Los vínculos entre la Empresa estatal Cárnicos Venegas y la mipyme Onbazar, con asesoramiento de la Universidad de Pinar del Río, trascienden fronteras e impactan favorablemente en la sociedad
Lo bueno de las ciudades de provincias es que casi todos se conocen, también casi todos se ayudan. Lo hacen de manera material o con simples consejos, como el que dio aquella mujer entrada en años a otra un poco más joven: “Con la merienda escolar, solo me queda reforzar un poquito el almuerzo de mi nieto. Para mí eso es una garantía”. Conversaban en una de las avenidas ubicadas en el paseo, que constituye epicentro de la ciudad de Pinar del Río.
Las féminas hablaban de algo muy complejo para muchos padres en estos tiempos difíciles, ¿cómo resolver los alimentos de las loncheras de los muchachos, cuando van a las aulas?
En esa provincia, el Estado logra estables suministros a las escuelas, gracias a resultados de producciones cooperadas entre la Empresa estatal Cárnica Venegas y la Micro Pequeña y Mediana Empresa (mipyme) Onbazar.


Extensión universitaria a la sociedad
Comprobamos la certeza del diálogo entre las mujeres cuando participamos en el encuentro “Universidad-Sociedad, conectando realidades desde vueltabajo”, realizado en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca (UPR).
En un pequeño mostrador exponían renglones cárnicos: chorizos, jamonadas, jamón, mortadella. Todos logrados con el encadenamiento productivo entre la mipyme y la entidad estatal.
La primera, importa la materia prima y surtidos deficitarios en Cuba, la segunda explota capacidades instaladas y da empleo a la fuerza laboral.
En esta simbiosis jugó un papel fundamental la UPR a la hora de convocar, proponer, asesorar. Ese es precisamente uno de los roles de los centros de educación superior en las comunidades.
Así lo considera el doctor en Ciencias Yorki Mayor Hernández, quien por más de una década es rector del centro docente. Él califica de misión fundamental en la estrategia de desarrollo el lograr impactos favorables en todos los ámbitos locales.
Con ese fin ha sido fundamental la creación de la mipyme Consultores UPR, que permitió fortalecer vínculos entre los resultados científicos, la producción, los servicios y la sociedad.
BOHEMIA reflejó hace algunos meses estos temas en el trabajo “Universidad-sociedad, exponer realidades”
En uno de los stands donde mostraban proyectos de la UPR, dos muchachas pretendían pasar de manera discreta. Estaban tras una pequeña mesa. Sin embargo, los rubros exhibidos robaban la atención de cualquiera, porque los productos cárnicos son deficitarios en el mercado cubano y, si los encuentras, los precios generalmente están por las nubes.
Los elaborados por ellos sobresalen por la agradable presencia y calidad en la fabricación. Además, los importes están muy por debajo de otras ofertas en cualquier provincia del país.
Surtidos de calidad, a buenos precios

Nunca debes quedarte solo con opiniones de una exhibición. Es esencial verificar los hechos.
En el centro de la ciudad pinareña está la Empresa Cárnica Venegas, seleccionada, por sus favorables resultados, para participar en el Primer Encuentro Nacional de Productores de Alimentos, que tuvo lugar a mediados de 2025 en el recinto ferial de Rancho Boyeros, en La Habana. Luego los invitaron a otro intercambio en la capital de la nación, propiciado por el Ministerio de la Industria Alimentaria, donde quienes avanzaron más en estos quehaceres, transmitieron sus experiencias.
El propósito de esos certámenes es difundir las buenas ideas, socializarlas, multiplicar resultados en una rama deficitaria y llamada a satisfacer altas demandas de la ciudadanía.
En estas citas conversamos con Yadarys Guerra Delgado, directora comercial de Venegas. Ella comentó que desde febrero de 2024 comenzaron las gestiones contractuales con Onbazar y las producciones han ido creciendo, gracias a la entrega de materias primas e insumos por la mipyme y el apoyo de las autoridades del territorio.
Se refirió a las 60 toneladas mensualmente elaboradas, destinadas a programas sociales: educación, salud, deporte, el sistema de atención a las familias. Onbazar recibe una cifra similar destinada a la comercialización.
Acerca del equipamiento de que disponen para eso, explica Guerra Delgado: “Las máquinas son viejas, pero las hemos ido mejorando a partir del incremento de las ventas y con lo adquirido, mediante los resultados de suministros a tiendas en divisa”.
En cuanto a cómo logran precios relativamente bajos al compararlos con los de otras entidades, expresó que siempre tratan de bajarlos y logran un porcentaje de ganancia mínimo, nunca mayor del 30 por ciento, sin descuidar la calidad.
Expandir los mercados

En vueltabajo los pasos nos guiaron hasta el almacén central de Onbazar en el reparto Raúl Sánchez. Allí conversamos con el administrador, Dusniel Plato Cruz, y la joven abogada Melisa García Vento; uno de los secretos del éxito es que todos hacen de todo: estiban, limpian, ordenan, atienden clientes…
En el lugar tienen dos puntos de venta, uno destinado a la población y el otro mayorista, reservado a empresas estatales, unidades de Comercio, Gastronomía, trabajadores por cuenta propia y otras mipymes.
Son pocos trabajadores, solo una decena. Sin embargo, nunca ves a alguien con los brazos cruzados. Actúan de forma cooperativa, en la que tienen definida la misión de cada cual. Las dependientas brindan servicio al público y repletan los stands, los estibadores van y vienen guiando carretillas, el almacenero despacha y saca cuentas.
Abren desde muy temprano y las puertas cierran bien entrada la tarde. Ante los apagones se auxilian de una planta eléctrica.
Algo curioso y pocas veces visto es el sistema computadorizado implementado con el propósito de facilitar las ventas. El cliente llega y abre una página web, desde la cual selecciona las mercancías y por esta vía adquiere el talón o factura.
Indagamos sobre las posibilidades de hacer esas solicitudes a distancia, mediante internet, desde las casas o de un centro laborales: “Es nuestra intención, en eso estamos trabajando”, responde Dusniel.
Hay sitios como estos, donde quienes atienden a los usuarios tienen condiciones creadas para enamorar, persuadirlos a que regresen a comprar.
Beatriz Águila Cueto, directora de desarrollo de Onbazar, se refirió a las intenciones de crear otras tiendas en lugares distantes de la ciudad, con el objetivo de acercar las ofertas a la población rural. En Pinar del Río disponen de ocho puntos de venta. El llamado Almacén Super Gol, la tienda especializada de la calle Primero de Mayo, en San Juan y Martínez, Los Palacios, San Luis, Guane y La Conchita.
Poco a poco van abriendo también unidades en La Habana, como son los ubicados en la esquina de Revillagigedo y Misiones, en La Habana Vieja; el de 84 entre 17 y 19, municipio de Playa; y el de Séptima y Final, en Primero de Mayo, en Boyeros.
Además de vender cárnicos, ofertan huevos, también a precios por debajo de los comunes en el mercado, refrescos, enlatados, confituras…
Esas experiencias son puestas de ejemplo en el país, pues muestra cuánto es posible lograr mediante un vínculo productivo, transparente, de mutuo beneficio, entre empresas estatales y los nuevos actores de la economía.
Las claves están en crear binomios o tríos, donde nadie pierda; buscar eficiencia, aprovechar potencialidades y capacidades de cada uno, pero, principalmente, en pensar siempre en el pueblo, al garantizar surtidos de calidad y evitar los precios abusivos tan perjudiciales a la sociedad y al bolsillo del cubano.


























