El baile flamenco es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. /yeguada-armin-rahn.de
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Anotaciones bajo la luna gitana

Los estigmas no impiden la reafirmación de un conglomerado humano de significativos aportes a la cultura universal


Tiene una percepción diferente de las cosas; su pantalón es más que un pedazo de faja y dobladillo: es una coraza contra las malas épocas y las miradas hostiles; su boca, además de besar, está hecha para dar vida a palabras amables, aunque ella misma reciba únicamente blasfemias; los árboles escapan de ser solo troncos erguidos y verdes tallos. Para la gitana polaca Papusza, los “árboles que huelen a salud; si el viento mece el alma como si fuera una hoja, el alma nada teme”.

Nacida en 1910, esta poeta llevó la “gitanería” hasta su muerte, en 1987. Sí, porque hay gitanos o romaníes más allá de Andalucía: se esparcen cual esporas por el planeta; habitan las costas con desenfado; se esconden de los escarnios en las montañas; abarrotan los barrios de caravanas, niños risueños y mucha bulla de la buena.

Dolores pasados y discriminación actual

Los gitanos de Argentina mantienen la sonrisa a pesar de la precariedad. /primeraedicion.com.ar

Este grupo humano ha sido estigmatizado durante siglos debido a la impronta de lo diferente y aún perdura en la tozudez de llevar su cultura hacia adelante. Hoy se encuentran organizados de cierta forma y cada 8 de abril, desde 1971, conmemoran el Día Internacional del Pueblo Gitano. No obstante, a pesar de las acciones a favor del respeto, se les califica de disolutos, inconstantes y faltos de moral.

Las mujeres romaníes son de las más discriminadas; han pasado por una serie de acontecimientos históricos que van desde la quema en la hoguera en épocas de la Inquisición, las cámaras de gas en tiempos del fascismo alemán, hasta la esterilización en programas de falsa cientificidad. Sin embargo, los anales de este pueblo son tristes, pues a la hora de abordar la historiografía de la Segunda Guerra Mundial apenas se les dedica unas líneas.  

Otra seria desventaja con respecto a las poblaciones de sus países de origen es la baja escolarización, al carecer la alfabetización de gratuidades y bajo la presión para atraparlos en una lengua ajena a la suya. Entonces esto deriva en incomprensiones y a veces muy poca integración al cuerpo nacional. La situación no es homogénea, por supuesto; e incluso vocablos gitanos se han añadido al castellano: chaval, molar, currar, curda, furnia, jarana, jiribilla, sandunga, birlar, bisnar…, los mismos utilizados acá en Cuba, plaza gitana hasta los primeros años del siglo XX, cuando decidieron partir hacia México (hay allá ahora 15 850 personas de origen gitano) y hacia Europa, en busca de supuestas mejores condiciones.

Luego, en 1936, en apoyo al franquismo español, La Habana dictó una Ley con el objetivo de prohibirles el retorno. A pesar de esa normativa, algunos lograron vivir en la capital, Las Villas y Oriente, hecho reflejado en 1940 en un reportaje de la revista Carteles. Ya la escritora criolla Renée Méndez Capote les había dado un pequeño espacio en la obra costumbrista Memorias de una cubanita que nació con el siglo.

La pobreza es otro de los indicadores sobre su estado de seguir siendo “la última carta de la baraja”, cuyo manejo las hace célebres en las lecturas del futuro y la buena fortuna. Pero también en esa actividad se les caricaturiza, representándoseles como viejas gordas, llenas de collares, coloridas sayas y, en algunas pinturas o piezas teatrales, se les pone un tabaco en la boca.

En la actualidad, hay en el mundo 20 millones de gitanos o romaníes: 12 millones se asientan en Europa y el resto está diseminado por doquier, llenos de atributos identificativos con himno y bandera propias comunes. Sin embargo, es imposible sustraerlos del entorno, de manera que en cada comarca adquieren elementos culturales locales, aunque se les relega marcadamente a la pobreza y el hacinamiento. Así, en España hay más de 23 000 alojados en indignantes zonas insalubres.

Tampoco escapan los romaníes de la violencia. Uno de esos casos se observa en Portugal tras el ascenso de la extrema derecha, dueña de una arenga xenófoba apuntando directamente a los gitanos, acusados de “adictos” a las prestaciones sociales. Esa postura es sostenida por André Ventura, líder del Partido Chega, famoso a partir de discursos racializados contra los romaníes, chivos expiatorios de todos los males. Algo similar hace el partido español de extrema derecha Vox.

Grandeza

Se cree provienen del subcontinente indio y de allí se remontaron a la Vieja Europa, diseminándose espectacularmente para afrontar incomprensiones e injusticias diversas, mas el pueblo romaní -aun cuando sitúa en primer lugar la trashumancia o libertad de movimiento (nómada o seminómada)-, anhela una felicidad casi estable, recogida en versos y canciones. Tienen códigos propios, tradiciones y valores compartidos, trasmitidos de generación en generación: bulliciosidad, lealtad al clan, solidaridad y protección mutua frente a las adversidades externas.

Para estupor de algunos observadores, los pactos de sangre o el empeño de la palabra dada son todavía parte del ADN de una cultura maltratada, relegada al folclorismo, sin que le dé la oportunidad de la aceptación ajena. Pero su fortaleza radica precisamente en estos obstáculos, superados una y otra vez. Debe asumírseles en su totalidad: de mantener esencias, resilientes, creativos, capaces de adaptarse a cambios impuestos.

Los gitanos, a pesar de los estigmas, existen. Los de Sevilla encabezan las simpatías mundiales y, si asimilarse a profundidad constituye un pilar trascendente de la cultura española, la música y bailes gitanos la prestigian: dígase el flamenco con amplia influencia suya. Desde la Unesco, fue declarado en 2010 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Mucho antes, el magistral Federico García Lorca, en su Romancero gitano los consagra:

¡Oh, ciudad de los gitanos!

¿Quién te vio y no te recuerda?

Que te busquen en mi frente.

Juego de luna y arena

La Gitana tropical, del pintor cubano Víctor Manuel, es una de nuestras obras de arte más valiosas. /bellasartes.co.cu

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Un comentario

  1. interesante información con datos y opinión acerca de un tema poco tratado. Ningún pueblo, ninguna cultura merece ser discriminado ni excluido.

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