Caricatura. / Martirena (tomada del periódico 5 de Septiembre)
Caricatura. / Martirena (tomada del periódico 5 de Septiembre)

Asunto “común y corriente”

Nadie desea en apagón, pero… ¿todos contribuimos a evitarlo?


Agosto, como julio, no se parecen al resto de los meses. La temperatura suele dispararse, si no en equipos y en registros oficiales al menos sí en la percepción humana. Y también se eleva el justo deseo de recreación, esparcimiento, disfrute… propio del verano y sobre todo muy merecido para quienes han permanecido todo un calendario “pegados al duro” en el estudio, el trabajo, la defensa e incluso acogidos a jubilación, en casa.

Tampoco creo que se parezcan (ambos meses) a los demás en términos de consumo energético, al menos dentro del hogar.

El ya citado sofocante calor, la presencia de niños, adolescentes y jóvenes ávidos de entretenimiento que suelen pasar buena parte de su tiempo viendo videos, películas, muchas veces acostados en la cama o tirados en el piso, con luces encendidas, un ventilador funcionando o el equipo de aire acondicionado activado, abriendo y cerrando el refrigerador para tomar agua o buscando golosinas… todo ello incrementa los niveles de consumo puertas adentro.

Si hago referencia a esa recurrente realidad no es para criticar. Desbordados de escaseces estamos para, además, venir a cuestionar el derecho de todos a sentir el placer de permanecer a gusto dentro de casa.

En todo caso invitaría a que, desde una óptica muy individual, contextualizada al entorno familiar, razonemos si en verdad todos, sin renunciar a los placeres del gusto y de la comodidad, tenemos conciencia acerca de la necesidad de ser austeros, ahorrar o de, al menos, no derrochar a diestra y siniestra.

Con el perdón de todos los que sí, tengo la certeza de que hay (algunos, tal vez muchos) que a todo lo largo de la etapa estival no se detienen un momento a meditar en ese asunto y, por lo tanto, tampoco actúan en consecuencia con lo que tanto necesita el país.

Solo quienes a escala de nación sacan soluciones de la manga de la camisa, como magos, saben los malabares que realiza el país para evitar afectaciones en el servicio eléctrico dentro del sector residencial.

Precisamente en este último es donde a veces suele derrocharse más. Acude a mi memoria una información de la Agencia Cubana de Noticias publicada recientemente por el periódico Escambray, de Sancti-Spíritus, que reporta sobregiro de más de tres mil 304 megawatt/hora en relación con lo planificado, por excesos de consumo -básicamente- en el área residencial.

Puede parecer que no, pero dejar un ventilador girando por gusto, en solitario, durante horas, sin refrescar directamente a nadie (válido para el acondicionador de aire), luces innecesariamente encendidas, vasijas hirviendo agua sobre la hornilla eléctrica, equipos de música o de televisión “encendidos” en solitario… no solo constituyen descuido sino también formas de ingratitud.

“Para eso yo pago la corriente” -se excusan algunos de forma irreverente- como si dicho pago no estuviese bien por debajo de lo que pudiera cobrarse de acuerdo con precios de un mercado internacional que no tiene piedad con nadie, en ningún rincón del mundo.

Al margen, en fin, de algún que otro apagoncito (como los que pueden ocurrir en cualquier momento del año), tengo la impresión de que hemos sido afortunados o privilegiados durante el mes y medio que ha transcurrido de etapa vacacional.

Ojalá el resto de agosto nos siga deparando una suerte que no va a depender de orígenes divinos o extraterrestres, sino de las posibilidades cada vez más atenazadas del país en los ámbitos financiero y económico, así como de la comprensión, conciencia y aporte que cada familia sea capaz de poner en práctica desde el interior de su hogar y de la no menos importante contribución de los colectivos laborales a pie de fábricas, industrias y demás entidades.

1.Limpia lámparas y bombillos. …
2.Pásate a LED. …
3.Toma duchas cortas. …
4.Desconecta los aparatos que no utilices. …
5.Apaga el aire acondicionado si no estás en casa. …
6.Usa la lavadora llena. …
7.Cuando cocines, alista de una sola vez todos los alimentos de la nevera.

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Un comentario

  1. La Electricidad es un servicio que brinda la UNE, y a mi como cliente nadie me puede
    limitar cuanto consumir, siempre que pague. Son ellos los que tienen que invertir en dar un mejor y eficiente servicio.

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