José Raúl Capablanca: astro que no se apaga. / cubaperiodistas.cu
José Raúl Capablanca: astro que no se apaga. / cubaperiodistas.cu

Jaques al comisionado

Una visita a BOHEMIA de unas dos horas, entre preguntas fáciles y… otras no tanto


¿Cómo se encuentra la salud de nuestro llamado juego-ciencia? ¿Por qué han salido del país los mejores jugadores? ¿Qué motivó su eliminación del programa escolar?

¿En qué estado se encuentra la Casa del Ajedrez? ¿Y el emblemático Club Capablanca, ubicado en la calle Infanta? ¿Le preguntaríamos por críticas a su gestión?

Eran algunas interrogantes que Carlos Rivero González, presidente de la Federación Cubana y comisionado nacional, hombre de este ámbito del pensamiento, acostumbrado a los cálculos, seguro pensó no podían faltar en esta entrevista.

No solo la aceptó enseguida (“¿Cuándo la quieren?”), sino que, al preguntarle por el lugar, se ofreció a visitarnos en BOHEMIA, lo cual hizo con puntualidad y alegría.

“Hacía años tenía el deseo de venir por primera vez”, dijo con la satisfacción de su acercamiento a nuestra legendaria revista, fundada en 1908.

Estuvo durante unas dos horas, la mayoría del tiempo en la oficina de nuestro director, Alberto Núñez (amante de los deportes), quien nos acompañó de punta a cabo, y también el destacado fotorreportero Yasset Llerena.

Un apunte, volviendo al título, para quienes no son muy duchos en reyes o alfiles: una cosa es “jaque”, otra muy distinta es “jaque mate”…

Fotos. / Yasset Llerena
Carlos Rivero en su visita a BOHEMIA, Alberto Núñez (al centro), director, y el autor de esta entrevista. / Yasset Llerena

Algo prometedor

Mi idea era comenzar ordenando el material de otra forma. La vida me llevó después a un replanteo obligado: una histórica actuación en la Olimpiada Mundial sub16, celebrada en Barranquilla, Colombia, del 16 al 23 de agosto.

“Resultó formidable. Algo histórico. Cuba terminó en sexto lugar entre 85 equipos de 60 naciones. Primera de América. Medalla de bronce de la villaclareña Jinela de la Caridad Rodríguez en el cuarto tablero. La mejor ubicación de nuestro país en una Olimpiada de esa categoría. ¡Estoy muy feliz!

“Se colocaron por delante nada más, en este orden, potencias mundiales como Rusia, Uzbequistán, Kazajistán, China e India.

“El ajedrez cubano retoña, o florece, con esta nueva generación. Se empieza a ver el resultado del movimiento en el grupo infantil-escolar en los torneos Capablanca y otros eventos en provincias como Villa Clara y Camagüey, hoy en la vanguardia junto a la capital”.

Jinela es campeona centroamericana y del Caribe sub-20, logrado en mayo pasado en Varadero; su actuación le valió el título de WMI (Maestra Internacional Femenina), además de una norma de Gran Maestra.

“En Barranquilla el delegado fue Rodney Pérez, entrenador de la selección nacional de mayores, y secretario de la federación; y los entrenadores Orlando Martín, de Camagüey, y Eric Fernández, de Villa Clara”.

Lo criticaron

El día de nuestro encuentro, Rivero empezó hablando con agrado de la participación por primera vez de infantiles cubanos en la Intellect Academy Cup (Copa Academia Intelectual), en febrero de 2025, en Rusia, y valoró de forma positiva la experiencia obtenida, incluyendo la invitación para 2026.

Allá, en Novokuznetsk, se finalizó en tercer lugar por naciones (43 selecciones de 18 países). El jugador más destacado fue el camagüeyano Felipe Herrera, ganador en menores de 16 años del torneo Buscando a Capablanca 2024 y campeón de los Juegos Escolares.

Lo anterior tiene entretelones. Rivero había sacado, en lenguaje de magos, un conejo del sombrero: una invitación con gastos pagos para todo el grupo. Debido a caprichos del almanaque, la Intellect coincidió con parte del campeonato nacional masculino en Ciego de Ávila. Su ida a Rusia, la cual me dijo apostaba al presente y al futuro, recibió críticas.

El periodista no siempre está obligado a tomar partido. En este caso, según la explicación de Rivero, su misión era la Intellect Academy Cup, y parece lógico que haya priorizado ese compromiso. Otros aspectos, señalados en redes sociales, como su postura frente a jugadores emigrados y la gestión polémica de la federación, escapan a mi alcance.

Este es el equipo completo que participó en la Olimpiada. Jinela de la Caridad Rodríguez aparece sentada a la derecha. / Cortesía del entrevistado

¿Y Leinier?

