Gira en torno a la extracción de resina de pino con fines industriales
Mujeres rurales, residentes en los municipios de Amancio, Colombia y Jobabo, al sur de la provincia de Las Tunas, en el oriente del archipiélago cubano, podrían beneficiarse con un nuevo emprendimiento a cargo de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Expresión de reconocimiento a la seriedad que distingue a la mayor Isla de las Antillas en asuntos de esa índole, la iniciativa debe incluir, además, a empresas forestales de Los Arabos, de la provincia de Matanzas, así como de Santo Domingo, Corralillo y Quemado de Güines, en Villa Clara.
De acuerdo con información publicada por el Periódico 26, el proyecto prevé la formación de brigadas para la extracción de resina de pino, labor que les ofrecerá a las féminas oportunidades para obtener ingresos económicos de manera inmediata y sostenida en el tiempo.
La intención es proveer en una primera etapa con herramientas que facilitan la resinación, así como insumos para la recolección.
La extracción de resina de pino con fines productivos se realiza en plantaciones adultas, con un rendimiento promedio anual que puede rondar las dos toneladas por hectárea, han explicado los expertos.
Como destaca la información, esa sustancia deviene materia prima renovable, muy utilizada en la industria química para diferentes usos, lo que explica su alta demanda en el mercado.
Ese oportuno emprendimiento armoniza con un Proyecto denominado Resiliencia Climática en los Ecosistemas Agrícolas de Cuba (IRES), que ha venido implementado el Ministerio de Agricultura, con asistencia técnica de la propia FAO y el apoyo del Fondo Verde para el Clima, mecanismo financiero de la Convención Macro de la ONU sobre el Cambio Climático.
Además de coadyuvar al fortalecimiento de la economía local y al progreso social de las comunidades, las acciones guardan relación directa también con el Programa Nacional de Adelanto de la Mujer en zonas rurales.


























