Foto. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ
Foto. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

Crear y vencer, por la paz

Bastaba mirar los vestuarios o a los bebés en brazos para comprender que los casi 800 delegados al Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba, por el 1° de Mayo, en La Habana, llegaron desde familias humildes a defender el porvenir


Quedan en la memoria las imágenes de los bebés en brazos de sus madres, o entretenidos en pequeños mundos de sueños, fantasías y juguetes. Los mirabas y reían; mientras tanto, los adultos –líderes sindicales y representantes de gremios progresistas de 36 países– debatían sobre cómo evitar guerras, barbaries y preservar la paz, en nombre del presente y del futuro de esos mismos niños.

Niños en los brazos de madres que defienden su futuro. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

Esos fueron algunos de los asuntos abordados en los salones del Palacio de las Convenciones de La Habana, donde se dieron cita 766 delegados de 152 organizaciones de todos los continentes, en el “Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba: Por un mundo sin bloqueo; solidaridad activa en el Centenario de Fidel”. La cita contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, junto a las máximas autoridades políticas y gubernamentales.

Todos estuvieron atentos a las palabras del mandatario cubano, quien expresó gratitud por los que decidieron asistir a la convocatoria y reconoció el valor de quienes, aun conscientes de los riesgos, decidieron estar en Cuba. Habló de personas capaces de arriesgar lo más sagrado –la vida– en un contexto en el que el gobierno de los Estados Unidos mantiene amenazas reiteradas.

Reafirmó además su convicción de que un mundo mejor es posible. “Podemos compartir solidaridad, idearios, como nos enseñó Fidel Castro Ruz, y construir otro modelo, otra oportunidad para quienes habitamos en este universo tan desordenado y caótico”.

Insistió asimismo en la defensa de una causa sustentada en la justicia social, donde el ser humano se coloque por encima del mercado y el lucro.

“Cuando hablan que somos una amenaza extraordinaria e inusual para Estados Unidos, estamos seguros de que ese no es el sentimiento del pueblo norteamericano, sino el pretexto usado por el gobierno de aquel estado para agredirnos, y uno se pregunta, ¿cuál es la amenaza?, ¿qué es lo extraordinario?, cuando Cuba es un país de paz y ha servido de escenario a los principales diálogos pacifistas en América Latina y el Caribe.

Protagonistas de la solidaridad

Unos tomaban apuntes, otros grababan intervenciones. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

Mientras Díaz-Canel evocaba momentos históricos de cooperación y explicaba las proyecciones de desarrollo del país –limitadas por presiones externas–, muchos delegados grababan, fotografiaban o tomaban notas.

La misma atención despertaron las palabras de Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, quien expuso las consecuencias del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por décadas desde el poderoso imperio del norte.

Un cerco reforzado este Primero de Mayo, jornada en que millones de hijos de esta tierra, mostraron su apoyo en las plazas y parques, en desfiles y concentraciones por el Día de los Trabajadores.

En medio de este hervidero de solidaridad en el Palacio, una voz destacó: la de una mulata alta que interpretó el himno nacional con registro de soprano. Cantó emocionada, muy cerca de María Giovanna Tamburello, italiana, presidenta de la Asociación Suiza-Cuba, residente en Italia, en una zona fronteriza que le permite transitar entre dos países con naturalidad.

La italiana María Giovanna Tamburello (izquierda) perdió la cuenta de sus viajes a Cuba. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

María está viajando a La Habana y otras ciudades, desde el 2003. Ya perdió la cuenta de sus visitas… “seguro son más de 30”, dice y ríe. Lo hace a carcajadas, como la gente sin secretos.

“En momentos de amenaza, hay que estar aquí. Y volveremos tantas veces como sea necesario para reafirmar nuestro compromiso con esta nación”, afirmó.

Describe una agenda intensa, pero profundamente humana: “Hemos tenido días agotadores, llenos de emociones y de contacto directo con la gente más sencilla de esta tierra, los campesinos. Fue algo lindísimo”.

Con sus ojos azules muy abiertos tras pequeños lentes, enumera experiencias: recorridos por comunidades intrincadas, visitas a policlínicos y hospitales, entrega de medicamentos y materiales escolares en La Habana y Santiago. Y concluye con una certeza compartida: ¡Cuba no está sola!

Gerardo Delgado: la dura lucha en Miami

El cubano-americano Gerardo Delgado vive en Miami y dice que es el lugar más difícil para defender a Cuba. Con él conversamos algunas veces. La primera fue en el desfile y concentración en la Tribuna Antimperialista, mientras su grupo sostenía una enorme pancarta contra el bloqueo.