No se olvida, durante la visita de Rivero a BOHEMIA, la del 2013 del Gran Maestro Leinier Domínguez, el jugador latinoamericano más relevante después de Capablanca, a quien dedicamos una portada.

–Leinier se radicó en Estados Unidos. La prensa cubana ha recibido críticas por no divulgar sus resultados. ¿Estarías de acuerdo en hacerlo?

–Nunca nos engañó. Yo soy partidario de hablar de él sin problema alguno; sus mejores logros fueron desde aquí, casi todos desde Güines, con nuestras limitaciones. No ha hecho más. Y no hay nada en su contra.

“Todo el tiempo se comunicó conmigo: ‘Carlos, mi esposa decidió dar a luz en Estados Unidos. Yo tengo visa de cinco años, voy y vengo. Tengo que acompañarla’. Y después: ‘Mi esposa desea permanecer acá. No quiero quedarme sin familia. Aquí me están dando oportunidades’.

“Un día le dije: ‘Si en el futuro quisieras jugar un Capablanca, incluso representando a Estados Unidos, te invitamos’. Se quedó sorprendido. Y cuando tengas el valor o deseo de representar a tu país de nuevo, haces el cambio de Federación y te aceptamos al momento. Quienes residan en el exterior y mantengan una postura ética, los consideramos elegibles. Se lo he dicho a varios”.

Entre los cuatro

“Esa portada se publicó cuando ganó el Grand Prix, en 2013, en Salónica, Grecia, su desempeño más importante. Venció a Topalov, Ivanchuk, Caruana… a todos. Sumó 30 puntos en el ELO y llegó al Top Ten. Ya no es secreto: estuvo preparándose casi un mes con Magnus Carlsen, quien discutiría el campeonato mundial.

“No tenemos un equipo completo: psicólogo, médico, preparador físico, varios jugadores en función de todo eso. Esta esfera se mueve a través de patrocinios, de manera que esas personas se dediquen solo a ello.

“Si lo contrataron Carlsen, Topalov, Leko, es porque vieron su tremenda calidad. Pienso que con otras condiciones hubiera estado entre los cuatro mejores del mundo”.

Unos jaques más

La extensa partida-entrevista con Carlos Rivero no se detuvo:

—Más allá de estos resultados de infantiles-juveniles, y también de adultos, ¿qué fuerza tenemos hoy?

“El ajedrez en Estados Unidos nunca fue muy atractivo, porque no es un deporte en el que se pague mucho ni atraiga a las multitudes, entonces surgió un millonario con la idea de hacer un Dream Team, como el de baloncesto, como el de otros deportes, y ganar la Olimpiada. Empezaron a buscar y nos llevaron varios jugadores. Bueno, Leinier está en el Dream Team, se encuentra entre los cuatro. Y se nos fueron otros como Lázaro Bruzón y Yunieski Quesada, los tres primeros. También su hermano, muy talentoso, Yasser Quesada, además de otros.

—¿Por qué los perdimos?

“Esos tres eran de élite mundial. Los perdimos porque, primeramente, se abrió un campo muy difícil, con el robo de talentos, y dinero por medio, que da muchas posibilidades, más las condiciones de nosotros de preparación que no eran las mejores, muchas limitaciones, la economía influye. Se han ido también otros”.

–¿Cómo se encuentra la Casa del Ajedrez, en 21 entre 4 y 6, en el Vedado, inaugurada en 1966 durante la Olimpiada de La Habana?

–Está abierta, en malas condiciones. Solo la usamos como oficina o alguna actividad aislada; no hay agua y el segundo piso tiene problemas en el techo. Es un desastre. No hay un plan concreto para repararla, solo un proyecto pendiente de aprobación.

–¿Y se juega en el Club Capablanca, en Infanta?

–Sí, pero el mobiliario tiene comején; hay un deterioro total de sillas y mesas, y un combinado deportivo dentro que impide el desarrollo de nuestros trebejos.

–¿Qué nos dice, por citar un solo ejemplo diferente, de la Academia de Camagüey?

–Está preciosa, con los juegos que acabamos de traer.

–El ajedrez salió del programa escolar.

–Se perdió mucho con eso. Fue decisión de Educación, no del Inder. Lo quitaron como asignatura, no totalmente; ya no es lo mismo. Estamos tratando de rescatarlo. Hay condiciones.

La Academia de Camagüey es una joya. / Cortesía del entrevistado

Unas joyas

No se debe dejar de mencionar, hablando de progresos, lo siguiente: en marzo, la matancera Liennys Ferrer Naranjo terminó con la medalla de bronce en la categoría sub-15 del Campeonato Mundial Escolar, en Serbia.

En nuestra conversación salieron a flote joyas poco conocidas o poco recordadas: 1.-En el Campeonato Mundial por Equipos de 2015 (solo para los 10 primeros) Cuba le ganó, por única vez, a ¡Rusia! 2.-Muchos años antes, Eleazar Jiménez, importante figura en nuestro despegue, hizo tablas con Robert Fischer (otro prodigio).

