La vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari Machado, informó este miércoles en el Capitolio Nacional sobre la comunicación oficial inmediata enviada por Esteban Lazo Hernández a los presidentes de diez organizaciones interparlamentarias internacionales
Ante la prensa nacional y extranjera, parlamentarios cubanos reaflizaron un llamado a la solidaridad global para prevenir una catástrofe humanitaria a la vez que reiteraron la vocación pacifista de Cuba, respaldada por la reciente movilización popular de millones de cubanos en el proceso Mi Firma por la Patria.
En cumplimiento de sus atribuciones constitucionales y demás leyes vigentes como Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y en representación del pueblo cubano, el diputado Esteban Lazo Hernández cursó una comunicación oficial de carácter inmediato a los presidentes de diez organizaciones interparlamentarias de alcance global y regional.
La nota fue cursada a la Unión Interparlamentaria (UIP), la Red Parlamentaria del Movimiento de Países No Alineados, el Foro Parlamentario de los BRICS y la Asamblea Interparlamentaria de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (AIPA), así como a los parlamentos Panafricano, Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), del Mercosur (PARLASUR), Andino (PARLANDINO), Centroamericano (PARLACEN) y ParlAmericas (red parlamentaria independiente que promueve la diplomacia parlamentaria en el sistema interamericano.
La vicepresidenta del legislativo, Ana María Mari Machado, informó que en las misivas se denuncia la real y peligrosa amenaza de una agresión militar directa de Washington contra Cuba, agravada por el recrudecimiento extremo del bloqueo y la manipulación política de la historia.
Denuncia ante la escalada agresiva
En el texto, el titular de la Asamblea Nacional del Poder Popular advierte de la escalada agresiva manifiesta no solo en el plano militar, sino también a través de recientes órdenes ejecutivas las cuales recrudecen el bloqueo económico, comercial y financiero a niveles extremos.
El documento precisa que estas acciones incluyen un cerco energético y un conjunto de medidas coercitivas unilaterales que atentan directamente contra los derechos humanos de la población cubana, los que agudiza el sufrimiento colectivo y deteriora la calidad de vida de la ciudadanía.
De igual forma se denuncia la reciente acusación del Departamento de Justicia de los EE.UU. contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana. El mensaje la califica como una acción ilegítima y despreciable, fundamentada en una marcada manipulación política que busca tergiversar los acontecimientos históricos ocurridos en febrero de 1996, cuando se produjo el derribo de dos aeronaves de la organización Hermanos al Rescate cuando violaban el espacio aéreo cubano.
Un llamado a la paz mundial
Ante este escenario, la comunicación insta a los legisladores de todo el mundo a promover una movilización y pronunciamientos de apoyo a la justa y legítima causa del pueblo de Cuba. El objetivo central es prevenir una aventura militar que, de concretarse, provocaría una catástrofe humanitaria y desestabilizaría a América Latina y el Caribe, región declarada como Zona de Paz en 2014.
Insiste igualmente que Cuba no representa una amenaza para ningún país; por el contrario, sostiene que trabaja diariamente por un mundo pacífico. En este sentido, se reitera la disposición de Cuba de mantener un diálogo con los Estados Unidos, siempre y cuando este se fundamente en el respeto irrestricto a la soberanía, al sistema político, a la autodeterminación y a los principios del Derecho Internacional, en una relación civilizada entre vecinos, independientemente de las diferencias existentes.
La declaración expresa agradecimiento por las múltiples muestras de solidaridad recibidas desde diversas instancias parlamentarias, las cuales ratifican que Cuba no está sola. Este ejercicio diplomático se complementa con la reciente ratificación popular expresada en el proceso Mi Firma por la Patria, en el que más de seis millones 230 mil 973 cubanos ratificaron su voluntad de defender el sistema socialista, bajo la premisa de que la Patria se defiende.





