Gerardo Delgado estuvo en el desfile en la Tribuna Antimperialista. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

El padre de Delgado nació en Guanabacoa. Emigró en 1987; luego se casó con la madre, boricua residente en Nueva York. Por eso el joven regresó a sus orígenes por segunda vez. Había llegado antes, hace tres semanas, integrando el Convoy Nuestra América, pero quedó sediento de curiosidad.

“En La Florida se habla muy mal de Cuba: la llaman Estado fallido, como un robo, que el pueblo vive amenazado… muchos disparates. Pero yo siento haber aquí encontrado a mi familia”, confiesa.

Le impactaron las historias cotidianas: “Me cuentan cómo vivían antes, sin apagones. Lo que ocurre ahora es muy trágico. No puedo dejar de pensar en esas dificultades. Tengo que pararme y hacer algo por la patria de mi padre y, por extensión, por la mía”.

La consistencia física de Gerardo respalda su apellido, de piel blanca y aspecto lozano. Acerca de las constantes amenazas que ha recibido por su forma de pensar, explica: “He aprendido a ignorar a esa población y a los políticos, porque como mismo hay gente capaz de denigrar, hay otros interesados en hablar, compartir y defender a sus familias aquí. Por eso chocamos mucho.

“Yo no sé cómo ustedes, cuando tienen contradicciones políticas, nunca hablan de eso, simplemente se aman, cooperan, sin abandonar a los más cercanos”, acotó.

Gritos replicados de una amistad

El simposio internacional sirvió para trazar estrategias comunicativas. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

Esa misma sensibilidad se respiró en el plenario del Palacio, durante el intercambio conducido por Fernando González Llort, presidente del ICAP, quien dio voz a líderes y representantes de diversas latitudes.

En ningún rostro vimos cansancio, aunque la víspera habían asistido a la marcha gigante y antes subieron montañas, portaron en los hombros cajas de donaciones y se intricaron en los montes.

“Son días en los que recargamos energías junto a ustedes”, resumió uno de los delegados.

Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del XXII Congreso de la CTC, sintetizó el espíritu del encuentro: “Cuba les abre el pecho y los abraza. Patria es humanidad”.

Luego expresó al dirigirse a los representantes de organizaciones políticas, sociales, sindicales, solidarias, juveniles y de paz: “Vivimos en un mundo agitado, una época convulsa, en un escenario multicrisis, agravado por la escalada belicista del imperialismo estadounidense”.

A seguidas abundó: “Nos hablan de la ‘paz’, impuesta por las bombas, los drones, golpes quirúrgicos y guerra mediática. Se conceden el derecho de decir y decidir por nosotros; el qué, el cómo y el cuándo… y cuidado con no hacer lo que te imponen, porque llegan de pronto, el linchamiento, las presiones, amenazas y bajo la arrogante doctrina de la paz mediante la fuerza, intervienen en nuestros pueblos”.

Simposio Internacional

Un análisis sobre la hegemonía digital y resistencia de los pueblos hizo Osnay Miguel Colina. / RICARDO R. GÓMEZ RODRÍGUEZ

Esos asuntos, fueron ampliados por el también miembro del Comité Central del Partido, en un Simposio Internacional, en una de las salas del Palacio de las Convenciones, dedicado a debatir acerca del derecho de los pueblos a decidir su destino en el escenario internacional contemporáneo.

Después de varias conferencias, Colina Rodríguez disertó acerca de la hegemonía digital y la resistencia de los pueblos: comunicación, poder y soberanía informacional en el escenario internacional contemporáneo.

Allí aupó el rol de la comunicación directa con los trabajadores y el papel de los sindicatos con el fin de conocer inquietudes, canalizar situaciones y esclarecer las mentes, ante la contaminación, manipulaciones y mentiras.

Fueron días de pensamiento, intercambio, búsqueda de consensos y de la unidad necesaria. Banderas, sombreros, carteles, repletaron auditorios, calles, paredes. Los protagonistas convivieron con gente humilde, sintieron la luz del compromiso y la continuidad en el traje verde olivo de Raúl Castro.

Oportuno resulta remontarse a las palabras en septiembre de 1964 de Fidel Castro Ruz, a quien estuvieron dedicadas las actuales jornadas en el centenario de su natalicio.

En la graduación de 250 médicos, en el teatro de la CTC expresó:… “la batalla ideológica ha entrado en su punto más álgido; pero esa batalla no hay que ganarla solamente en teorías, no hay que ganarla solamente con convicción filosófica; hay que ganarla con realidades, hay que ganarla con hechos, hay que ganarla en la práctica, hay que ganarla día a día, hora a hora, minuto a minuto, en cada frente de nuestro trabajo, en cada tarea de cada día, superando nuestras deficiencias, superando nuestros métodos, haciendo cada vez más eficaz y más creador el esfuerzo revolucionario”.

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