Ambos sentimientos caracterizaron la cita en plena serranía, donde 65 años atrás fue asesinado el joven alfabetizador: primera víctima del terrorismo contra el magisterio cubano
Niños, jóvenes, vecinos de los serranos parajes que rodean a Pitajones (en la geografía de Trinidad, Sancti Spíritus) volvieron a confluir en la Escuela Secundaria Básica Conrado Benítez García para rendir sensible tributo a ese joven, asesinado por bandas contrarrevolucionarias el 5 de enero de 1965, mientras alfabetizaba a campesinos de la zona.
Considerado la primera víctima del terrorismo norteamericano contra el magisterio cubano, Conrado había sido uno de los aproximadamente 100 000 jóvenes, quienes respondieron al llamado de Fidel y de la Revolución para llevar la luz del conocimiento a parajes de toda Cuba donde había imperado desde siempre la oscuridad de la ignorancia.
Al intervenir durante el acto, Naima Ariatne Trujillo Barreto, ministra de Educación, subrayó las virtudes revolucionarias y docentes de aquel muchacho que desde niño lustró zapatos y trabajó muy duro en otros oficios para poder ayudar a su humilde familia, mientras en las noches se le veía inmerso entre libros y cuadernos.

Como inmediata respuesta al crimen, miles de cubanos, de muy corta edad, manifestaron su disposición de incorporarse a la Campaña Nacional de de Alfabetización e integrar las Brigadas Conrado Benítez, en homenaje al joven mártir.
Tras agradecer la invitación, la titular cubana expresó el privilegio que significa reiniciar ahora las actividades docentes correspondientes al presente curso en un lugar de tanta significación histórica.
Entre evocaciones, anécdotas y remembranzas volvió a cobrar espacio la valentía de aquel joven quien no cejó en su empeño de continuar avanzando, a pesar de la alerta hecha por un lugareño, acerca de la celada preparada por los mismos bandidos que intentaron inútilmente hacerlo renunciar a su misión de alfabetizador y terminaron torturándolo salvajemente y colgándolo, del mismo modo que al campesino Eliodoro Rodríguez Linares.

Tal y como subrayó más de un orador, el legado de Conrado se multiplicó en miles de profesores y maestros, quienes han ejercido la profesión dentro de Cuba y en otras tierras del mundo.
Razones así llevaron a la ministra cubana a concluir su intervención afirmando que 65 años después de aquel horrendo crimen, “seguimos siendo Brigadas Conrado Benítez, seguimos siendo vanguardia de la Revolución”.
La conmemoración, devino momento propicio para condenar la cobarde agresión militar contra Venezuela, combinada con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por fuerzas y medios del imperio norteamericano en franca violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones.


















