Nuestro gobierno solicitó la inclusión en el bloque multilateral como “país socio”. A finales de octubre 2024 tendrá lugar en Kazán, Rusia, una nueva cumbre crucial. Bohemia dará oportuno seguimiento
Bien afirma el académico neerlandés Jan Nederveen Pieterse, profesor en la Universidad de Santa Bárbara, Estados Unidos, que la globalización del siglo XXI difiere significativamente de la ocurrida en el XX. Para reafirmar su criterio señala los siguientes indicadores: una nueva distribución geográfica de los flujos comerciales, donde los lazos Norte-Sur son reemplazados por lazos Este-Sur; las instituciones multilaterales guías de la globalización neoliberal en la década del 90 han dado paso a un “no consenso Post-Washington”; fuertes presiones a cambios desde el Sur global; y, por último, pero no menos importante, el desgaste del modelo hegemónico unilateral de los EE.UU. da pie a una progresiva multipolaridad.

Este escenario es consecuencia de numerosos factores, entre los que se ubica, como causa-efecto, el surgimiento en 2006 del renombrado Grupo BRICS, actualmente con récords en intenciones de países de pertenecer al mismo. Con ese empeño se manifestó, este 7 de octubre de 2024, la República de Cuba. En ese sentido, el director general de Asuntos Bilaterales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Miguel Pereira, informó sobre la solicitud oficial para incorporarse como socio. Se trata de una nueva categoría, introducida por Rusia al estar ahora al mando. En sus inicios, el bloque se compuso de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Hoy estos siguen siendo su núcleo duro, lo cual deberá ir variando. El interés despertado en el mundo, en especial en el llamado Sur Global, contribuyó a la adhesión, en enero 2024, de Arabia Saudita, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán. De cinco se ha pasado gradualmente a 10 Estados miembros, aunque más de 40 países presentaron una demanda formal de unión, entre ellos, Vietnam, Bolivia, Azerbaiyán, Siria… Se espera asimismo la inclusión con el tiempo de Argelia, Kazajistán y Tailandia. (1)
La esencia del BRICS radica en ser una alianza de mercados emergentes y países en desarrollo, cuyo cuerpo y alma fluyen a partir de la amistad, solidaridad e intereses comunes. Estos atributos lo convierten en una cada vez más creciente verdadera opción de los pueblos. Incluso naciones como Turquía han pedido unírsele. Este propósito se vuelve un mazazo para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), pues Ankara es un componente dinámico e importante en el ente militar. A los ojos de Occidente son Rusia y China las dos principales fuerzas del Grupo (en la práctica su protagonismo internacional lo ratifica). Entonces, la sucesiva ascendencia devendrá en “quita resuello” de los belicosos, cómplices en la actualidad del genocidio sionista contra Palestina.
Sin duda, estamos ante un conglomerado humano en expansión estratégica. Su valía radica en cifras contundentes. De momento representa más del 45 por ciento de la población mundial, el 35.85 por ciento del PIB mundial (en paridad de poder adquisitivo), casi el 25 por ciento de las exportaciones totales de bienes, el 43.34 por ciento de la producción mundial de petróleo (en franco ascenso) y así sucesivamente. ¿Dificultades y contradicciones? Muchas, pero sus integrantes aspiran a un orden internacional diverso, justo, equitativo, pacífico y sostenible. Entre los sueños cimeros se haya lograr la necesaria reforma del actual sistema financiero internacional.
Se han firmado acuerdos de impulso a la cooperación comercial y económica: el Marco de Asociación para la Economía Digital, la Iniciativa sobre Comercio e Inversión para el Desarrollo Sostenible y la Iniciativa para el Fortalecimiento de la Cooperación en las Cadenas de Suministro. Ha habido durante la última década un auge significativo en el comercio entre sus participantes. Veamos ejemplos: en 2023, Rusia se convirtió en el tercer socio comercial de la India. Un año antes, el volumen bilateral del intercambio de mercancías entre China y los restantes países miembros en esa actividad sobrepasó los 550 000 millones de dólares, un aumento interanual del 12.9 por ciento. Desde su ingreso, en 2011, Sudáfrica ha recibido al menos 35 000 millones de dólares en inversiones de otros miembros y ha creado 400 000 puestos de trabajo.
