Venezuela es atenazada por Washington bajo pretexto de narcotráfico no probado
Por Ernesto Fernández Domínguez
En Argentina se publicó en tiempos recientes el segundo libro de Juan Pablo Escobar, hijo del tristemente célebre narcotraficante, titulado Pablo Escobar: In fraganti, el cual narra cómo el líder del Cártel de Medellín enviaba cocaína hacia Norteamérica en una ruta denominada El Tren.
Según el autor, “la impunidad era tan descarada que los narcotraficantes llevaban la cocaína abiertamente en sus maletas, y así atravesaban las fronteras y aduanas: lo que hacía la CIA era comprar los controles para que entrase la droga a su país y obtener un maravilloso negocio”. El dinero obtenido de esta operación, de acuerdo con el hijo de Escobar, era utilizado por la CIA para financiar “la lucha contra el comunismo en Centroamérica”, en una trama que involucraba al entonces jefe de la agencia, George Bush padre.
También afirma que “su padre fue un engranaje más de un gran negocio del narcotráfico universal. Cuando ya no les sirvió, lo mandaron a matar”; y asegura: los narcotraficantes latinoamericanos son los más pobres de la cadena: los estadounidenses se llevan el gran bocado. El dinero nunca vuelve a Latinoamérica, “se queda en el sistema financiero estadounidense”.
De otra parte, durante los años 80 la CIA y la DEA (Agencia estadounidense contra las drogas) organizaron un complejo tráfico de armas a Irán y venta de narcóticos a barrios pobres de Los Ángeles con el objetivo de financiar a la contrainsurgencia nicaragüense contra el gobierno sandinista. Esa operación fue conocida como Irán-Contra.
Transición hacia las drogas sintéticas
Un drástico cambio se produjo en el país norteño en relación con el tráfico de drogas comunes. Tomaron popularidad las sintéticas: la metanfetamina y el MDMA (éxtasis).
La producción de metanfetamina en laboratorios clandestinos en Estados Unidos propició su consumo generalizado, especialmente en zonas rurales. Mientras tanto, el MDMA se convirtió en un elemento común de clubes nocturnos, y conllevó a su inclusión en la Ley de Sustancias Controladas en 1985 como una droga de la Lista I de fabricación y distribución ilegal.
Los cárteles de la droga mexicanos, en particular el de Sinaloa, cobraron relevancia. Debido a su proximidad con la frontera con Estados Unidos –el principal consumidor mundial–, establecieron rutas de tráfico que siguen impactando a la sociedad estadounidense. Sin embargo, las “víctimas” nunca se plantearon sitiar militarmente ni acosar al gobierno mexicano por esa causa tal cual lo hacen con Venezuela.

Lo descrito no es todo. En el ámbito interno, sin intervención de ningún cartel u organización foránea, Estados Unidos se enfrenta en la actualidad con una nueva ola de tráfico de drogas con opioides recetados, entre ellas, el OxyContin.
Las compañías farmacéuticas domésticas comercializan intensamente los opioides, provocando una adicción generalizada y más consumo de heroína y drogas sintéticas baratas, especialmente el fentanilo, el cual se ha convertido en una de las más traficadas y mortales en la nación.
En fin, endilgarle la culpa del incremento del tráfico y consumo de sustancias farmacéuticas ilegales en Estados Unidos a Venezuela, topa con lo risible. Ese “gran consumidor histórico” tiene varias fuentes de alimentación. Algunas ya las hemos señalado; otras son las mafias radicadas en suelo estadounidense, las cuales, tienen dentro de su “menú” de operaciones, el narcotráfico. El propio Holywood se ha encargado de divulgarlo.

Por ese motivo, la solidaridad con el país sudamericano no cesa. Rusia, Cuba y Bielorrusia son ejemplos claros de ello. El gobierno eslavo afirmó su apoyo a Venezuela ante “la presión política y el chantaje militar” de Estados Unidos, señaló el director del Departamento de América Latina del Ministerio de Exteriores rusos, Alexandr Schetinin, durante un foro juvenil ruso-venezolano celebrado en Moscú, mientras el presidente de Biolorrusia, Alexander Lukashenko, aseveró que una agresión a Venezuela, podría convertirse en otro Vietnam. En nuestro país se llevan a efecto múltiples actos contra la escalada bélica estadounidense en Venezuela.



























