La nadadora costarricense Silvia Poll ganó 10 medallas de oro. / Juan José Aguilar
La nadadora costarricense Silvia Poll ganó 10 medallas de oro. / Juan José Aguilar

¡Más medallas de oro!

La delegación cubana creció de forma notable en sus resultados entre las dos ediciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebradas en República Dominicana, sede pronto de los de 2026


La mirilla se encuentra enfocada en los ya cercanos Juegos Centroamericanos y del Caribe, previstos en la tierra del merengue del 24 de julio al 8 de agosto: un gran reto para la representación antillana.

Por eso, en entregas anteriores revisamos la cantidad de compatriotas clasificados hasta ese momento (226), el propósito de volver a ubicarse entre los tres primeros lugares –México y Colombia antecedieron en San Salvador 2023, aplazados por la pandemia– y un vistazo al primero de los dos certámenes organizados en esa nación, los de Santo Domingo 1974.

Hoy nos corresponde aterrizar en los de Santiago de los Caballeros 1986, donde el crecimiento deportivo de Cuba fue considerable entre una y otra convocatoria: de 101 títulos mayores en 1974 se pasó a 174 en aquella oportunidad.

La evolución había sido la siguiente: 35 coronas en San Juan 1966 (segundo lugar por países); 98 en Ciudad de Panamá 1970 (liderazgo que se mantuvo hasta perderse en 2023); 101 en Santo Domingo 1974; 120 en Medellín 1978, y 173 en La Habana 1982.

En 1986 se conquistaron las ya mencionadas 174 preseas doradas, acompañadas por 81 de plata y 44 de bronce, para un total de 299. México, segundo por naciones, quedó bastante distante con 40-49-44=133, seguido por Venezuela (18-42-60=120).

Una confirmación

Hay un detalle curioso: entre las dos justas organizadas por la nación quisqueyana, en 1974 y 1986, transcurrieron apenas 12 años; sin embargo, hasta la próxima edición prevista para 2026 habrán pasado cuatro décadas completas.

Antes de levantarse el telón en Santiago de los Caballeros 1986, dos preguntas recorrían el ambiente deportivo:

La primera, si el equipo cubano sería capaz de volver a incrementar su número de cetros, como había ocurrido de forma sostenida desde Ciudad de Panamá 1970 hasta La Habana 1982. Y la segunda, si ese ascenso había llegado finalmente a su límite.

La respuesta fue elocuente: el balance volvió a aumentar de una cita a otra, aunque solo por una medalla más (174 por 173).

Las competencias se desarrollaron entre el 24 de junio y el 5 de julio.

El programa incluyó 22 deportes en suelo dominicano, pero el total ascendió a 25 disciplinas, porque México asumió la organización del remo y el hockey sobre césped, mientras nuestro terruño fue sede de la esgrima.

En conjunto se disputaron 288 pruebas, 40 más que en la convocatoria anterior.

Participaron atletas de 26 delegaciones pertenecientes a la entonces Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), hoy Panam Sports, una cifra récord para la época, aun cuando no estuvieron representadas todas las naciones afiliadas.

Cuando el oro habló

El discóbolo cubano Luis Mariano Delís: subió por tercera vez a lo más alto del podio. / Archivo de BOHEMIA

En total compitieron 2 963 deportistas, un dato relevante.

El dominio antillano fue contundente en la lucha, con todas las doradas tanto en el estilo grecorromano como en el libre.

En el atletismo, el discóbolo Luis Mariano Delís volvió a imponer su jerarquía al conquistar su tercer título consecutivo.

También se encabezó la natación masculina, disciplina que dejó momentos memorables gracias a figuras como el surinamés Anthony Nesty y la costarricense Silvia Poll, de origen alemán, quien alcanzó 10 preseas mayores, todas con récords.

Años más tarde, Nesty se consagró campeón olímpico en los 100 metros mariposa en Seúl 1988, al imponerse al favorito estadounidense Matt Biondi y convertirse en el primer nadador negro en ganar un título olímpico. Poll obtuvo en ellos la plata en los 200 metros libres, la primera medalla olímpica para Costa Rica.

El béisbol dejó su huella. Si en La Habana 1982 los dominicanos habían derrotado a los cubanos, esta vez la historia fue muy distinta: triunfo de 17 carreras por 1, mientras el conjunto anfitrión concluyó en el sexto puesto.

Otros puntos destacados incluyeron la victoria de Panamá sobre Puerto Rico en el baloncesto masculino y el riguroso control antidopaje aplicado, con más de 600 análisis realizados y ninguno positivo.

La pregunta permanece abierta: ¿Qué desempeño le espera ahora a Cuba en Santo Domingo 2026?

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Fuente consultada

Los Juegos regionales más antiguos. Centroamericanos y del Caribe, de Enrique Montesinos.

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