Largo y tendido podría hablarse; sin embargo, deseo recalcar un aspecto medular. En lo tocante a su Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), establecido en 2015 como alternativa al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional, es tanta su perspectiva que Uruguay y Bangladesh, no miembros ni socios, se le incorporaron. En cambio, exhibe todavía una dificultad: la ausencia de moneda única; no obstante, en marzo de 2024, el asistente del presidente ruso para asuntos internacionales, Yury Ushakov, aseguró a la prensa: “trabajamos en un sistema de pago basado en blockchain”, forma popular para decir que se compran bitcoins. En el diario bregar las transacciones financieras y monetarias se hacen a través de un sistema autóctono en dineros locales, donde el yuan tiene un peso preponderante. Una eventual “moneda Brics”, estable ante el dólar, aún líder en el orbe, es todo un reto.
La pujanza del NDB, además de variados aspectos, incluidas líneas de crédito mutuas en monedas propias, pudiera potenciar el debilitamiento de las sanciones coercitivas unilaterales estadounidenses, llevar a una mayor caída del valor del dólar y derivar en un deterioro del dominio yanqui y una estocada a sus apetitos globales. Puede decirse que, por solo este hecho, integrar el bloque resultaría una gran victoria de la Revolución Cubana frente al bloqueo estadounidense. Ese engendro diabólico y cínico frena nuestro bienestar y desarrollo. El Grupo multilateral nos permitiría acceder a recursos financieros en condiciones favorables. Cuba, a su vez, ofrecería, en primer lugar, altas capacidades en recursos humanos, el mejor “producto” de nuestro socialismo.



























4 comentarios
Sobreviviendo la actual amenaza bélica mundial tenemos que convivir con
económia y comercio que solo propician los BRICS.
Para nuestro sufrido país,
asociado, es justa oportuna
y promosoria esperanza para mejorar y vencer
mejorar y vencer
Un cambio trascendental se abre camino en el sistema político internacional. El mundo retrocede objetivamente, igual que ha sucedido desde la historia antigua y primeras «civilizaciones», cuando con aparentes avances en lo económico, político, social y cultural, las tirarías, dictaduras y los imperios, causaron hambre, miseria, insalubridad, explotación despiadada, desastres y tuvieron que ser destruidos por los explotados y sojuzgados del mundo, dando paso a sociedades que inicialmente han traido avances aparentes, pero que, con el tiempo, se transforman en retrocesos y el ciclo se repite con nuevas y superiores fisonomías. Hoy, el retroceso se llama capitalismo, en su fase imperio-fascista, y el progreso está representado por una mancomunidad de naciones en desarrollo, donde el BRICS y sus afiliados, son su vanguardia revolucionaria. En mi humilde opinión, los países de África y de América Latina, deberían ser atraídos y unidos, a este nuevo y esperanzador esfuerzo revolucionario. Cuba no debe quedarse fuera.
La dignidad por excelencia característica de Cuba, que siempre ha puesto todos sus recurso humanos al servicio de la humanidad, tiene que verse correspondida hoy más que nunca por la humanidad misma que va rompiendo cadenas con el imperio en todos los aspectos.
Ya hace tiempo que el pueblo cubano fue invitado a esta Cumbre del BRICS que se celebrará del 22 al 24 de octubre en Kazán. Desde finales de septiembre se espera que haya en tal Cumbre una delegación cubana, según informó el embajador de Rusia en La Habana, Viktor Coronelli, y que esté totalmente incorporada y ayudada a no sufrir más bloqueos económicos. Salud. Patria o Muerte. Venceremos!!!
Estupenda actualización y valoración altamente calificada de un tema del mayor interés y prioridad. Se agradece la amplia documentación con datos relevantes y juicios de valor, incluido el pertinente criterio del académico Nederveen acerca de las diferencias cualitativas de la globalización en el siglo XXI. Cuba, sometida a la más prolongada y despiadada guerra no convencional por parte del hegemón yanqui complice del genocidio sionista en Medio Oriente, alzará su voz en la trascendente reunión de los BRICS+, en Kazán, donde nuestro presidente Díaz-Canel representará a un pueblo insumiso, heroico, de creativos y valerosos hombres y mujeres de ciencia, ejemplo de dignidad, resistencia y solidaridad que, efectivamente, incorpirado como socio podrá aportar saberes y voluntad de cooperación a ese formidable movimiento de naciones y pueblos que rechazan el supremacismo, el sometimiento y la opresión neocolinial del orden sujeto a reglas impuesto por EEUU y sus aliados vasallos del declinando Occidente global.