieron durante el asalto ejecutado por el Directorio Revolucionario al Palacio Presidencial existen muchas interrogantes aún no esclarecidas que la historiografía cubana actual trata de responder
Durante los días previos al golpe de Estado del 10 de marzo el candidato presidencial ortodoxo Roberto Agramonte mantenía el primer lugar en los sondeos, pero aún su ventaja sobre el auténtico Carlos Hevia no podía augurar su victoria

Fue en una noche vernal, en un jardín constelado de bombillos rojos mientras desfilaban en inacabable sarabanda escenas y paisajes sobre el lienzo cinematográfico, cuando oí por primera vez el ritmo lánguido y voluptuoso que me sedujo con el encanto singular que tienen, siquiera fuera por un instante, las cosas nuevas.
Julio César Góngora acudió en auxilio de las víctimas y tras la segunda explosión voló por los aires, con fracturas de cráneo, brazo, pierna, los intestinos desgarrados y la tozuda decisión de no morir, para continuar con sus guerrilleras botas bien puestas

Ernestina Lecuona es de una modestia extremada. Habla muy poco, pero muy conciso. En plena madurez de su vida, después de haber consagrado su juventud a la formación de un hogar modelo, es cuando su música goza de verdadera popularidad. No quiere decir esto, que no haya “hecho” música anteriormente, sino que es ahora, cuando la publicidad, el escenario y el radio dan a su producción el auge que merece.
Si todo sale como el autor y los lectores merecen, a la vuelta de un corto tiempo las librerías o los estantes del más concurrido
Fue mi abuelo Hermenegildo León mi primer maestro de Historia. No tuvo intención, lo hizo por su pertinaz obsesión de narrar leyendas, para lo cual tenía un don excepcional, sin haber llegado a un tercer grado. Muchos de sus cuentos tenían el barniz de su prolifera imaginación y desde un principio captaban la atención de los oyentes.

A propósito de lo efímero que fue la vida de los grandes cantantes hasta finalizar el siglo pasado, nos ha movido a evocar un grupo de excelsas cantatrices, quienes solo tuvieron para recordar a la posteridad, lo que fueron, que el pincel y el lápiz de pintores y dibujantes, y el cartel litográfico, y no todas merecieron ese favor, mientras las de hoy tienen, el disco fonográfico, para perpetuar el carácter y pureza de su voz y la fotografía para eternizar sus rasgos fisionómicos.

Deseaba yo tener una entrevista con la mujer de este nombre por haber oído hablar de ella, unas veces con admiración apasionada, otras con desdeñosa ironía. Su reciente llegada a La Habana la constituía un tema de actualidad. No pude averiguar su domicilio: pero se me había indicado que muchas tardes, a la hora del poniente se hallaba en el Malecón, y me hicieron la descripción sumaria de su persona para que pudiese reconocerla.

¿Cómo fueron las horas posteriores a la caída de José Antonio Echeverría? ¿Cuáles las circunstancias de su entierro? ¿Qué homenajes se le rindieron? Basado en el profundo estudio de un historiador cardenense y en el exclusivo archivo de nuestra casa editorial, le propongo revivir esos instantes terribles, ocurridos 65 años atrás
Sobre los hechos que ocurrieron durante el asalto ejecutado por el Directorio Revolucionario al Palacio Presidencial existen muchas interrogantes aún no esclarecidas que la historiografía cubana actual trata de responder
Durante los días previos al golpe de Estado del 10 de marzo el candidato presidencial ortodoxo Roberto Agramonte mantenía el primer lugar en los sondeos, pero aún su ventaja sobre el auténtico Carlos Hevia no podía augurar su victoria

Fue en una noche vernal, en un jardín constelado de bombillos rojos mientras desfilaban en inacabable sarabanda escenas y paisajes sobre el lienzo cinematográfico, cuando oí por primera vez el ritmo lánguido y voluptuoso que me sedujo con el encanto singular que tienen, siquiera fuera por un instante, las cosas nuevas.
Julio César Góngora acudió en auxilio de las víctimas y tras la segunda explosión voló por los aires, con fracturas de cráneo, brazo, pierna, los intestinos desgarrados y la tozuda decisión de no morir, para continuar con sus guerrilleras botas bien puestas

Ernestina Lecuona es de una modestia extremada. Habla muy poco, pero muy conciso. En plena madurez de su vida, después de haber consagrado su juventud a la formación de un hogar modelo, es cuando su música goza de verdadera popularidad. No quiere decir esto, que no haya “hecho” música anteriormente, sino que es ahora, cuando la publicidad, el escenario y el radio dan a su producción el auge que merece.
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