Entre las diferentes acciones emprendidas por la eterna Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, se encuentra la de fomentar el deporte nacional en las féminas del país
Por Ernesto Fernández Domínguez
Vilma Espín Guillois, nació en Santiago de Cuba un 7 de abril de 1930. Es recordada por su activa participación en el Movimiento 26 de Julio y destacada combatiente en la Sierra Maestra.
Al triunfar la Revolución, se incorporó con rapidez a la tarea de construir una nueva sociedad más justa y participativa. Con esa proyección fue elegida presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde el 23 de agosto de 1960 hasta su muerte.
Recibió distinciones tales como Heroína de la República de Cuba, la Orden Playa Girón y el Premio Lenin de la Paz.
Una iniciativa mantenida con firmeza
Dentro de las múltiples ocupaciones de Vilma, estuvo la de incorporar a las féminas cubanas al deporte. Nunca descansó en esa dirección. Así me comentó Margarita Malleta, Comisionada Nacional de Béisbol Femenino: “La idea de formar un equipo de béisbol con mujeres nació de la FMC y su principal impulsora fue Vilma”.

Antes de la victoria rebelde liderada por Fidel, hubo jugadoras cubanas de ese deporte. En 1947, por ejemplo, un seleccionado profesional de los Estados Unidos, los Brooklyn Dodgers trajo consigo a 150 jugadoras para enfrentar a las nuestras en juegos de exhibición. Tal fue la calidad de las cubanas, que seis de ellas fueron firmadas en nóminas profesionales: Mirta Marrero, Migdalia Pérez, Gloria Ruiz, Luisa Gallegos, Isora del Castillo e Isabel Álvarez.
Según crónicas de la época, la más sobresaliente fue Viyaya, seudónimo de Eulalia González; sin embargo, la criolla nunca quiso jugar en suelo estadounidense.
Recuerda la comisionada Malleta que en el año 2003 se oficializó una estructura la cual respondiera a los proyectos del Inder y de la FMC de crear un equipo nacional de béisbol femenino, y a ella se le encargó la difícil misión de encabezar la tarea. Con la energía y entusiasmo que le caracteriza, Margarita, ya en el mes de agosto de ese mismo año, pudo lograr un primer encuentro entre las recién formadas novenas de Cienfuegos y la Ciénaga de Zapata. También ese día jugaron los seleccionados de Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, esta última provincia sede. La actividad deportiva fue dedicada al aniversario 43 de la FMC.
La chispa de ese agosto ahora se extiende por todo el país.
En la actualidad, el béisbol femenino está en la programación nacional en las categorías de mayores y juvenil, y 12 provincias cuentan con matrículas en la EIDE (Escuela de Iniciación Deportiva) y en la ESPA nacional (Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético).
Con mucho orgullo –muy justificado–, Margarita Malleta apunta que tres años después de aquel primer encuentro nuestro país debuta en un campeonato mundial en China,Taipéi, y en la actualidad el béisbol femenino cubano se posiciona del séptimo lugar del ranking internacional de 23 naciones.
“En su onomástico 93, el béisbol femenino dedica su desempeño a la figura de Vilma Espín, quien tuvo luz larga con las mujeres y estas le responden sosteniendo su legado”, finaliza la Comisionada Nacional la entrevista no sin antes reafirmar su voluntad de proseguir en el empeño de situar a Cuba y su novena femenina en mejores posiciones a nivel internacional.



















