A pesar de todo lo adverso que golpea al ejercicio del periodismo cubano, marzo no deja de acentuar ese sentido de pertenencia, de apego a sus raíces y de visión futurista que siempre ha distinguido al gremio
Aunque las fotos que acompañan a este texto fueron captadas hace apenas unas horas en Ciego de Ávila, pueden ser perfectamente tomadas en cualquier otra provincia del país, porque, como suele ocurrir año tras año, marzo acentúa la vigencia, vitalidad y valores históricos del periodismo cubano, por medio de la jornada por el Día de la Prensa Cubana.
A propósito de los avileños, despegaron como siempre con una hermosa ofrenda floral en la base del monumento erigido a José Martí -fundador del periódico Patria el 14 de marzo de 1892 y paradigma del periodismo revolucionario cubano- para proseguir, en la Casa de la Prensa, con una versión más del espacio A la zurda, dedicado al debate y a la reflexión.

Era lógico, pues, que en esta oportunidad el intercambio girase en torno al modo en que “han aterrizado” en el territorio -o si solamente “flotan” en éter y en buenas intenciones, leyes de reciente aprobación relacionadas con la comunicación, la transparencia de la información y otras normas o herramientas jurídicas acerca de esos asuntos.
Entre las actividades que para los próximos días reserva el programa, el cual incluye a las delegaciones de base de la Unión de Periodistas de Cuba en los municipios, está un taller acerca de la información periodística en Radio Morón; presentación digital del libro Arma Secreta de Cuba en Angola, con crónicas y relatos de la ayuda internacionalista a esa nación africana, así como una tertulia en fraterno abrazo con escritores en la Televisión Avileña.

Son también algunos de los momentos de la jornada la reverencia de Radio Surco y del gremio entero a los colegas jubilados (muchos de ellos aún “con las botas sobre el teclado”), el espacio a dedicar al apasionante y muy específico mundo de la fotografía de prensa, el taller acerca de errores ortográficos y gramaticales más frecuentes (periódico Invasor), la inmersión en la técnica periodística (Televisión Morón y Radio Amanecer)y la siembra de un árbol como expresión de la robustez del periodismo (ACN) o la distinción especial que siempre merecerá la crónica, virtuoso género que enlaza periodismo y literatura.

Si usted bracea apenas un poquito en aguas de las redes sociales, sitios institucionales y otros espacios similares se percatará de lo siguiente: tuneros, santiagueros, pinareños, matanceros… en fin el archipiélago entero acomoda ya sobre rieles ese vagón que, contra todo tipo de vientos y mareas ha traído y sigue llevando a bordo periodistas, fotógrafos, camarógrafos, correctores, editores, sonidistas, locutores, directivos y otros trabajadores del sector.


















