Desde tiempos remotos, el hombre ha querido conocer más sobre los mecanismos desencadenantes de su conducta. Las de tipo antisociales también pueden detectarse
Por. / ERNESTO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
En la primera parte de este trabajo abordamos varios estudios efectuados –algunos poco rigurosos– acerca de la detección de la conducta humana. También los realizados por el famoso psicólogo norteamericano de origen alemán Hans Eysenck –uno de los más nombrados a nivel internacional después de Freud– sobre las probables manifestaciones de la personalidad.
Los especialistas afirman que Eysenck ideó un sistema coherente y válido, útil para describir a la delincuencia por lo que volvemos a sus resultados.
Dimensiones de Eysenck y la delincuencia
Según el científico, existen tres dimensiones desviadas de la personalidad normal: la extraversión, el neuroticismo y el psicotismo. Cada una de ellas está relacionada con supuestos motores de la conducta: reproducción, conservación y autodefensa, respectivamente.
Eysenck expone que los delincuentes muestran una baja activación cortical (porción externa del encéfalo, también llamada “materia gris”. Genera los pensamientos intelectuales más complejos y controla los movimientos corporales) y, por ende, da lugar a una capacidad de aprendizaje más débil; además, la adaptación de estos individuos es lenta y baja la reactividad ante los estados aversivos.
Los delincuentes mostrarían mayor neuroticismo porque es una dimensión de la personalidad la cual dificulta el proceso de adaptación a circunstancias adversas.
Eysenck relacionó el psicoticismo con la hormona serotonina (controla el sueño, el hambre, el estado de ánimo, la memoria y la gestión del aprendizaje), aunque no describió nada particular sobre este efecto psíquico en los criminales.

Modelo de Gray
En la misma corriente psicobiológica de Eysenck se encuentra Jeffrey Alan Gray, psicólogo e investigador británico fallecido en 2004.
A partir de la combinación de los factores del modelo de Eysenck, Gray desarrolló una reformulación propia basada en dos dimensiones con una gradación de mayor o menor intensidad acorde con cada individuo:
Ansiedad: Una mezcla de las dimensiones Introversión y Neuroticismo. Esta dimensión encontraría su correlato fisiológico en la activación de un sistema de inhibición conductual el cual se activaría ante el castigo, la omisión de recompensas y estímulos novedosos.
Impulsividad: Una mezcla de las dimensiones Extraversión, Psicoticismo y Neuroticismo. Su correspondencia en el organismo sería la activación del sistema conductual en marcha en situaciones de necesidad de escape o evitación activa.
La teoría de la personalidad de Cattell

Raymond Cattel fue un psicólogo británico nacionalizado en los Estados Unidos. Elaboró una teoría de la personalidad fundamentada sobre el concepto del rasgo como una tendencia, bastante permanente y amplia, la cual reacciona de una forma determinada.
Cattell entiende el concepto de rasgo desde un punto de vista en el cual existen algunos comunes a todos los individuos, a diferencia de otros autores como Allport, para quien los verdaderos rasgos eran individuales.
Cattell aseveró que la comprensión de la personalidad de los individuos ya se encuentra recogida en el lenguaje. Por eso, su modelo se encuadra dentro del grupo factoriales léxicos.
El enuncia la existencia de tres tipos de rasgos en función del contenido y grado de consistencia y estabilidad:
Temperamentales: de carácter innato; presentan un alto grado de heredabilidad. Definen el modo particular de comportamiento de un individuo.
De habilidad: referidos a las habilidades del sujeto para afrontar y resolver situaciones complejas. Puede ser heredable.
Dinámicos: Son los aspectos motivacionales de la conducta con un nivel pronunciado de fluctuación. Se subdividen en dos componentes:
1. Tendencias innatas a responder de un modo específico ante un estímulo determinado: el apareamiento, el miedo, la conducta exploratoria y la belicosidad.
2. En condiciones de privación, la respuesta a los impulsos será más probable que en condiciones de saciedad.
Cattell comenzó el desarrollo de su modelo a partir de dos fuentes fundamentales: Datos de vida, obtenidos a partir de la observación de los sujetos en su cotidianidad, y los recogidos en cuestionarios y tests.
Excedería las limitaciones propias de esta página web reflejar todas las tendencias respecto a la detección de la personalidad y conducta de una persona. Ahí están las de Costa y McCrae, Tupes y Christal, Norman y Goldberg, entre muchos otros.
No obstante, les hemos llevado algunas de las más actuales y reconocidas. Quedan pendientes algunos métodos importantes de monitoreo de la personalidad de cierta data como los de Sigmund Freud y Carl Jung.
Reflexionemos: el método dialéctico indica que todo está en constante transformación, desde un evento cósmico hasta una modificación celular; por ende, un individuo puede variar su conducta bajo una fuerte motivación y convertirse, por ejemplo, de flemático ante una injuria personal hasta colérico como consecuencia de presenciar un abuso contra un menor. Recomendamos observar todos estos tipos de análisis de la personalidad con mente flexible.
Muestra de algunas de las 100 interrogantes que componen el test de Eysenck Personality Inventory de 1965.
- • ¿Tienes muchos hobbies?
- • ¿Te paras a pensar las cosas antes de efectuarla?
- • ¿Tu estado de ánimo suele fluctuar?
- • ¿Alguna vez te has atribuido un hecho realizado por otra persona?
- • ¿Te fijas mucho en lo que piensa la gente?
- • ¿Eres una persona habladora?
- • ¿Te preocuparía estar endeudado?
- • ¿Alguna vez te sientes miserable sin motivo aparente?
- • ¿Alguna vez fuiste codicioso al querer más de lo que te correspondía?
- • ¿Eres bastante animado?
- • ¿Te afectaría mucho ver daños en niños y animales?
- • ¿Te preocupas a menudo por cosas que no deberías haber hecho o dicho?
- • ¿Te desagradan las personas que no saben comportarse?
- • ¿Alguna vez habla de cosas de la cual nada sabes?




















