La actuación de las niñas chinas hizo las delicias del público. / Gilberto Rabassa
La actuación de las niñas chinas hizo las delicias del público. / Gilberto Rabassa

China y Cuba, al galope

 Una “briosa” exhibición de artes plásticas se inauguró en la capital cubana por el Año Nuevo Lunar 2026. La auspicia la embajada de la República Popular China (RPCH). BOHEMIA estuvo allí


Algo debe haber en la alineación de los elementos, dirán los aferrados a las creencias más esotéricas. La mayoría, sin embargo, diremos que es pura casualidad, pero ¡qué casualidad! El Año Nuevo Lunar chino 2026 se asocia al caballo y aquí en Cuba transcurre el Centenario de Fidel Castro a quien cariñosamente el pueblo daba ese mismo apelativo: por su fuerza, potencia. Es sin duda una hermosa coincidencia, la cual encierra para ambas naciones hermanas un hermoso simbolismo y una acertada jugada de la vida.

Juan Arel Ruiz muestra su depurado arte. / Gilberto Rabassa

Bohemia conversó brevemente con Juan Arel Ruiz (Cárdenas, 1963), quien escoge al caballo como tema de sus obras pictóricas porque esa figura tiene “una poesía insustituible: su figura, fuerza, velocidad”. Esas declaraciones se hicieron al unísono mientras pintaba la cabeza del preciado equino en el contexto de la exposición Al Galope: Visiones del Caballo de Fuego, en el lobby de la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba.

Otro de los artistas invitados fue el versátil Josvany Martínez Pérez, con pleno dominio de las más diversas técnicas; entre ellas, el acrílico, el óleo e incluso el papel maché. Él comentó a esta revista que se sentía muy honrado con la convocatoria realizada por la embajada de la RPCH, nación a la que admira mucho, sentimiento acrecentado durante un fructífero viaje a Shanghai, donde todos ganaron.

El embajador chino Hua Xin les deseó a los presentes muchos éxitos en este Año Nuevo Lunar. / Gilberto Rabassa

La inauguración de la muestra, en consonancia con el Nuevo Año Lunar chino 2026, contó con la presencia del embajador extraordinario y plenipotenciario Hua Xin; el ministro de Cultura, Alpidio Alonso; la gobernadora de La Habana, Yanet Hernández; la presidenta del Consejo Nacional de Artes Plásticas, Tania Gladys Cardo; Lis Cuesta, funcionaria de Cultura; y muchos otros amigos de China.

El diplomático, al darle la bienvenida a los presentes, entre diversas cosas, expresó: “Este año hemos dado pasos sólidos en la nueva expedición de la modernización china. Se celebró con éxito la Cuarta Sesión Plenaria del XX Comité Central del PCCh y se adoptaron las Recomendaciones para la Elaboración del XV Plan Quinquenal, trazando el grandioso plan maestro que conducirá el desarrollo del país. Conmemoramos solemnemente el aniversario 80 de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, recordando a la comunidad internacional la necesidad de aprender las lecciones de la historia y oponerse firmemente a todas las formas de hegemonismo y política de poder”.

Josvany Martínez Pérez luce pleno dominio en las más diversas técnicas artísticas / Gilberto Rabassa

Al referirse a la mayor de las Antillas fue muy cordial y sincero: “Cuba es un país de paz y no es una amenaza para nadie. El pueblo cubano es un pueblo heroico, digno del respeto de toda la humanidad. China expresa su firme rechazo a la nueva escalada agresiva contra Cuba, y siempre seremos compañeros y hermanos confiables para Cuba”. Y ya en el cierre de la intervención aseguró: “estamos dispuestos a trabajar junto con el pueblo cubano en la construcción de la comunidad de futuro compartido entre China y Cuba, y defender la equidad y la justicia internacionales”.

La gobernadora de La Habana invitó a apreciar el gesto de la exposición como oportunidad para reflexionar sobre los esfuerzos conjuntos entre ambos países. Mientras, la presidenta del Consejo Nacional de Artes Plásticas, Tania Cardo, se refirió al acontecimiento pictórico como “el testimonio vivo de un puente cultural”.

En esa Fiesta por un nuevo ciclo de un vivir galopante, hubo un bonito programa, el cual abrió con lindísimas niñas chinas luciendo atuendos típicos y regalando sus voces e ingenuidad infantil para deleite de los asistentes. Además, estuvieron el Coro Nacional de Cuba, bajo la dirección de la maestra Digna Guerra, estudiantes del Instituto Confucio de la Universidad de La Habana y de la Escuela Cubana de Wushu, lidereada por el maestro Vargas Lee.

No se sabe cuántas dificultades nos traerá este año, aunque tenemos varias certezas: Cuba y China irán juntos al trote de una amistad recia, probada, leal.

Jóvenes de la Escuela Cubana de Wushu interpretando la danza del león. / Gilberto Rabassa
Estudiantes del Instituto Confucio de la Universidad de La Habana. / Gilberto Rabassa
Faguir, de Juan Arel, técnica mixta. / Gilberto Rabassa
Vuelo a la cabalgata, de Josvany Martínez, óleo sobre lienzo. / Gilberto Rabassa

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