/Calixto N. Llanes
/Calixto N. Llanes

¡Contra todo!

Única luchadora cubana con medallas olímpicas y mundiales, Milaymis de la Caridad Marín confirmó en Zagreb 2025 que el talento, la disciplina y la resiliencia también suben al podio


Cuando sonaron los cañonazos del cambio de año y el calendario dio la bienvenida a 2026, Milaymis de la Caridad Marín tenía razones de sobra para sentirse en paz con su carrera deportiva. Y orgullosa.

En 2025, gracias a su bronce en los Campeonatos Mundiales disputados en Zagreb, Croacia (13 al 21 de septiembre), se convirtió en la única luchadora cubana con medallas tanto en Campeonatos Mundiales como en Juegos Olímpicos, pues también fue tercera en París 2024.

Los méritos no surgieron de la nada. Antes había sido campeona de los Primeros Juegos Olímpicos de la Juventud (Buenos Aires 2018); primera gladiadora cubana en conquistar el oro en un Campeonato Mundial Juvenil (Tallinn, Estonia, 2019), y ese mismo año otra medalla dorada en un Mundial Sub-23 (Budapest, Hungría).

El bronce alcanzado en Zagreb tuvo, además, un valor especial. Su preparación resultó muy inferior a la realizada rumbo a París 2024: todo el proceso debió cumplirse en casa, sin bases de entrenamiento ni competencias internacionales previas.

Para completar el cuadro, luchadores cubanos del sector masculino, con preseas olímpicas y mundiales y con mejores condiciones de entrenamiento, se marcharon con las manos vacías de esa misma cita.

Inició su camino con un revés. No pudo superar a la ecuatoriana Génesis Rosángela Reasco Valdez, quien no solo la arrastró hasta el repechaje, sino que terminó proclamándose campeona mundial, al derrotar a la kirguisa Aiperi Medet Kyzy, número uno del ranking.

No se rindió

Al día siguiente fue indetenible en el repechaje y conquistó una de las dos de bronce. El combate final lo resolvió por superioridad técnica ante la india Priya Priya.

La vi a pocos metros en París 2024, como enviado especial de BOHEMIA, desplegarse sobre los colchones de la Arena Campo de Marte con calidad, carácter y convicción, hasta alcanzar aquel podio olímpico que confirmó su jerarquía.

Una frase suya vuelve una y otra vez, cargada de poesía y gratitud:

“Gracias a la estrategia y a la forma en que me guio el entrenador Filiberto Delgado durante el combate, logré mi objetivo. Yo le digo el Rey Midas: todo lo que toca lo convierte en oro”.

Emocionada, añadió entonces:

“Es el resultado de años de sacrificio y trabajo duro. Estoy orgullosa de representar a Cuba y de llevar esta medalla a casa”.

Y confesó un instante íntimo:

“Cuando sonó la campana no podía creer lo que había logrado. Me senté en el colchón y abracé a mi entrenador como si le debiera la vida”.

Milaymis tiene 24 años y compite en la división de 76 kilogramos, la de mayor peso corporal en la lucha femenina.

En 2026 afrontará los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo (24 de julio al 8 de agosto) y los Campeonatos Mundiales de Bratislava, Eslovaquia (5 al 13 de septiembre).

Y no sería extraño que, cuando vuelvan a sonar los cañonazos anunciando un nuevo año, su sonrisa sea todavía más amplia.

Comparte en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te Recomendamos