Leyanis Pérez conquistó Tokio. / worldathletics.org
Leyanis Pérez conquistó Tokio. / worldathletics.org

Aprender de los fracasos

Lo más digno del recuerdo, en un año con varias deudas, fueron los Juegos Parapanamericanos Junior y el Campeonato Mundial de Paratletismo

Por. / GIOVANNI MARTÍNEZ y RAFAEL PÉREZ VALDÉS


Varios alegrones y descalabros caracterizaron el 2025, año que marcó el inicio de un ciclo olímpico.

Los atletas en condición de discapacidad volvieron a llenar el país de sonrisas. Comencemos con ellos. Cuba, representada con solo 28 deportistas en cuatro disciplinas, conquistó 29 medallas, 12 de ellas doradas, y se ubicó en el séptimo lugar por países en los Juegos Parapanamericanos Junior, celebrados en Chile en noviembre.

Robiel Yankiel Sol firmó otra hazaña. / guerrillero.cu

La conclusión más certera: existe una cantera notable con vistas a eventos futuros de mayores. Estos muchachos están listos para continuar el legado en lides dirigidas a personas en condición de discapacidad, un movimiento que ya archiva datos gloriosos. Basta recordar los Juegos Paralímpicos más recientes: Tokio 2020 (4 oros, una plata y un bronce) y París 2024 (6-3-1).

Nuestra delegación estuvo compuesta en Chile por jóvenes en su primera experiencia internacional, lo cual hace aún más meritorio el resultado. Participaron en tenis de mesa, judo, atletismo y powerlifting (levantamiento de potencia).

En lo particular hubo varios referentes. La plusmarquista Amalia González, competidora en la división de 45 kilogramos (kg), después de agenciarse dos títulos, aprovechó un intento adicional y superó sus propios límites. El powerlifting aportó 11 preseas (4-5-2).

En tanto, el memorable desempeño colectivo del paratletismo aportó ocho de oro, igual cantidad de plata y dos de bronce: ¡18 en total! Además, individualidades dignas de subrayar.

La plusmarquista Amalia González y su tropa se encuentran listos. / CALIXTO N. LLANES

Hay que destacar al velocista Daymey Elizalde, imbatible en los 100 y 200 metros (m) de la clase T46 para menores de 20 años, más una plata en los 400. Y a Yamina de la Caridad Martínez y Osbiel Palacios, quienes regresaron con dos y tres preseas, respectivamente.

Antes, del 27 de septiembre al 5 de octubre de 2025, un trío de metales redondeó el esfuerzo de la delegación cubana en un certamen de altísimo nivel técnico: el Campeonato Mundial de Paratletismo, con sede en Nueva Delhi, India.

Robiel Yankiel Sol, recordista del planeta con 7.84 m, firmó otra hazaña al conquistar el oro en el salto de longitud T46 (afectación en miembros superiores), con un vuelo de 7.57 m en el primer intento.

El joven de 22 años extendió su reinado. Ya contaba con dos coronas paralímpicas (Tokio 2020 y París 2024) y otro par universal (París 2023 y Kobe 2024).

Cuba, pese a contar con una afortunada etapa de preparación en España, culminó en el puesto 35 por países. Participó con siete competidores: seis quedaron entre los finalistas y tres subieron al podio. Las otras dos preseas correspondieron a los jabalinistas Ulicer Aguilera (plata) y Guillermo Varona (bronce).

Otros desempeños notables, protagonizados por atletas en situación de discapacidad, llegaron de la mano de Suslaidy Giralt, del atletismo, quien en los Juegos Sordolímpicos de Tokio se consolidó como la cubana más laureada en citas olímpicas, sin distinción de modalidad, con 13 medallas (nueve de oro); y en esa misma competencia, el bronce de la judoca Yadira Ramos.

Campeonatos del mundo

La participación en mundiales de varios deportes se hizo sentir en septiembre de 2025. Subrayamos los desempeños más importantes en disciplinas claves del país, en las cuales no pocos finalizaron por debajo de las expectativas.

Cuba revalidó su título juvenil de baseball5. / wbsc.org

Una de las mejores noticias llegó desde campo y pista, gracias a Leyanis Pérez. Subió a lo más alto en el triple salto femenino en Tokio.

Primero, debe señalarse que la pinareña de 23 años aterrizó en el cajón de arena con 14.94 m en su cuarto intento, registro que consolidó su mejor marca personal del año.

Dejó atrás a la dominiquesa Thea Lafond (14.89), campeona olímpica en París 2024, y a Yulimar Rojas (14.76), la venezolana fuera de serie, de regreso tras una dura lesión en el tendón de Aquiles que la mantuvo fuera de los circuitos durante casi dos años. La otra cubana, Liadagmis Povea (14.72), se ubicó cuarta, justo detrás de ese contundente trío.

