Aprender a introducir una variedad de alimentos desde temprana edad y evitar que la comida se convierta en un campo de batalla emocional son claves para fomentar hábitos alimenticios saludables en los más pequeños. ¡Descubre cómo lograrlo!
¿TUS NIÑOS NO COMEN VERDURAS?
Todos queremos lo mejor para nuestros hijos y dentro de este concepto entra lógicamente su alimentación, y por extensión un correcto desarrollo de su cuerpo y su salud. Pero la mayoría de los padres observamos innumerables muecas en nuestros niños cuando ponemos verduras en la mesa.

La clave para que esto no suceda es ir introduciendo los alimentos a los niños de una forma natural y en gran variedad. Si solo incorporamos en su dieta la papa y la zanahoria, por ejemplo, en su primer año de vida, cuanto más pase el tiempo, más nos costará que acepten espinaca, apio, puerro, calabaza, habichuelas, etcétera. Estudios al respecto demuestran que los bebés a los que no se les introdujo variedad de alimentos crecieron desarrollando apetencia por alimentos de color beige, como papas y papas fritas; en cambio, a los que se les introdujo todo tipo de verduras y de todos los colores desarrollaron una mejor predisposición a comer de todo y por lo tanto a tener una dieta más variada y equilibrada.
Los gustos de los niños suelen tender a los sabores dulces y salados. Cuando son pequeños podemos intentar con sabores dulces, agrios y amargos.
La batalla con la comida comienza desde pequeños y el error más común es permitir que el “juego con los alimentos” se convierta en un asunto emocional. A menudo los infantes se niegan a comer para romper la autoridad de los padres; si ganan el juego, disfrutarán la victoria. Algunos expertos recomiendan que si el plato no se ha tocado después de 20 minutos, se ha de retirar de la mesa sin comentarios. Finalmente, el hambre tomará mayor importancia que el juego y la táctica pronto se olvidará. Otros expertos indican que no se ha de usar nunca la comida como un castigo o una recompensa. Si le das a tu hijo un chocolate cada vez que se porta bien, puede llegar a exigirlo aun sin merecerlo, solo porque él lo entiende así, y surgirá así el conflicto.
LAS VELAS

Las velas tienen muchos usos y en ocasiones hasta nos ayudan a sentirnos acompañados cuando la esperanza parece abandonarnos.
Por otra parte, hay quienes consideran que los colores de las velas se relacionan con ámbitos específicos de nuestra vida:
Así se supone que:
–Las velas amarillas: Son para el trabajo, los negocios, la actividad en general. Ayudan con la capacidad de concentración y la imaginación.
–Las velas rojas: Dan fuerza al amor, a la pasión, a la vitalidad y a la valentía.
–Las velas rosadas: Cuidan de los romances que empiezan, dan tranquilidad y proporcionan armonía y estabilidad.
–Las velas azules: Estimulan nuestra inteligencia al llenarnos de paciencia y una relajada comprensión de lo que nos rodea. Favorecen a expresarnos mejor y a conseguir la paz del alma.

–Las velas verdes: Son las de la suerte. Te ayudan cuando te sientes con baja de moral y no ves estímulos a tu alrededor.
–Las velas violetas: Transforman nuestra energía, liberando presiones y tensiones. Contribuyen a mejorar la salud.
–Las velas naranjas: Mezcla de rojo y amarillo, proporcionan fuerza y actividad al mismo tiempo.
–Las velas blancas: Valen para todo. Enciende una vela blanca y sentirás su calor y energía.
















