Atentos a las musas

Sobre iniciativas para conservar y difundir el patrimonio documental asociado a las letras y el arte, conversan dos expertos bibliotecarios

Posando ante un cajón

Hoy constituyen rarezas, pero durante mi niñez y adolescencia, allá por los años 70, todavía era posible encontrar de manera habitual, en puntos céntricos de las ciudades cubanas, aquellas cámaras rectangulares montadas sobre trípodes de las cuales colgaba una manga o trozo de tela negra. Junto a ella, a menudo sentado en un banquito, aguardaba el artista, o mejor decir el artesano, porque por lo general las fotografías salidas de esos equipos distaban bastante de la calidad estética.

Historias ¿solo de ayer?

El primer bloqueo estadounidense a La Habana ocurrió a finales del siglo XIX, sin tomar en con-sideración las penurias que acarrearía a sus ha-bitantes; pocos años después, un testigo relata-ría en tono irónico y humorístico, lo vivido

El derecho a estar en el mundo

La ensayista cubana, crítica literaria y activista en favor de Palestina, Zaida Capote, opina sobre un libro en el cual ficción y testimonio se funden

No me pidan que llore

Siempre que llega un apagón –más si no ha sido anunciado– los creadores se ponen… creativos. A los periodistas nos da por escribir crónicas insopor…

Atentos a las musas

Sobre iniciativas para conservar y difundir el patrimonio documental asociado a las letras y el arte, conversan dos expertos bibliotecarios

Posando ante un cajón

Hoy constituyen rarezas, pero durante mi niñez y adolescencia, allá por los años 70, todavía era posible encontrar de manera habitual, en puntos céntricos de las ciudades cubanas, aquellas cámaras rectangulares montadas sobre trípodes de las cuales colgaba una manga o trozo de tela negra. Junto a ella, a menudo sentado en un banquito, aguardaba el artista, o mejor decir el artesano, porque por lo general las fotografías salidas de esos equipos distaban bastante de la calidad estética.

Historias ¿solo de ayer?

El primer bloqueo estadounidense a La Habana ocurrió a finales del siglo XIX, sin tomar en con-sideración las penurias que acarrearía a sus ha-bitantes; pocos años después, un testigo relata-ría en tono irónico y humorístico, lo vivido

El derecho a estar en el mundo

La ensayista cubana, crítica literaria y activista en favor de Palestina, Zaida Capote, opina sobre un libro en el cual ficción y testimonio se funden

No me pidan que llore

Siempre que llega un apagón –más si no ha sido anunciado– los creadores se ponen… creativos. A los periodistas nos da por escribir crónicas insopor…