Lo cierto: Leyanis se desquitó en parte de aquel poco feliz quinto escaño en París 2024. Quedó claro su potencial para regalarnos más alegrones de este tipo.

La discóbola Silinda Morales fue otra con paso firme. Antes de llegar a la capital nipona había protagonizado una excelente temporada.

En la final, durante el tercer intento, llevó el implemento hasta los 67.25 m, su mejor registro de por vida (+1.45), y aseguró un bronce fuera de pronósticos.

El triplista Lázaro Martínez finalizó tercero con su mejor marca del año: 17.49 m. Rubricó así su segundo éxito consecutivo a este nivel, tras el subtítulo en Budapest 2023.

En tanto, Mario Díaz atrapó el quinto lugar en el lanzamiento del disco. La marca de 64.71 m lo situó en la élite.

Otra gran alegría fue la de Roxana Gómez en los 400 m planos. Aunque no logró ubicarse entre las tres primeras, protagonizó una actuación memorable.

De hecho, resultó la carrera femenina de 400 más rápida en la historia de los campeonatos mundiales. Roxana implantó récord nacional con 49.48 segundos, dejando atrás el 49.61 de la legendaria Ana Fidelia Quirot, vigente desde el 5 de agosto de 1991.

Roxana cerró en el sexto puesto y, más allá del lugar, consolidó una temporada prometedora.

La pesista Marifélix Sarría: tres de plata en el mundial. / granma.cu

Cuba ha estado presente desde la versión inicial de Helsinki 1983 y volvió a competir, al igual que en años recientes, sin las potencialidades que le permitieron codearse en los primeros planos, aunque seis atletas quedaron finalistas, lo que califica como actuación loable.

La cosecha quedó en una medalla de oro y dos de bronce. El acumulado histórico asciende ahora a 23 doradas, 25 plateadas y 18 bronces, cifras que sitúan al país en la octava casilla por naciones.

Después, en octubre, llegaron tres medallas de plata mundiales de la voluntariosa pesista Marifélix Sarria.

Pelota a la mano

Luego de pasar por campo y pista, la siguiente parada obligatoria de este viaje imaginario tiene como protagonista a la selección cubana juvenil de baseball5. Logró el título en la Copa Mundial, efectuada en Nayarit, México.

Los nuestros se impusieron en la final 2-0 (5-4; 13-3) ante su similar de Taipéi de China.

Durante toda la lid solo cedieron un set, frente a los anfitriones mexicanos en semifinales (12-7; 3-8; 7-1).

Previamente habían logrado victorias por 2-0 en la fase de grupos ante Kenia, España, Corea del Sur y Siria, a los que se sumó el éxito con el mismo marcador frente a Lituania en cuartos de final.

En la primera Copa Mundial Juvenil, celebrada en Turquía (Ankara 2023), los cubanos se llevaron la corona. Además, reinan entre los mayores, tras conquistar los cetros en los mundiales de 2022 y 2024.

Del béisbol convencional hablaremos al cierre del texto, aunque las noticias positivas fueron escasas.

Subimos al ring

El boxeo es, sin lugar a dudas, una de las disciplinas priorizadas en nuestro país, considerado el buque insignia del deporte cubano.

No obstante, la ciudad inglesa de Liverpool dejó registrada la peor actuación histórica de los peleadores cubanos: tres medallas de bronce. Ningún título, por primera vez, en 22 campeonatos mundiales.

Julio César La Cruz (+90 kg), cinco veces campeón mundial y doble olímpico; Erislandy Álvarez (65 kg), titular bajo los cinco aros en París 2024; y Alejandro Claro (50 kg), bronce en Taskent 2023, fueron quienes lograron subir al podio entre los ocho púgiles participantes. Se esperaba más de los dos primeros.

El peor registro previo había ocurrido en Ekaterimburgo 2019, con una medalla de cada color.

Esta vez, la escuadra antillana finalizó décima por países. Dos colosos asiáticos se repartieron los 10 títulos en disputa: Uzbekistán (6) y Kazajistán (4).

Tras estos tres bronces, Cuba se mantiene al frente de la tabla histórica por países, con saldo de 81 oros, 38 platas y 33 bronces (152). Le siguen Rusia (123), Kazajistán (60) y Uzbekistán (58).

Antes de bajarnos del ring, analicemos brevemente los dos carteles profesionales efectuados en abril y noviembre de 2025 en Varadero.

Estas peleas realizadas en el balneario, resultan provechosas desde el punto de vista económico para pugilistas, entrenadores y combinados deportivos, lo cual es muy positivo. Al mismo tiempo, alejan a la afición, pues a muchos se les dificulta acceder a esa sede.

Un año antes, en 2024, el Coliseo de la Ciudad Deportiva se repletó durante la Noche de Campeones. Ello habla de lo atractivo que resulta este deporte para los cubanos.

