Adry: pruebas de fuego de alta tensión

En la celebración de este 65 aniversario de la FMC recibe la distinción 23 de agosto la primera mujer de Cuba que se desempeña como jefa de subestación eléctrica, la de Mariel 220 kV. Joven, madre y esposa, enfrenta el reto mayor de su trayectoria laboral  

Fotos. / Veneranda Rivera


La sociedad patriarcal nos ha dado como herencia ciertos patrones o tradiciones que parecen tener carácter de ley. Poe ejemplo, existen oficios o puestos técnicos que siempre lo han desempeñado hombres. Es como si les pertenecieran. Que los realice una mujer es una especie de sacrilegio. Transgresora puede ser la que ose cruzar la raya que prevalece en el parecer de muchos.

Por suerte, no todas las mentes son estrechas. Siempre hay quienes, midiendo potencialidades, tratan por igual las capacidades de hombres y mujeres. Tal es el caso de la Empresa Constructora de la Industria Eléctrica (ECIE), cuyo consejo de dirección decidió, en marzo último, nombrar a la primera mujer jefa de una subestación: en este caso la de Mariel 220 kV.

¿Su nombre? Adry Cordero Tejeda, quien, desde entonces, enfrenta pruebas de fuego de alta tensión por el voltaje que maneja. Su historia en esa empresa empieza en 2017, cuando comenzó como especialista de Control de la Calidad en la subestación Artemisa 220 kV, nueva inversión. Esta obra fue tomando auge; era grande la demanda de materiales, por lo cual le solicitaron ocupar la plaza de almacenera.

“Un año más tarde -comenta- supe de la convocatoria a un curso de operadores y me incorporé. Tres meses después, graduada, pasé a trabajar en la subestación Habana 220 kV. Cubrí turnos con compañeros de mucha experiencia, lo que me propició un rápido dominio de la tecnología y del sin fin de detalles de esta actividad.

“Para su jefe Carlos Mosquera siempre guardo un sentimiento de gratitud muy grande, porque -en la misma medida en que era riguroso- apoyaba nuestra labor, y nos formaba en la disciplina y el rigor del desempeño de este estratégico quehacer”.

Esta es una actividad decisiva para garantizar la calidad del servicio eléctrico.

—¿Es muy exigente esta labor?

 —Sí. Un especialista no se forma en poco tiempo. El aprendizaje es permanente. El curso propicia las herramientas y la pericia para enfrentar la más diversas dinámicas y te las incorporas con el fogueo constante.

Cada día, al llegar a casa, la sonrisa de la pequeña Vanessa alivia el cansancio.

Organización: esencial para una mujer dirigente, esposa y madre

 Día a día, Adry enfrenta otro fogueo; es esposa, ama de casa y madre de dos niñas: Danielys, de 10 años, y Vanessa de dos. Acerca de cómo combina esas actividades, explica:

“Tengo la vida organizada y cuento con la ayuda incondicional de mis padres, Alina y Ángel. Desde que nació mi hija mayor su ayuda ha sido incondicional. Igual de importante ha sido el apoyo de mi esposo Carlos Luis. Sin ellos, y con mi esfuerzo, claro está, nada de esto sería posible”.

La jefa de la subestación Mariel 220kV cuenta confidencialmente, y con cierta jocosidad, que al finalizar su licencia de maternidad, tras el nacimiento de Vanessa, le esperaba la promoción. Le hicieron la propuesta teniendo en cuenta la situación. Antes de aceptar hizo su consejo de familia y, con el voto de todos, asumió.

No es un ramo de rosas lo que recibió, sino algo bastante complejo, aunque es el reconocimiento a su preparación y capacidades. Ella reconoce que “es difícil dirigir hombres, en especial, cuando sabemos que nuestra sociedad aun tiene muchos vestigios de machismo, pero si prevalecen la organización, la disciplina, la planificación y el respeto; se puede hacer mucho.

“En lo personal, debo mantenerme en constante aprendizaje. He establecido un compromiso conmigo: estudiar ingeniería eléctrica. Me encantaría lograrlo, pese a las exigencias de mis responsabilidades laborales y sociales. Aquí yo tengo una de gran envergadura, la atención al hombre y el mejoramiento de sus condiciones de trabajo, dentro de las posibilidades, pues nadie ignora la situación económica por la que atraviesa el país. Los operadores son la columna vertebral de la subestación. Y hay que pensar en ellos primero”.

Adry es de esas mujeres dispuestas a dar siempre un poquito más. Todavía es corto el tiempo en el desarrollo de su responsabilidad. No obstante, es de las mujeres cubanas que cotidianamente aportan su granito de arena. Ello justifica que la FMC haya decidido reconocer su trayectoria con la distinción 23 de agosto.

Comparte en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te Recomendamos