Cuando la profesión se ejerce con pasión, amor y apego al pueblo, los procesos fluyen mucho mejor
Aunque el análisis del trabajo realizado durante el año precedente suele centrarse más en lo dejado de hacer, en lo que pudo realizarse mejor y en proyecciones para incrementar resultados, Rubén Remigio Ferro, presidente del Tribunal Supremo Popular (TSP), dedicó parte de su intervención durante el balance avileño a la calidad con que ese territorio está impartiendo justicia.
Sus consideraciones tuvieron como base el alto nivel de casos solucionados en la provincia (casi 90 por ciento durante el recién concluido calendario), a pesar de los contratiempos reales que la institución tuvo que enfrentar con el estado del transporte, las disponibilidades de combustible, la inestabilidad en la energía eléctrica y otras adversidades.
Tras explicar que dicha prontitud en los procesos es el primer elemento de la calidad en la justicia que asegura Cuba, Remigio Ferro comentó que tal realidad constituye una conquista de la cual no se habla mucho o se menciona poco.

“Detrás de ese resultado, sin embargo, hay gran esfuerzo y un beneficio no solo interno para la institución, sino también para las personas implicadas en dichos procesos, para la familia, para la sociedad…”.
Motivado por el tema, el Presidente del TSP agregó que la agilidad para resolver en el menor plazo posible cada caso es algo muy distintivo de Cuba, si se tiene en cuenta que en el mundo predomina cada vez más una especie de “epidemia de la justicia retrasada”.
Añadió que mientras hay países donde la solución tarda años, la justicia cubana, por su esencia, se preocupa cuando un caso tiende a prolongarse.
Siguiendo el hilo de las reflexiones ponderó el rol determinante que desempeña el factor humano en el ejercicio de una profesión que, en su criterio, necesita mucho amor, pasión y apego al pueblo.
Por ello resaltó lo provechoso que resulta para los tribunales y la sociedad en general contar con jueces que, además de correctos profesionales, en permanente superación, sean buenas personas, con virtudes y valores, estén informados todo el tiempo, actualizados de lo que acontece a su alrededor, en el país, en el mundo.
No sin realizar oportunas observaciones y sugerencias, agradecidas por Humberto David González Figueroa, presidente del Tribunal Provincial Popular avileño y por el auditorio, Remigio Ferro concluyó:
“Me llevo muy buena impresión de lo bien plantada que está Ciego de Ávila y el ánimo de la provincia. Tengo que decirlo. Con un colectivo así, esa claridad en los objetivos y resultados como los que ustedes muestran, no hay duda de que vamos por mucho más”.



























Un comentario
En Ciego de Ávila, la justicia judicial tan alta como las palmas. Felicidades para todos sus trabajadores!