Dirigir la moneda dura recaudada hacia lides domésticas; por ejemplo:, la Serie Nacional de Boxeo, pudiera ser una excelente idea con vistas a elevar el nivel y captar la atención del público, ávido de entretenimiento, especialmente en el interior del país. Provincias como Guantánamo, Camagüey y Pinar del Río, potencias en el deporte de los puños, deberían albergar competencias atractivas, a sala llena, aun cuando ello suponga una asignación importante de presupuesto.

El Campeonato Mundial de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) tampoco resultó favorable. Al cierre del año en Dubái, solo Arlen López (80 kg) consiguió un metal, de bronce. Los demás integrantes de la delegación cayeron en cuartos de final.

Entramos al colchón

De insuficiente puede calificarse la actuación de Cuba en el Campeonato Mundial de Lucha, disputado en Zagreb, Croacia.

En términos generales no fue positiva. Las féminas sacaron la cara. Las tres participantes llegaron al repechaje: Laura Herin (53 kg), Yainelis Sanz (57) y Milaimys de la Caridad Marín (76). Esta última alcanzó el bronce tras vencer por superioridad técnica (10-0) a la india Priya Priya.

Milaimys igualó su conquista olímpica de 2024, ahora sin base de entrenamiento en el exterior y con preparación exclusivamente en casa.

Se convirtió, además, en la segunda gladiadora cubana que accede al podio en una lid mundial de mayores. Antes lo había logrado Lianna de la Caridad Montero, en 2018.

Por el lado masculino, el rendimiento fue inferior. La mayor esperanza recaía en el grequista Luis Orta (67 kg), campeón olímpico en Tokio 2020 (2021), bronce en París 2024 y monarca universal en Belgrado 2023.

Esta vez quedó fuera de los puestos premiados, sin avanzar a semifinales, tras ceder en cuartos de final ante el ruso Daniial Agaev, bajo bandera neutral, en medio de reclamos por el arbitraje.

Tampoco Oscar Pino (130 kg) ni Gabriel Rosillo (97) accedieron a la repesca. No fue una buena porfía.

El país ocupa el noveno lugar histórico en campeonatos mundiales de este deporte, con 32 títulos de oro.

En el Coliseo de la Ciudad Deportiva, en La Habana, se celebró la tradicional Gala en recordación del inolvidable 9 de diciembre de 2001, cuando la selección grecorromana conquistó el Campeonato Mundial de Patras, Grecia.

En la Gala estuvo presente el ya retirado Mijaín López, ahora vicepresidente de la Federación Cubana de Lucha, señal de continuidad y compromiso institucional.

Llegamos al tabloncillo

Cuba terminó demasiado rápido su paso por el Campeonato Mundial Masculino de Voleibol, con sede en Manila, Filipinas.

La derrota ante Estados Unidos en cuatro sets fue el colofón de una pésima actuación. La barrida frente a Colombia constituyó la única nota positiva, mientras el revés ante Portugal, en el debut, anunció la debacle.

Pasemos la página. El año 2026 será clave, con una nueva temporada de la Liga de Naciones y la clasificación olímpica en Norceca. Se esperan mejorías, sobre todo ante las expectativas generadas por la contratación del brasileño Luizomar Moura, primer técnico extranjero al frente de una selección cubana de voleibol, en este caso la femenina.

Lágrimas beisboleras

Lo más importante de 2025 estuvo marcado por los problemas que rodearon la Serie Nacional 64, además de la incertidumbre inicial, ya resuelta, causada por el gobierno de Estados Unidos sobre la participación de Cuba en el próximo Clásico Mundial, en marzo de 2026, en Puerto Rico.

Año casi para el olvido, salvo por el baseball5 y el equipo Cuba Sub-15, dirigido por Alexander Urquiola, que clasificó a la Copa Mundial contra todo pronóstico tras coronarse en el Panamericano.

Del torneo doméstico, que debía definirse con los play off en enero de 2026, baste mencionar los múltiples males: violaciones reglamentarias, pizarras abultadas, lanzadores extenuados, partidos postergados por problemas logísticos y expulsiones por indisciplinas graves.

Por último, otra alegría llegó desde el ráquetbol: Christhian Menéndez se proclamó campeón mundial juvenil por segunda vez.

Queda atrás un año más para el deporte cubano. Los resultados reflejan la realidad actual de varias disciplinas priorizadas. Tal vez estemos a tiempo de analizar con lupa cada detalle y prepararnos mejor.

Debemos beber, provechosamente, de los fracasos. Enseñan más que las victorias. Estudiar, rectificar, entrenar. Crecer a pesar de las dificultades. Así ha sido el inicio de un ciclo olímpico que concluirá en Los Ángeles 2028.

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