Foto./ marca.com
Foto./ marca.com

¿Te gusta la zanahoria?

En Cuba, este no es de los alimentos más favorecidos por las preferencias a la hora de confeccionar el menú, aunque es innegable que en los últimos tiempos se aprecia cierta demanda, que sería mayor si los precios no lo hicieran a veces inalcanzable. Varias recetas para hoy


Cuando era niña y me negaba a tomar jugo de zanahoria, porque le sentía sabor a tierra –percepción de entonces-, mi mamá inventaba un montón de historias, porque era necesario que lo ingiriera. De todos sus cuentos, el único que me vencía era el relacionado con las gafas: “Si no te lo tomas, vas a tener que usar espejuelos”. Yo miraba inquisidoramente y ella seguía: “¿has visto alguna vez que los conejos los lleven? No, ¿verdad? ¡Ah, porque comen zanahoria!”.

Entonces, hacía un gran esfuerzo y me tomaba aquello sin apenas respirar. De nada me valió, porque desde que era una adolescente uso espejuelos. Por suerte, aquellos tiempos pasaron y, aunque he comprendido el tremendo alimento que es la zanahoria, consumo su jugo solo mezclado con la naranja, que es delicioso.

La zanahoria, como todo en este mundo, ha inspirado infinidad de historias y canciones,  sobre todo por aquellos que crean música para niños y videos didácticos. Ha estimulado a poetas, como el español –ya desaparecido- Leopoldo María Panero, integrante del movimiento los “Novísimos” (Generación del 68 o Generación del 70), que se rehúsan a admitir el papel social de la poesía.

En su obra El hombre que solo comía zanahorias dice: El hombre que sólo comía zanahorias/ ya no podía ni de noche cerrarse los ojos/ y eran dos faros abiertos para nada/ y no sabía sino mirar, mirar, / el hombre que sólo comía zanahorias.

Y dice más: El hombre que sólo comía zanahorias/ vagaba por los campos, en lucha con conejos/ en pos de sus malditas zanahorias.

A mi modesto modo de ver suena extraño, pero es una obra aceptada y bastante divulgada.

Con el nombre científico de Daucus carota, es un tubérculo que pertenece a la familia de las umbelíferas. Según el sitio Frutas y Hortalizas, “actualmente existe una gran variedad de zanahorias, presentando diversidad de formas, colores y fecha de cultivo. Todas ellas se agrupan en tipos, entre los que se encuentran Danvers, Imperator, Nantes, Touchon, Flakee, Amsterdam, París y Chantenay. En España se cultiva en la zona de Segovia y Valladolid, así como en la zona de Cádiz”.

Sería saludable promover más el consumo de este alimento. / consalud.es

El número de variedades aumenta cada día, principalmente debido a las híbridas, las que resultan un “grupo muy diverso, tanto en tipos, formas, color y ciclo vegetativo”, acota la referida página.

Originaria de Asia, la zanahoria llegó a nuestro continente en los equipajes de los colonizadores españoles. Según la revista Horticultura Global, en Estados Unidos y Rusia se concentran las mayores producciones, aunque China concentra la tercera posición en la producción mundial.

Beneficios a la salud

Su consumo ayuda a combatir dolores estomacales, problemas respiratorios y de riñón; y también anemia, estreñimiento, colesterol y cansancio. Las mujeres deben saber que, además del uso en productos de belleza, contribuye a la eliminación de arrugas, a atenuar los efectos de la grasa en la piel, el acné y las quemaduras solares.

La frase popular de que los conejos no usan espejuelos responde a que es una de sus preferencias alimentarias y al mismo tiempo el de muy alto contenido de vitamina A –muy importante para la salud de los ojos-; es el alimento con mayor cantidad, debido a una sustancia llamada caroteno, que, además, le proporciona el color anaranjado. También es rica en fosforo y minerales, y es un excelente diurético. Es portadora de calorías, azúcar, fibras, potasio, vitaminas E y K,  magnesio, yodo, calcio y cantidades moderadas de folatos.

De igual manera es relajante, protege el sistema inmunológico, los dientes y encías,  sobre todo si se consume cruda, y fortalece las uñas y el cabello.

