Solidaridad se dice en muchos idiomas

Expresa Miguel Díaz-Canel Bermúdez convicción de que Cuba jamás se rendirá, durante fraternal intercambio con visitantes de 23 naciones, en Ciego de Ávila

Fotos. / Gilberto Rabassa


¿Haría falta un idioma específico para denunciar el genocidio de Israel, cuando millones de miradas enérgicas lo hacen sin decir una palabra? El corazón de cualquier ser humano duele al ver las vidas de personas inocentes cercenadas por la ira sionista.

¿Son solo los hispanoparlantes los que exigen a Cuba fuera de la lista de países patrocinadores el terrorista? ¡No! En cualquier país donde lastime la injusticia se hace -y se hará- mientras prevalezca la injusticia. Porque las barreras del idioma desaparecen cuando el objetivo común es la paz del mundo.

Fraternal, sincero, en familia, así transcurrió este viernes el encuentro que la celebración del 26 de julio vuelve a propiciar entre el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a otros integrantes de la máxima dirección política del país y 370 amigos de Cuba, procedentes de 23 naciones.

Congregados bajo un mismo propósito (la solidaridad) en la Sala Giraldo Córdova Cardín, de Ciego de Ávila, coincidieron en torno al enorme empeño que ponen el gobierno y el pueblo cubanos para no arrodillarse ante el imperio, el sentido profundamente humano de la Revolución, la necesidad de que se ponga fin de inmediato al bloqueo norteamericano y que Cuba sea excluida ya de la lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo.

El Presidente cubano expresó su convicción de que el pueblo de Cuba no se va a rendir jamás.

“Cuba no es un país terrorista, es un país humanista. Con Cuba un mundo mejor es posible” –dijo emocionado Samson Shetaye Feleke, miembro de la Asociación de Etiocubanos en Europa, mientras la joven doctora norteamericana (de origen ghanés) Samira Addrey, transmitió su gratitud por haberse formado en la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde aprendió medicina, a cultivar la ética médica, pero también la ética humana.

“Mi primera referencia de médicos comprometidos –añadió– sirviendo en comunidades rurales, con entrega, sin buscar fortuna, no vino de Hollywood, vino de aquí, de Cuba… donde no solo aprendí a curar el cuerpo sino también a amar a los pueblos”.

Por su parte Claudia de la Cruz, directora ejecutiva de Pastores por la Paz, afirmó que la mayoría de los estadounidenses están en la práctica más cerca de la población cubana que de quienes dirigen aquella poderosa nación, y enfatizó que “quienes oprimen al pueblo de los Estados Unidos son los mismos que oprimen al resto del mundo”.

Consciente de que “hoy Cuba requiere como nunca antes la solidaridad, amistad y hermandad de los pueblos”, la diputada mexicana María Isy de la Luz Riva, cuadro del Partido del Trabajo, comunicó que del 9 al 12 de octubre se realizará en su país el IX Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba, espacio que abrirá puertas otra vez para la unidad y la acción.

A la cita asistieron representantes de las Brigadas Venceremos, Latinoamericana y caribeña, Europea José Martí, Partido Sortu del país vasco, Etiocubanos, Pastores por la Paz, entre otras asociaciones y movimientos de América Latina y el Caribe, Europa, África y Estados Unidos.

Tras agradecerles a todos la sensibilidad y apoyo solidarios, Miguel Díaz-Canel Bermúdez afirmó que en la resistencia creativa que signa al país (no solo para resistir, sino también para avanzar sobre la base de su esfuerzo e inteligencia) desempeña un importante rol la solidaridad.

“El pueblo de Palestina es también un ejemplo de resistencia… precisamente ayer se graduó en nuestro país un grupo de jóvenes palestinos, que son parte del futuro de ese pueblo” –afirmó luego de repudiar el genocidio que comete Israel en Gaza.

Condenó también la feroz campaña mediática orquestada por Estados Unidos contra las conquistas de la Revolución Cubana y el recrudecimiento del bloqueo por todas las vías, incluido el capítulo 3 de la Ley Helms Burton, la negativa de acceso a créditos, persecución financiera, multas, sanciones y otras medidas contra quienes ayuden a Cuba.

Hemos preparado, sin embargo –dijo- una estrategia para sobrepasar las afectaciones del bloqueo, aun cuando siga intensificándose, y vamos a saltarlo… también con la solidaridad de ustedes.

Tengo la convicción de que en Cuba no se va a rendir nadie, porque el pueblo cubano no va a traicionar el legado de sus mártires ni la confianza y la esperanza que ustedes alimentan para sí mismos con el ejemplo de Cuba, aseguró antes de aseverar que todo cuanto se haga en la economía tiene que tener una implicación en el desarrollo social y un reflejo en la justicia social.

A nosotros solo nos falta decir “gracias”, “thanks”, “obrigado”, xièxiè, cuando muchos amigos vienen de esa manera a denunciar cada acto de los imperialistas que pretenden ahogarnos con sus absurdas medidas, que denotan un empecinamiento feroz.

Para ser solidarios no se precisan muchas coincidencias de criterio, sí uno imprescindible: el humanismo. A él le son inherentes a la sensibilidad y el cariño. Cuba ha entregado mucho amor y ahora lo recibe, no como consigna, sino con acciones concretas que agradece infinitamente.

Comparte en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te Recomendamos