Desde hace muchos años, cada inicio de curso escolar deviene ese acontecimiento a cuyo éxito tributa mucha gente en todo el archipiélago cubano
He visto por estos días, maestros –jóvenes y de experiencia acumulada durante años– ordenando libros de texto, comprobando el funcionamiento de televisores, limpiando aulas y pasillos, dejando listo el material escolar que les será entregado a los alumnos…
He observado obreros abriendo hueco en la pared con ayuda de un taladro, dejando lista la instalación eléctrica para que el tubo de luz fría sea todo luz, pintando brocha en mano esa pared que a partir de este lunes las niñas y niños deberán cuidar mucho más, contra cualquier tipo de suciedad o de maltrato…
Y también he divisado a estudiantes, abrazados a la guitarra, ensayando el número que van a interpretar durante el acto de inicio del nuevo curso escolar.
No es un ejercicio de imaginación o de fantasía. Como en años anteriores, el lente se ha encargado de dejar constancia gráfica, del mismo modo que estas imágenes de niños





