En la cocina. Las recetas

De las cualidades de este tubérculo, fruta o vegetal, como se le quiera llamar, aún hay mucho por descubrir. Aseguran los estudiosos, que es “un alimento que ayuda a mejorar la vista, el apetito, el humor y la calidad de la leche materna”. Hay que empezar a reconsiderar si la incorporamos más frecuentemente a la mesa.

Un jugo de zanahoria, pese a mi otrora rechazo, es muy nutritivo. En los últimos tiempos, se está empleando mucho como extensor de picadillo, aporreado de pollo y en la confección de fiambres. Se le agrega a los potajes, sopas, y es especial para ensaladas, y sirve de guarnición para carnes y pescado

Un detalle a tener en cuenta: si para hacer cualquier receta con la zanahoria cocida y vas a emplear la olla de presión, debes conocer que el tiempo de cocción debe ser de tres a cinco minutos y la cantidad de líquido, de media taza por cada libra.

A continuación, las recetas:

Zanahorias glaseadas. / myplate.gov

Zanahorias glaseadas

  • Ingredientes:

¾ taza de agua

½ cucharada de sal

½ libra de zanahoria

3 cucharadas de azúcar blanca

3  cucharadas de azúcar prieta

3 cucharadas de aceite

  • Preparación:

Lave y raspe las zanahorias, y córtelas en ruedas de aproximadamente medio centímetro. En una cacerola llana ponga al fuego el agua con la sal. Cuando rompa el hervor añádale las zanahorias. Tápelas bien y déjelas hervir durante cinco minutos. Escurra el poco de agua que quede en la cacerola. Agréguele el azúcar y el aceite, y déjelas a fuego lento unos 10 minutos, mientras las revuelve de vez en cuando para que no se peguen.  Y listo.

Jugo de zanahoria. / eltiempo.com

 Jugo de zanahoria

Esta es una receta sencilla; como no hay cocción se deben extremar las precauciones en la higiene de los ingredientes.

  • Ingredientes:

5 zanahorias

1¼ tazas de agua

½  limón

 2 cucharadas de miel

  • Preparación:

Lave bien las zanahorias,  enjuáguelas,  pélelas y trocéelas. Vierta en la licuadora un tercio de la cantidad de agua y empiece a batir y añada el resto, verificando la densidad hasta que esté a su gusto. Adicione el limón y la miel, y mézclelo todo hasta conseguir una textura homogénea. Cuélelo y sírvalo frío

Ensalada de zanahorias, pepino y tomates

Ensalada de zanahoria, tomate y pepino. / pinterest.com
  • Ingredientes:  

3 zanahorias grandes, ralladas en juliana
3 tomates pelados, cortados en tajadas finas
1 pepino, pelado, cortado en medias ruedas delgadas
sal, pimienta, azúcar al gusto
 1 cucharada de aceite

 1 cucharada de vinagre

  • Preparación:

Mezclar en una bandeja las zanahorias, el tomate y el pepino. Colocar en un frasco el resto de los ingredientes, tápelo bien y bátalo para que se mezclen bien. Aliñe la ensalada con este aderezo y mezclar. Colóquelo en el refrigerador y déjelo reposar, al menos, una hora antes de servirla.

Zanahorias aliñadas

  • Ingredientes:

½ libra de zanahorias

¾ taza de agua

Zanahorias aliñadas. / cookidoo.es

1 cucharadita de sal

½ taza de vinagre

1 cucharadita de azúcar

1 hoja de laurel

Pimienta, clavo o canela al gusto

  • Preparación:

Pele las zanahorias y córtelas como si fueran bastoncitos.  Ponga a hervir el agua con la sal. Cuando rompa el hervor, échele las zanahorias y déjelas hervir cinco minutos. Escúrralas  y colóquelas en un recipiente de cristal o de cerámica. Al caldo que sobró de las zanahorias agréguele los demás ingredientes y póngalo nuevamente a la candela hasta que hierva. Échelo caliente encima de las zanahorias y, cuando se refresquen, guárdelas por lo menos 24 horas en el refrigerador antes de servirlas. Se pueden conservar, aproximadamente, una semana en el frío.

Comparte en redes sociales:

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te Recomendamos