1- Detalle de algunas de las obras seleccionadas, donde coinciden miradas de artistas de países diversos sobre el impacto de los desechos plásticos. /Gilberto Rabassa
1- Detalle de algunas de las obras seleccionadas, donde coinciden miradas de artistas de países diversos sobre el impacto de los desechos plásticos. /Gilberto Rabassa

¿Puede una viñeta salvar el planeta?

Dedeté celebra 57 años con un Salón Internacional de Humor Gráfico que convierte la sátira en herramienta contra la contaminación ambiental


A veces una viñeta logra lo inalcanzable para mil discursos: detenernos en seco. No siempre una imagen humorística busca solo la carcajada fácil; a veces, su objetivo es incomodar e invitar a la reflexión.

Frente a un dibujo en el cual la Tierra agoniza bajo una montaña de plásticos, la reacción inmediata es un silencio elocuente y no ruido, especialmente entre los niños; ellos intuyen la gravedad del mensaje sin necesidad de explicaciones. Ese es el poder del humor gráfico, reivindicado por el suplemento Dedeté.

Bajo esa premisa, la publicación de Juventud Rebelde conmemoró sus 57 años con la apertura del Salón Internacional “Juntos por menos desechos plásticos”, iniciativa en la cual se recibieron 136 obras de diversos rincones del planeta y se seleccionaron 80 a propósito de la exhibición. Lejos de ser una galería estática, el proyecto aspira a convertirse en un grito de alerta y despertar conductas, demostrando la capacidad del arte comprometido a la hora de impulsar transformaciones reales en nuestra forma de interactuar con el entorno.

El acto inaugural permitió, además, celebrar más de medio siglo de Dedeté, espacio referente del humor gráfico en Cuba. /Gilberto Rabassa

La idea surgió en agosto durante el curso de verano organizado por el medio. Según explicó Adán Iglesias Toledo, caricaturista y director del suplemento, el equipo buscaba un tema capaz de dialogar desde la creación gráfica, entonces, la contaminación por plásticos se manifestó en una urgencia compartida.

“El objetivo no es hacer una simple exposición –subrayó Iglesias Toledo–, sino generar acción. Ir a las escuelas, conversar con los muchachos, que ellos mismos comenten lo que ven en cada obra”.

El resultado revela una sorprendente convergencia de miradas: caricaturas procedentes de países tan diversos, como China o Irán coinciden en representar océanos convertidos en vertederos, animales atrapados en redes sintéticas y ciudades sepultadas bajo envases desechables. Cambian los estilos; persiste la preocupación. A fin de ampliar este alcance, la exposición combina una treintena de piezas impresas en la sede del periódico con una galería digital accesible en la web, facilitando su circulación hacia centros educativos y espacios comunitarios.

La trascendencia de la convocatoria también resonó a nivel institucional. Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, destacó la respuesta de artistas de lugares tan lejanos, lo cual demuestra el prestigio de Cuba y posibilita contrarrestar las visiones distorsionadas sobre la Isla.

El funcionario enfatizó la inclusión de la sátira en iniciativas ecológicas, conformando una combinación excelente, en especial al considerar la política ambiental del país basada en la ciencia y la innovación. “En los contextos de mayor dureza y complejidad –aseguró– es cuando más necesario se vuelve el humor como herramienta”.

El mensaje ambiental llega con claridad a las nuevas generaciones. /Gilberto Rabassa

La dimensión pedagógica no quedó solo en el discurso inaugural. Esa intención fue demostrada de forma tangible por la visita del equipo de Dedeté a la escuela primaria Rafael María de Mendive, en La Habana Vieja, donde sostuvieron un taller con pioneros con el objetivo de debatir sobre la contaminación por plásticos, llevando el mensaje de las viñetas directamente al aula.

Irreverencia: Cincuenta y siete años

Con una selección impresa en las instalaciones de Juventud Rebelde y una versión en línea, la exposición busca traspasar fronteras para que el público nacional y foráneo disfrute de estas sátiras. /Gilberto Rabassa

El encuentro propició la celebración y, al mismo tiempo, permitió mirar atrás y reconocer a una publicación erigida, durante más de medio siglo, en estandarte del periodismo y la gráfica nacional. En medio de la conmemoración, Dedeté fue recordada con orgullo por ser cantera de innumerables colaboradores de alto nivel; de hecho, la excelencia de sus firmas queda avalada por colegas ilustres alcanzando el Premio Nacional de Artes Plásticas, testimonio indiscutible de la relevancia cultural del medio.

La jornada favoreció, asimismo, tejer redes de afecto entre generaciones. Bajo un mismo techo se reunieron autoridades, artistas, parte viva de la historia del suplemento y lectores. Fue un momento emotivo donde, a pesar de sentir la ausencia de pérdidas recientes en el colectivo, prevaleció la sensación de continuidad, ratificando a Dedeté en su rol de punto de encuentro ineludible en la defensa de nuestra identidad y el humor.

Esa vigencia se explica porque, a través de sus viñetas, el espacio no solo ha hecho reír a generaciones enteras, pues ha devenido espejo crítico de las realidades sociales de su tiempo. Bajo esta óptica, el Salón Internacional de Humor Gráfico se erige en prueba fehaciente del poder del arte en calidad de vehículo orientado a la concienciación y el cambio social.

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