Pakistán o el rigor climático

En 2022 las catástrofes naturales causaron en el mundo daños valorados en 270 mil millones de dólares. La población paquistaní sigue estando entre las más asoladas


La niña se quitó sus sandalias, prefirió andar descalza por el fango antes que ensuciarlas. El niño se descalzó por temor a que la fuerza del agua se llevara sus zapatos. Las imágenes de devastación en Pakistán no cesan a pesar de que las monzónicas lluvias tuvieron lugar en agosto. La  secuela seguirá un tiempo más y, aunque las escenas de calamidad ya no atrapan la atención de las agencias noticiosas, el país asiático enfrenta una delicada situación, máxime si no se le tiende la mano.

Este 17 de enero el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) dio cuenta a la opinión mundial sobre los cuatro millones de niños que “luchan por su supervivencia” tras las lluvias torrenciales. Asimismo, solicitó no darles la espalda, cosa muy común con las catástrofes naturales que se llevan las primeras planas y luego reina el silencio o, lo que es peor, la indiferencia.

En el caso de estos menores de edad, y debido a su pobreza, «sufren un invierno crudo sin un refugio adecuado». Historia desgarradora que ha dejado pueblos convertidos en islas, niños llevados a orfanatos, familias que siguen viviendo bajo trozos de plástico en un estado literalmente de congelación”, informó el representante de UNICEF en Pakistán, Abdulá Fadil.

A eso se le añaden los antecedentes de enfermedades y epidemias a los que ya estaban expuestos, como desnutrición aguda y crónica, condición que les puede causar daños irreversibles en sus cerebros, cuerpos y sistema inmunitario. También ofreció datos que hielan la sangre: “Tras las inundaciones, UNICEF prevé que esta situación haya empeorado exponencialmente, de ahí que requerimos ayuda por valor de 173 millones de dólares”. Al redactarse la presente nota no se habían recibido ni la mitad de los fondos. (1)

Cuba y Pakistán

En su momento, el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, envió, desde su cuenta de Twitter, sentidas condolencias al pueblo y al  Gobierno de Pakistán. También puntualizó que las precipitaciones alcanzan niveles sin precedentes a causa del cambio climático. Ambas naciones forman parte del Grupo de los 77 más China y siempre han sido enérgicas en delimitar responsabilidades ante semejante escenario, ya sean inundaciones por lluvias, elevación del nivel del mar o azotes de huracanes. Occidente asiente en señal aprobatoria, pero no hace nada.

Números de espanto

La Autoridad Nacional paquistaní para la Gestión de Desastres reportó más de mil personas fallecidas y más de mil heridas. Además, destacó que se han afectado 110 municipios, 72 de los cuales todavía hoy son considerados zona calamitosa, con más de cinco millones de damnificados. Como dice un spot televisivo: “Respetemos la naturaleza; mañana podría ser muy tarde”.

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Un comentario

  1. Las paradojas en los números de la vida y la muerte. La UNICEF pide 173 millones de dólares para ayudar a millones de niños de Pakistán que luchan por la supervivencia tras las inundaciones. Y quien sabe si se logre recolectarlos. Sin embargo una sola prueba de interceptación con los misiles estadounidenses Patriot, puede costar hasta 100 millones de dólares, y por ejemplo, la primera adquisición de los Patriot por Polonia costó unos 4.600 millones de euros (https://www.dw.com/es/sistema-de-misiles-patriot-caro-y-de-eficacia-probada/a-64180208). Sin duda la muerte es más cara que la vida, pero al parecer más fácil de comprar..

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