RELATOS

La Isla en peso

La maldita circunstancia del fuego por todas partes obliga a sentarse frente al televisor, con una taza de té, agua o café. Aunque ninguna taza

La Isla en peso

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El chat, el susto y el apagón

El motor eléctrico comenzaba a obedecer el mandato del botón, recién movido hacia el nivel uno, y los pedazos de plátano se mezclaban con los de calabaza y algunos míseros trocitos de malanga …

Un viaje en tren al resto de tu vida

Eloísa creció en Coliseo cuando Cuba hervía de conspiraciones, tras años de muertos y desasosiego colectivo, aunque sabía muy poco de eso metida en un

La magia de la primera vez

Las ráfagas de viento, de por lo menos 130 kilómetros por hora, estremecieron la casa, también el agua arreció de manera incesante. Antonio Remedios trató

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