Si la provincia continúa exhibiendo indicadores de lujo es por el seguimiento constante que mantiene el programa. /Pastor Batista
Si la provincia continúa exhibiendo indicadores de lujo es por el seguimiento constante que mantiene el programa. /Pastor Batista

Mamá y nené están seguros

Tener en cero las tasas de mortalidad infantil y materna, mientras una decena de provincias sobrepasan los seis fallecidos por cada mil niños nacidos vivos, no es un resultado casual


Si, como opinan millones de personas, lo más grande e importante en un hogar son los niños y las madres, entonces los espirituanos pueden seguir durmiendo confiados, gracias a las garantías que –aun en esta compleja coyuntura– continúa ofreciendo, sobre bases reales, la salud en el territorio.

A pesar de ser una provincia relativamente pequeña –donde suele tornarse más difícil el comportamiento de determinados indicadores– Sancti Spíritus registra cero muerte materna y cero fallecimiento, también, entre los bebitos menores de un año.

En diálogo con el doctor Frank García González, al frente del Programa Materno Infantil (PAMI), BOHEMIA ha podido percatarse de que no se trata de un resultado fortuito u ocasional.

“Llevamos varios años con una estabilidad en la mortalidad infantil, con resultados incluso por debajo de cuatro por cada mil nacidos vivos. Hoy, por ejemplo, el país registra más de 9, una decena de provincias están por encima de 6 y nosotros nos mantenemos en cero” –explica Frank.

Al referir las razones que hacen posible ese logro, el directivo afirma: se mantiene un sistema de trabajo bien organizado, y eso permite dar seguimiento diario a los asuntos que más directamente inciden en ese importante indicador; opera una interrelación de la atención primaria con la secundaria y continúa fortaleciéndose la red genética a escala municipal.

La realidad demuestra que las acciones tienen lugar a todos los niveles. Mientras no se le saca el pie a las terapias (adulta, neonatal y pediátrica), la provincia ya ha visitado dos veces, desde enero, todos los policlínicos, con una composición multisectorial, cada municipio tiene su hogar materno, respaldados ya con paneles fotovoltaicos , en tanto no constituye problema la cobertura en los consultorios del médico de la familia.

De forma paralela, la Universidad de Ciencias Médicas acentúa la capacitación de recién graduados, en torno a las afecciones que de forma más frecuente perjudican o atentan contra el programa materno infantil.

Todo ello hace que la mortalidad infantil y materna no sean una excepción. Si las mortalidades prescolar (1-5 años) y la escolar (hasta 14) presentan igualmente un favorable comportamiento, si el territorio contabiliza 194 nacimientos más que hasta igual fecha del pasado año y si disminuye el embarazo en la adolescencia, no es porque el personal de la salud en Sancti Spíritus está “navegando con suerte”; es porque desde hace años la provincia ha izado vela a favor de la vida. Y eso implica mucho empeño, desvelo, seguimiento, control, integración y una profesionalidad que tampoco cae del cielo, como el agua.

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