Es preciso “tirarle duro” a la natalidad, más fuerte aún al hurto y sacrificio, además de otros resortes que inciden directamente en la masa vacuna
A diferencia de lo que ha venido ocurriendo prácticamente en todo el país con el decrecimiento de la masa ganadera, en la central provincia de Sancti Spíritus se registra un incremento desde hace alrededor de cuatro años.
Según explica Norge Yero, subdelegado de ganadería en el territorio, después de Camagüey, tradicionalmente una potencia ganadera, se ubica Sancti Spíritus en masa de vacunos.
“Tal crecimiento no es casual. Las estadísticas muestran favorable comportamiento de los nacimientos a la vez que se actúa para reducir el hurto y sacrificio, sobre la base de acciones de control y de supervisión” –acota el directivo.
Las dificultades para entregar animales al matadero, con fines de sacrificio, pudieran parecer otro elemento que tributa al incremento de los rebaños, explica Norge, pero se ha seguido la estrategia de asegurar ese procedimiento a instancia municipal por medio de las empresas enclavadas allí, en coordinación con los sectores cárnico y de comercio.
Aun cuando no estén resueltas todas las necesidades, las cuales se han venido acumulando durante años, agravadas en los últimos tiempos, esa alternativa permite responder mejor a demandas como las trazadas por la canasta básica y el consumo social.

En municipios, entre ellos, el de Yaguajay, la situación no es tan complicada, al inscribir en sus controles más cabezas de ganado que cantidad de habitantes.
Sancti Spíritus cuenta con tres empresas dedicadas netamente al ganado vacuno, aunque en 13 hay ganadería mayor y menor. No obstante, según explica Norge, más del 90 por ciento de la masa corresponde al sector campesino.
Entre las causas que benefician al universo vacuno, está el impacto tenido por la autorización del sacrificio dentro de muchos productores, quienes hoy se preocupan y ocupan más por la natalidad, cuidado de los rebaños y alternativas de alimentación animal.
Paralelamente, se les ofrecen capacitaciones en torno a buenas prácticas relacionadas con la genética, acuartonamiento, siembra de pastos y forrajes, introducción de plantas proteicas, entre otros temas.
Buen saldo reporta, además, el funcionamiento de más de 300 termos en 147 puntos aptos para conservar la leche a temperatura adecuada, muchos de ellos beneficiados por la instalación de paneles solares.

Todo eso contribuye a que la provincia registre un 101 por ciento en la entrega de leche, mientras el indicador carne también reporta cumplimiento con respecto a un plan que, desde luego, no permite todavía responder a la creciente demanda de los habitantes del territorio y será necesario ir acercándolo cada vez más a ella.


























