La confianza infinita de los peloteros de los Leopardos, varios días de suspenso y una clasificación milagrosa
Mi hijo Rafaelito me tiró desde Caibarién, donde vive, una recta a 100 millas muy sorprendente…
Y con ello confirmé que es uno de los aficionados más furibundos al equipo de Villa Clara:
Cuando tengas un tiempo hazme un escrito sobre Villa Clara, y mándamelo para copiar y pegar en mi perfil de Facebook, y en la página de los Leopardos.
Pero en realidad no pudo contenerse, y empezó a escribir él, o a facilitarme la tarea:
Algunos datos:
Hemos ganado 17 veces 9 o más partidos consecutivos en Series Nacionales.
Tuvimos un comienzo horrible: una victoria en apenas 10 juegos, y un primer tercio de 8 ganados y 18 perdidos, para el olvido.
Fueron consecutivas ocho victorias antes del juego de este sábado, 17 de enero de 2026, contra Ciego de Ávila, allá en el José Ramón Cepero. Si ganan, nueve.
Varios peloteros con el famoso virus, unos cuantos partidos se perdieron por ello, algunos peloteros no pudieron viajar a Guantánamo, una subserie que se debió haber ganado.
Ya no voy a ir al Cepero, y sí al Sandino, porque van a clasificar…
Bueno, ha quedado súper claro: esta crónica casi la escribió él…
Yo solo quiero añadirle unos pocos apuntes:
☺ Voy a saltarme, para que no se nos empañe el lente, y no restarle méritos a la faena y confianza en ellos de estos Leopardos tan voluntariosos, las críticas a la organización de esos juegos pendientes, las ausencias en las nóminas de los contrarios enfrentados en estos partidos finales.
Y quizás también para que no se disguste conmigo mi hijo.
☺ A lo que ha sido una Serie Nacional pálida, para el olvido, Villa Clara le dio un muy agradable sabor al tramo final de la etapa clasificatoria. En cuanto perdieran uno de esos juegos postergados quedaban eliminados. Y entonces se programaría la fecha del inicio de los Play Off. Me imagino que los directivos añoraban ese rápido primer revés que nunca llegó. Fue como una película de suspense a lo Alfred Hitchcock. ¡Pero los Leopardos no morían!
☺ Estoy escribiendo sin conocer el resultado de este sábado: no importa. La hazaña ya estaba hecha.
☺ El secreto de la vida es caerse siete veces y levantarse ocho. Y aquí ha quedado demostrado una vez más.
☺ Quiero, por último, dejar una sentencia muy personal, y que supongo le podría gustar a mi hijo furibundo:
No sé si levantarán un trofeo este año, lo más lógico es que no, pero ya ganaron algo más difícil:
¡SON LOS CAMPEONES (DE LA MENTE POSITIVA)!
Cuando pensé que la crónica tenía ya ese punto final llegó otro mensaje de mi hijo para terminarla:
¡ESTAMOS ENTRE LOS OCHO MEJORES DE CUBA!


