La mejor etapa del ajedrez cubano se vivió de 2010 a 2016. Una parte de la fórmula ahora no es mágica y se aplica así: SUEÑOS+TRABAJO. Sí, claro, todos lo sabemos; hacen falta también otras cosas…

Leontso García. / es.chessbse.com

¿Y Capablanca?
Sí, vamos a hablar de él. Hoy, y así alejamos el posible fantasma del chovinismo, no lo hará un cubano. Resumiré parte de la entrevista que nos concedió en 2022 para BOHEMIA el reconocido español Leontxo García, mayor periodista especializado en ajedrez, cuando le pregunté si tantos años después no sobrevalorábamos a Capablanca:
No cree sea casual que muchos lo consideren un genio. En 2008, estando en Países Bajos, él informó a un joven Magnus Carlsen sobre la muerte de Fischer. A sus 17 años, Carlsen admiraba la habilidad de Fischer para hacer parecer fáciles cosas difíciles. Esa respuesta lo impactó, porque de un súper talento surgía otro juicio profundo. Las partidas de Capablanca parecen sencillas, pero son complejas, distintas a las de Alekhine. Cuando le preguntan quién es el mejor jugador responde: no hay respuesta única. Carlsen es mejor en términos históricos, ha estudiado todo el legado y ha usado tecnología de avanzada. Sin embargo, Leontxo García piensa, el talento natural puro lo tiene Capablanca, que sigue siendo un referente de genialidad.

CURIOSIDADES
Se considera que el ajedrez tuvo su origen en la India, hace unos 1 500 años, con el antiguo juego llamado chaturanga.
● Los persas difundieron esta práctica por Asia Menor y Arabia, desde donde pasó a Occidente.
● Llegó a nuestra tierra con los colonizadores españoles a partir del siglo XVI, cuando empezó la colonización en la región oriental.
● A Carlos Manuel de Céspedes, Padre de la Patria, también se le llamó el Padre del Ajedrez en Cuba, pues fue el primero en publicar, en 1855, en el periódico El Redactor, de Santiago de Cuba, la traducción al español de las Leyes del Ajedrez.
● La XVII Olimpiada Mundial, celebrada con gran éxito en La Habana del 23 de octubre al 20 de noviembre de 1966, marcó un momento trascendental en la historia de este llamado juego-cienciata.
● Silvino García Martínez se convirtió en el primer compatriota en obtener el título de Gran Maestro en 1975, después del campeón mundial José Raúl Capablanca, quien mantuvo el título de 1921 a 1927.

Yerisbel Miranda / ROBERTO MOREJÓN

La Chinita que juega con el alma
En Yerisbel Miranda, “La Chinita”, brilla una mezcla de regocijo, tesón y resiliencia nacida en Minas de Matahambre, Pinar del Río. En 2025 se convirtió por segunda vez en campeona nacional, ocho años después de la primera.
En su niñez corría tras volantes de bádminton: una amiga la arrastró a este universo secreto. Ella dice no lo eligió: fue el ajedrez quien la eligió. Desde entonces transformó paciencia y humildad en armas de combate. Es Gran Maestra y reconoce el nivel entre cubanas es feroz.
En Medellín, en el Zonal Centroamericano, también remontó con fe: perdió la primera partida, recordó que así había empezado en Cuba, y lo tomó como señal. El premio fue el pase a la Copa del Mundo.
Los tropiezos no la quiebran. Madre y atleta, conoce carencias materiales, se sostiene con pasión: “Hay que seguir adelante, cada día, con amor al deporte”. Agradece a padres y maestros que confiaron en ella y deja un consejo a las niñas: “Crean en su sueño. Yo nací en un rincón de Minas de Matahambre… y lo logré”.

Jorge Roberto Elías. / jit.cu

Un niño nervioso
En un amanecer tibio de Camagüey, nació Jorge Roberto Elías Reyes, un niño nervioso cuyo talento temprano para el ajedrez despertó entre partidas escolares y el azar del destino.
Creció en Las Cupertinas, un barrio humilde donde la fe y disciplina son claves para resolver el rompecabezas del juego-ciencia. Desde los siete años, su vida fue una partida nueva con cada movimiento. Lleno de inquietudes, transformó nervios temblorosos en hielo bajo la presión de las partidas.
A los 25 años, alcanzó la cima: campeón nacional absoluto en 2025, primero en lograrlo sin ser Gran Maestro desde 1999, tras una disputa reñida con Dylan Berdayes.
Su temple inquebrantable, culturalmente imbuido y forjado por años de entrenamiento autodidacta y apoyo familiar y de entrenadores, definió la victoria.
“Estoy muy feliz, sin esperarlo, en partidas rápidas que no son mi fuerte”, confesó.

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