Obra de la magia por medio de un festival que no declina su varita ante nada
Esta ciudad, Balcón del Oriente Cubano, queda embrujada otra vez.

Ocurre cada año por estos días, desde hace 29 calendarios.

Así lo propicia el Festival de Magia Ánfora, evento que el próximo año coronará cinco décadas de retos y de constancia contra todo tipo de vientos y de mareas.
Precisamente a esa capacidad para subsistir, no arrodillarse y continuar llenando la espiritualidad de miles de personas se refirieron varios visitantes durante el tributo que, a modo de apertura, se le hizo al fundador de estos encuentros: el Mago Píter, allí mismo, donde reposan sus restos, en el cementerio Vicente García González.

Virtuoso como sus presentaciones, el programa continuó en la mañana de este jueves 21 de noviembre con el habitual desfile hasta la céntrica Plaza Cultural, para proseguir con un merecido conversatorio en homenaje al extinto mago matancero Eduvaldo Ventosa Pakar, Serruchini, a quien se dedica esta vigésimo novena edición; conferencia acerca de la magia para niños, a cargo del mago mexicano Guapetín, y finalmente el espectáculo Ilusión, en el Teatro Tunas, con el sello de la Compañía Huracán Mágico, del territorio anfitrión.
Hasta el domingo 24, día en que tendrán lugar las premiaciones, el público podrá disfrutar del talento de artistas procedentes de La Habana, Isla de la Juventud, Villa Clara, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Holguín y Santiago de Cuba.
Además del primer espectáculo, amantes de este milenario arte tienen la posibilidad de apreciar El Ángel Mágico (Compañía de Varadero), Regálame una magia (dúo villaclareño de Javier y Raquel), Para que sonrías (Variedades Santiago de Cuba), Mi magia (competencias individuales), El Caldero Mágico (México) y Había una vez un circo (Santiago de Cuba).






















