RELATOS

Regalo

Madrina de todos los muchachitos del barrio, quiso su útero enajenarla de globos y pañales. Los años, en cambio, le prodigaron tareas de matemáticas, confidencias adolescentes e incluso visitas a prisiones de una descendencia postiza, tan agradecida como una propia. 

Regalo

Madrina de todos los muchachitos del barrio, quiso su útero enajenarla de globos y pañales. Los años, en cambio, le prodigaron tareas de matemáticas, confidencias adolescentes e incluso visitas a prisiones de una descendencia postiza, tan agradecida como una propia. 

Oasis prodigioso

Cada sábado van cayendo, como rocío, decenas de personas para recolonizar la tarde a su antojo, entre melodías que siguen pidiendo décadas, por su sana letra, nostálgica melodía y nobleza del tiempo en que surgieron

Aprensión  

“Juro por Dios que era un gato lo que se cruzó en mi camino. Ahora tendré mala suerte, y algo malo, muy malo”, musitaba mientras

La frase que nos dejó don Matías

Cuando aquel 29 de junio de 1856 el improvisado aeronauta dejó abajo el Paseo del Prado, a bordo de su globo, lejos estaba de imaginar que pasaría a la historia y dejaría una expresión oral para la posteridad

Oasis prodigioso

Cada sábado van cayendo, como rocío, decenas de personas para recolonizar la tarde a su antojo, entre melodías que siguen pidiendo décadas, por su sana letra, nostálgica melodía y nobleza del tiempo en que surgieron

Aprensión  

“Juro por Dios que era un gato lo que se cruzó en mi camino. Ahora tendré mala suerte, y algo malo, muy malo”, musitaba mientras

La frase que nos dejó don Matías

Cuando aquel 29 de junio de 1856 el improvisado aeronauta dejó abajo el Paseo del Prado, a bordo de su globo, lejos estaba de imaginar que pasaría a la historia y dejaría una expresión oral para la posteridad